La Torre Interbank cumple 25 años: cinco datos del ícono arquitectónico de Lima

  • La historia detrás de su creación revela decisiones visionarias, influencias culturales y aportes arquitectónicos que marcaron un antes y un después en el desarrollo urbano de Lima.

La Torre Interbank, sede principal de uno de los bancos más importantes del país, cumple 25 años. En este tiempo, no solo se consolidó como una pieza clave del desarrollo urbano de Lima, sino también como uno de los edificios más representativos de la arquitectura corporativa peruana.

A propósito de su aniversario, recopilamos cinco datos poco conocidos sobre su diseño y legado.

  1. Con el mejor arquitecto del mundo

Con la visión de contar con una sede espectacular y funcional, Interbank organizó un concurso internacional convocando a los mejores arquitectos del mundo. El ganador fue el arquitecto austríaco Hans Hollein, quien en 1985 había ganado el Premio Pritzker, que es el mayor reconocimiento internacional en su campo.

  1. Diseño e inspiración incaica

En un recorrido por diferentes regiones del país para conocer la riqueza cultural del país, Hans Hollein quedó profundamente impresionado por la arquitectura incaica, influencia que se reflejó en la volumetría circular del edificio, inspirada en las chullpas de Sillustani, y en su base sólida de piedra, que evocan los imponentes muros de Sacsayhuamán. De esta manera, un lenguaje ancestral se transformó en una propuesta contemporánea y urbana.

  1. Talento peruano

La construcción tomó cerca de tres años, período en el que ingenieros, arquitectos, especialistas y mano de obra de más de 500 peruanos dio forma a una propuesta innovadora y con visión. El caso llamó la atención de estudiantes y docentes de universidades europeas que llegaron a Lima para conocer su alcance.

  1. Un referente de la arquitectura corporativa

Cuando fue inaugurada el 30 de enero de 2001, la Torre Interbank introdujo estándares internacionales de diseño, infraestructura y eficiencia que redefinieron la construcción de espacios corporativos en el Perú. Su ubicación estratégica la convirtió en una pieza de conexión entre la Lima urbana y el centro empresarial. Además, la combinación de una ligera inclinación y una fachada dinámica incorporó mayor movimiento y expresividad.

  1. Ingeniería peruana para un desafío mundial

La Torre se eleva con 20 pisos y una altura de 88 metros, cuya silueta inclinada evoca la imagen de una vela al viento o una bandera en movimiento. Su fachada está recubierta por 14 kilómetros de tubos de titanio que conforman la distintiva “piel” metálica del edificio. Uno de sus elementos más llamativos es el voladizo: un cubo suspendido de 16 metros que destaca por su audaz ingeniería, complementado por una inclinación frontal de 5 metros hacia la Vía Expresa. En su base, la estructura incorpora un diseño inspirado en los muros de Sacsayhuamán, conectando la modernidad del conjunto con la herencia arquitectónica peruana.

A lo largo de estos 25 años, la Torre Interbank sigue siendo un referente en el desarrollo urbanístico de la capital