El tipo de cambio supera los S/ 3.49 en medio de la incertidumbre global, mientras economistas advierten impactos en precios, inversión y estabilidad económica.
La intensificación del conflicto en Medio Oriente ha generado una nueva ola de volatilidad en los mercados financieros internacionales, impulsando el fortalecimiento del dólar frente a monedas emergentes como el sol peruano.
En contextos de incertidumbre geopolítica, los inversionistas tienden a refugiarse en activos considerados seguros, como la moneda estadounidense y los bonos del Tesoro de Estados Unidos, lo que presiona al alza el tipo de cambio en economías como la peruana.
Tipo de cambio se eleva y afecta la economía local
El impacto ya se refleja en el mercado cambiario peruano. El dólar alcanzó los S/ 3.4905 el 9 de marzo, uno de los niveles más altos de las últimas semanas, según el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Aunque luego retrocedió a S/ 3.422 el 11 de marzo, se mantiene por encima del rango observado a inicios de mes.
Este comportamiento encarece las importaciones, eleva los costos de producción y genera presiones inflacionarias que terminan trasladándose al consumidor final.
BCRP opta por cautela ante volatilidad
En este escenario, el Banco Central de Reserva del Perú decidió mantener su tasa de interés de referencia en 4.25%, priorizando la estabilidad monetaria frente a los riesgos externos.
El ente emisor considera que la inflación se mantiene dentro del rango meta (1% – 3%), lo que le permite sostener una postura prudente mientras evalúa la evolución del entorno internacional.
Factores externos e internos elevan incertidumbre
Para Jorge Guillén, economista de ESAN Graduate School of Business, el alza del dólar responde a una combinación de factores globales y locales.
El conflicto en Medio Oriente ha reactivado la demanda por activos refugio, mientras que el contexto político interno y el escenario electoral añaden incertidumbre al mercado cambiario.
“El capital global se está moviendo hacia activos más seguros ante la falta de claridad sobre la evolución del conflicto”, señaló el especialista.
Energía, inflación y costo de vida
El economista Enrique Castellanos, de la Universidad del Pacífico, advierte que el impacto del conflicto se transmite principalmente a través del menor crecimiento global y el alza en los precios de la energía.
El incremento del precio del petróleo afecta directamente a un país importador como Perú, encareciendo combustibles, transporte y alimentos como trigo, soya y carne.
“Al final, el ciudadano termina pagando más por su día a día”, explicó.
Volatilidad podría ser temporal
Pese a la presión actual, Castellanos considera que el alza del dólar podría ser transitoria si el conflicto no se prolonga, proyectando un eventual retorno a niveles por debajo de S/ 3.40.
En paralelo, algunos flujos de inversión, especialmente hacia activos vinculados al oro, han contribuido a moderar parcialmente la presión cambiaria.
Inflación y vigilancia del mercado
Desde el Instituto Peruano de Economía, Martín Valencia estimó que la inflación de marzo podría ubicarse entre 1.7% y 1.8%, impulsada por factores temporales como restricciones en el suministro de gas.
Ante el aumento de precios de combustibles, el Gobierno anunció una mayor fiscalización en grifos, mientras que el Indecopi mantiene vigilancia para evitar abusos en el mercado.
En este contexto, los especialistas recomiendan cautela a los ciudadanos y evitar la especulación cambiaria, priorizando decisiones financieras alineadas a sus necesidades reales.






