Los envíos de gas natural desde España al país norafricano marcaron un nuevo récord en 2025 y rozan el límite de capacidad del gasoducto reabierto en plena crisis energética.
Marruecos se ha convertido en uno de los principales destinos del gas natural que se reexporta desde España. Los flujos no han dejado de crecer desde la reapertura del gasoducto Magreb-Europa en 2022 y, en 2025, alcanzaron un nuevo máximo, aprovechando el respaldo que el Gobierno español brindó a Rabat para garantizar su abastecimiento energético tras el cierre unilateral del conducto por parte de Argelia.
Un gasoducto reactivado con sentido inverso
España reabrió en junio de 2022 el gasoducto Magreb-Europa, una infraestructura histórica que durante décadas sirvió para transportar gas argelino hacia la península ibérica. Desde entonces, el flujo se invirtió para enviar gas desde España hacia Marruecos, en un movimiento clave para recomponer las relaciones bilaterales entre Madrid y Rabat tras años de tensiones diplomáticas.
La reapertura permitió a Marruecos compensar la pérdida de suministro argelino y consolidar una vía estable de importación a través de las plantas españolas de regasificación. Desde ese momento, los envíos han aumentado de forma sostenida y hoy se sitúan cerca del máximo técnico del gasoducto.
Marruecos, segundo mayor destino del gas reexportado
Durante todo 2025, Marruecos recibió 10.375 gigavatios hora de gas natural procedente de España, un incremento interanual del 7% y el mayor volumen registrado desde la reactivación del conducto, según datos de Enagás. Este nivel supone más del 90% de la capacidad anual del gasoducto, estimada en 11.500 GWh.
La capacidad máxima teórica mensual es de 960 GWh y, en algunos meses del último año, incluso se superó ese umbral. Con estas cifras, Marruecos concentró cerca del 26% de las reexportaciones españolas de gas, solo por detrás de Francia, que acaparó alrededor del 35% del total considerando envíos por gasoducto y por barco.
Una tendencia de crecimiento sostenido
Desde que se invirtió el sentido del flujo del gasoducto de Tarifa, los envíos a Marruecos no han dejado de crecer. En 2023, primer año completo de operación, se alcanzaron 9.471 GWh. En 2024, el volumen aumentó 2,8% hasta 9.703 GWh, y en 2025 se produjo el mayor salto interanual, con un alza del 7% hasta el récord actual.
Sin gas argelino en la ecuación
Aunque España actúa como país de tránsito, no vende gas propio a Marruecos. Rabat adquiere el gas a proveedores internacionales, lo recibe en las plantas de regasificación españolas y lo transporta por el gasoducto hasta su territorio. Todo el gas enviado cuenta con certificación de origen para garantizar que no procede de Argelia, una exigencia clave del Gobierno argelino.
Las tensiones con Argel se intensificaron tras el giro de España en su postura sobre el Sáhara Occidental y la reapertura del gasoducto hacia Marruecos. Argelia llegó a bloquear durante más de dos años las relaciones comerciales con España, aunque mantuvo el suministro de gas, y advirtió que rompería contratos si detectaba desvíos hacia Rabat. El Ejecutivo español sostiene que mantiene controles estrictos para evitar cualquier reexportación de gas argelino.






