Los mercados atraviesan un momento de alta volatilidad, con el oro alcanzando máximos históricos y Wall Street impulsado por la tecnología, mientras la caída del dólar refleja tensiones geopolíticas y arancelarias que podrían alterar los equilibrios financieros internacionales.
El panorama macroeconómico global atraviesa una fase de reconfiguración profunda, marcada por una divergencia en las políticas monetarias de las principales economías y una retórica comercial agresiva proveniente de la administración estadounidense que está alterando los flujos de capital institucional. Los mercados de renta variable en Wall Street han alcanzado máximos históricos impulsados por el optimismo en los resultados corporativos del sector tecnológico y una liquidez que parece ignorar las señales de debilidad en el consumo, mientras la volatilidad se apodera de los mercados de divisas y materias primas. El dólar estadounidense ha experimentado una corrección significativa, situándose en niveles no vistos desde febrero de 2022, influenciado por declaraciones del presidente Trump restando importancia a su debilidad al afirmar que la divisa simplemente está «buscando su nivel justo», lo cual ha alimentado la especulación de una acción coordinada para fortalecer al yen. Simultáneamente, el oro ha roto la barrera histórica de los $5,200 por onza, consolidándose como el refugio predilecto ante el recrudecimiento de las tensiones en el Medio Oriente, la incertidumbre arancelaria y el posicionamiento de grandes fondos como Citadel en el sector de metales industriales.
En Estados Unidos, la actividad económica presenta señales de fragmentación técnica. El S&P 500 avanzó por quinta sesión consecutiva cerrando con una ganancia del 0.4% cerca de los 7,000 puntos, impulsado por el Nasdaq 100 que subió un 0.9%. No obstante, el Dow Jones Industrial Average cayó un 0.8% y la confianza del consumidor del Conference Board para enero colapsó a 84.5 puntos frente a los 89.1 previos, situándose muy por debajo del pronóstico de 91. En el mercado inmobiliario, el índice de precios de la vivienda mostró un incremento del 0.6% mensual y un avance del 1.4% anual en el Case-Shiller de 20 ciudades, reflejando una persistencia inflacionaria en el sector real. El presidente Trump, en sus recientes declaraciones a Fox News, ha reiterado el uso de aranceles como herramienta de negociación geopolítica y para la generación de ingresos fiscales, asegurando que los agricultores serán los mayores beneficiarios de estas medidas. Respecto a la política monetaria, Trump expresó su deseo explícito de ver tasas de interés a la baja y anunció la próxima designación del nuevo presidente de la Reserva Federal, lo que añade una capa de riesgo institucional sobre la independencia del banco central. En el mercado de deuda, la subasta de notas a 5 años por $79 mil millones cerró con un rendimiento alto del 3.825% (con un tail de 0.3 BPS), mientras el Tesoro anunció ventas de letras a 4 semanas por $105 mil millones. En el sector energético, el inventario de crudo del API registró una caída de 0.247 millones de barriles, mientras que el gas natural sufrió una caída de precio del 15% debido al retorno de la producción tras la tormenta invernal Fern.
El sector corporativo estadounidense ha presentado un desempeño sólido, pero con advertencias estructurales sobre los costos futuros. Boeing reportó ganancias por acción (EPS) de $9.92 y unos ingresos de $23.95 mil millones, superando las estimaciones gracias a una ganancia extraordinaria por soluciones de aviación digital. General Motors batió expectativas con un EPS ajustado de $2.51, pero advirtió que los costos arancelarios para 2026 oscilarán entre $3 y $4 mil millones. UPS superó las proyecciones con un EPS de $2.38 y elevó sus perspectivas de ingresos para 2026 a $89.7 mil millones, enviando una señal positiva sobre la logística global. Sin embargo, UnitedHealth pesó sobre el sector salud tras emitir un pronóstico conservador con un ratio de cuidado médico del 92.4%, mientras que American Airlines reportó un EPS de $0.16, impactado por un golpe de hasta $200 millones debido a las tormentas. En el frente de la inteligencia artificial, Anthropic duplicó su recaudación a $20 mil millones ante la demanda insaciable de inversores, y Google enfrentó nuevas presiones en Europa mientras expandía su AI Plus a nivel global. El mercado también sigue de cerca la actividad de opciones FX con vencimientos masivos, destacando los $1.39 mil millones en el nivel 1.1800 para el EUR/USD y los $727 millones en 154.00 para el USD/JPY.
En la esfera internacional, Europa y Asia muestran focos de inestabilidad política y ajustes de política monetaria. El gobierno francés de Lecornu logró sobrevivir a dos mociones de censura, aportando un respiro momentáneo a los mercados de deuda europeos. El Banco Central Europeo, a través de funcionarios como Nagel y Kocher, ha mantenido una postura de «optionality», sugiriendo que las tasas se mantendrán sin cambios en febrero pero sin un rumbo claro posterior. Se anunció un acuerdo comercial estratégico entre la Unión Europea e India que eliminará aranceles en más del 90% de las exportaciones de la UE, cubriendo maquinaria y farmacéuticos. En Asia, las minutas del Banco de Japón revelaron que los miembros están listos para subir tasas si la inflación, que ya supera las proyecciones de octubre, se mantiene persistente; el USD/JPY operó en 152.53 bajo sospecha de intervención. China inyectó 377.5 mil millones de yuanes para estabilizar liquidez mientras el yuan se fortalecía a 6.946, su mejor nivel desde mayo de 2023. Australia, por su parte, sorprendió con una inflación del 3.6% en el cuarto trimestre, lo que ha llevado al mercado a descontar un alza de 25 puntos básicos por parte del RBA la próxima semana. Corea del Sur permanece en alerta ante las amenazas arancelarias de Trump sobre su sector tecnológico, enviando emisarios a la USTR para mitigar el impacto en sus semiconductores.
En mi opinión, observo un escenario de complacencia extrema en la renta variable que ignora el deterioro sistemático de la confianza del consumidor y el impacto real que los aranceles tendrán en los márgenes netos corporativos a partir del próximo trimestre. La caída del dólar, lejos de ser un movimiento orgánico, responde a una capitulación política que busca licuar la deuda y mejorar la competitividad de forma artificial, lo cual es altamente inflacionario. Mi proyección es que nos dirigimos a un choque de volatilidad cuando la Reserva Federal se vea obligada a mantener tasas altas por más tiempo del que Trump desea, creando una fricción institucional sin precedentes.
El oro sobre los $5,200 y el petróleo Brent en $67.57, impulsado por el despliegue de una «gran armada» estadounidense hacia Irán, confirman que el flujo de capital está buscando protección contra un evento de cola geopolítico. Estimo que el yen continuará su apreciación forzada, lo que forzará el cierre de carry trades masivos, impactando la liquidez en los mercados emergentes y presionando el par USD/KRW hacia niveles de soporte técnico críticos. En el corto plazo, espero una corrección en los sectores de consumo discrecional y una rotación agresiva hacia energía y defensa, mientras el mercado procesa que el escenario de «aterrizaje suave» es cada vez menos probable bajo un régimen de proteccionismo radical.
Felipe Mendoza, CEO IMB Capital Quants






