El dólar se debilita mientras inversionistas vuelven a instrumentos de riesgo

El mercado aún se mantiene altamente sensible a eventos y datos de corto plazo.

Los mercados financieros internacionales cerraron la semana con un tono favorable hacia los activos de mayor riesgo, impulsados por mejores perspectivas económicas en Estados Unidos y señales de normalización monetaria en las principales economías desarrolladas. Este comportamiento se reflejó en avances en índices bursátiles, materias primas y monedas cíclicas, mientras que el dólar y otras divisas refugio mostraron retrocesos.

“En el mercado cambiario, monedas asociadas al ciclo económico (como el dólar de Nueva Zelanda y el dólar australiano) registraron apreciaciones frente al dólar estadounidense, en un escenario donde los inversionistas redujeron posiciones defensivas buscando activos asociados al riesgo . En paralelo, el yen japonés también se debilitó, lo que evidencia una menor demanda por instrumentos tradicionales de resguardo ante la percepción de menor incertidumbre en el corto plazo”, agregó Kevin Carvajal,  Analista Estudio Capitaria.

Las bolsas estadounidenses mantuvieron un desempeño mixto, a pesar de resultados corporativos favorables y una lectura más optimista sobre el crecimiento del PIB estadounidense, que cerró el trimestre con un aumento mejor al previsto por el consenso. Este resultado reforzó la expectativa de un “aterrizaje suave” de la economía y moderó los temores de recesión que dominaron el mercado el año pasado.

“En las materias primas, el petróleo mostró variaciones acotadas, sostenido por una combinación de factores geopolíticos y proyecciones de demanda en recuperación. Por otro lado, metales industriales y activos vinculados a la transición energética registraron movimientos alineados con un entorno de mayor dinamismo sectorial, captando interés tanto de operadores tácticos como de inversionistas institucionales”, precisó Carbajal.

En conjunto, el comportamiento multi-activo de la semana sugiere un escenario de “risk-on” moderado, con apetito por riesgo pero acompañado de cautela táctica frente a datos macroeconómicos y anuncios de política monetaria. El mercado aún se mantiene altamente sensible a eventos y datos de corto plazo, lo que mantiene abierta la posibilidad de episodios de volatilidad en las próximas semanas.