Acreditar el origen renovable de la electricidad permite a las empresas respaldar sus atributos ambientales con información verificable y responder a las solicitudes de clientes internacionales.
En un escenario en el que la industria textil peruana busca fortalecer su competitividad y ampliar sus oportunidades en los mercados internacionales, la trazabilidad de la energía que utilizan las empresas puede convertirse en un atributo adicional de su oferta exportadora. La certificación del origen renovable permite respaldar con información verificable los compromisos ambientales y responder a las solicitudes de información de clientes internacionales.
“En este contexto, la energía renovable abre nuevas oportunidades para que la industria textil se anticipe a las exigencias ambientales del comercio internacional. Incorporarla a la estrategia del negocio permite alinear las decisiones energéticas con una visión de competitividad de largo plazo”, señaló María del Pilar Matto, CEO de Celaris Energy, en el marco de Expotextil Perú 2026.
El sector atraviesa un periodo desafiante. Entre enero y agosto de 2026, las exportaciones peruanas de confecciones sumaron US$764,1 millones, 5,7% menos que en el mismo periodo del año anterior, según la Asociación de Exportadores (ADEX). Estados Unidos concentró el 64,2% de los envíos, lo que mantiene a este mercado como el principal destino de las confecciones nacionales.
Para Matto, la capacidad de competir en este escenario no depende de un solo factor. A las fortalezas tradicionales de la industria peruana, como la calidad de sus fibras —entre ellas el algodón Pima— y la especialización de su cadena productiva, se suman la eficiencia en la gestión de costos y las decisiones vinculadas al consumo energético.
En ese sentido, la certificación internacional de energía renovable – IREC permite acreditar el origen de la electricidad consumida y contar con información trazable para los reportes de sostenibilidad y los requerimientos ambientales de los clientes.
“La competitividad se construye con decisiones estratégicas que fortalecen la propuesta de valor de una compañía. En el Perú, empresas que ya utilizan energía renovable certificada bajo el sello IREC cuentan con un atributo diferenciador que respalda sus compromisos ambientales y fortalece su posicionamiento ante clientes cada vez más exigentes”, concluyó Matto.




