Durante la inauguración de Expo PECIER FISE 2026, representantes del sector señalaron que el país requiere ampliar y modernizar su infraestructura eléctrica, fortalecer la planificación energética y contar con reglas claras para atraer inversiones que garanticen la seguridad del suministro.
El crecimiento de la demanda eléctrica impulsado por actividades como la minería, la industria, la electromovilidad y los centros de datos plantea nuevos desafíos para el sistema energético peruano. Frente a este escenario, el país necesita acelerar las inversiones en generación, transmisión y distribución de electricidad, así como modernizar su marco regulatorio para garantizar un suministro seguro y competitivo durante los próximos años.
Así lo señaló Nilton Olazábal, presidente del Comité Peruano de la Comisión de Integración Energética Regional (PECIER) y gerente general del Grupo Distriluz, durante la inauguración de la segunda edición de la Expo Internacional del Sector Eléctrico PECIER FISE 2026, que se desarrolla del 28 al 30 de octubre en el Centro de Exposiciones Jockey, en Lima.
El directivo sostuvo que la transformación del sector eléctrico exige anticipar las necesidades de infraestructura para los próximos 5, 10 y 20 años, considerando tanto la creciente demanda energética como la incorporación de nuevas fuentes de generación renovable.
En ese sentido, advirtió que el desarrollo de nuevas centrales debe estar acompañado por la ampliación y modernización de las redes de transmisión y distribución, además de infraestructura de almacenamiento y mecanismos que permitan garantizar la continuidad del servicio.
“No podemos elegir entre transición energética y seguridad energética, necesitamos ambas”, afirmó Olazábal, al destacar que el crecimiento del sistema debe asegurar simultáneamente confiabilidad, calidad, competitividad y sostenibilidad.
Reglas claras para atraer inversiones eléctricas
Uno de los principales desafíos identificados por el sector es generar las condiciones regulatorias que permitan atraer capital privado para financiar nuevas obras de infraestructura eléctrica.
Olazábal explicó que las inversiones en generación, transmisión y distribución requieren varios años de planificación, permisos, financiamiento y construcción, por lo que las decisiones que se adopten actualmente tendrán un impacto directo en la seguridad y competitividad del suministro eléctrico durante las próximas décadas.
“Las inversiones de largo plazo requieren también condiciones de largo plazo, requieren reglas claras, requieren predictibilidad”, sostuvo.
En este contexto, destacó la importancia de la implementación de la Ley 32249, que contempla cambios en las licitaciones de suministro eléctrico y el desarrollo de un mercado de servicios complementarios, aspectos que podrían contribuir a modernizar el mercado y generar nuevas señales para la inversión.
Asimismo, señaló que la mayor participación de energías renovables exige contar con suficiente capacidad de transmisión, almacenamiento y mecanismos de flexibilidad que permitan responder a las variaciones en la generación y la demanda.
El directivo también puso énfasis en la necesidad de adaptar la regulación a nuevas tecnologías, como la generación distribuida, la medición inteligente y la digitalización de las redes eléctricas.
Mayor demanda abre oportunidades de negocio para el sector eléctrico
El crecimiento de las necesidades energéticas también representa una oportunidad para las empresas proveedoras de tecnología, infraestructura y servicios especializados.
Ana Cristina Rendón, gerente de la Feria Internacional del Sector Eléctrico (FISE) Colombia, destacó que la modernización de la industria requiere fortalecer las relaciones comerciales, facilitar el acceso a nuevas tecnologías y promover alianzas entre empresas peruanas e internacionales.
“Cuando las empresas se encuentran, cuando el conocimiento circula y las ideas se convierten en oportunidades de negocio, se crean las condiciones para impulsar la competitividad, promover la innovación y generar negocios sostenibles”, afirmó Rendón.
La ejecutiva explicó que Expo PECIER FISE 2026 busca conectar a los distintos actores de la cadena eléctrica, desde empresas de generación, transmisión y distribución hasta proveedores tecnológicos, instituciones públicas y representantes de la academia.
En esa línea, señaló que el encuentro también busca fortalecer la integración regional, acercando a empresas peruanas, colombianas y de otros mercados, con el objetivo de facilitar el intercambio de capacidades y promover nuevas relaciones comerciales.
Para Rendón, la articulación entre empresas y especialistas permitirá identificar soluciones que respondan a los desafíos de modernización del sector y convertir el intercambio de conocimientos en oportunidades concretas de colaboración y negocios.
Inteligencia artificial y digitalización serán claves para modernizar las redes
Otro de los desafíos que enfrenta el sector eléctrico peruano es la incorporación de tecnologías digitales que permitan mejorar la eficiencia operativa y responder a una demanda cada vez más compleja.
Olazábal destacó que la inteligencia artificial comienza a ofrecer herramientas para pronosticar la demanda eléctrica, anticipar fallas, optimizar el mantenimiento de infraestructura y mejorar la gestión de los activos.
Sin embargo, advirtió que esta transformación también implica nuevos retos relacionados con la calidad de los datos, la interoperabilidad de los sistemas y la ciberseguridad, aspectos que serán fundamentales para el funcionamiento de las redes eléctricas del futuro.
En este escenario, la Expo PECIER FISE 2026 reúne a representantes del sector público y privado para abordar cuatro ejes: política energética, reforma del sector eléctrico, transición y seguridad del suministro, y transformación digital e inteligencia artificial.
El encuentro busca impulsar el diálogo entre autoridades, reguladores, operadores y empresas para promover inversiones y soluciones tecnológicas que permitan atender las nuevas necesidades energéticas del Perú.




