Incertidumbre fiscal y comercial impulsa al oro y sacude a los mercados globales

La sesión de hoy ha estado definida por una volatilidad estructural profunda, donde la resiliencia operativa de las megacaps tecnológicas ha colisionado con una creciente preocupación por el desequilibrio fiscal y la incertidumbre monetaria en Estados Unidos. El índice del dólar (DXY) cerró con un avance del 0.27%, situándose en 96.4340, mientras el mercado de renta fija reflejó una tensión latente tras la subasta de $44,000 millones en notas a 7 años del Tesoro. Esta operación cortó con un rendimiento del 4.018% y un «tail» de 0.4 BPS, evidenciando una demanda institucional que, si bien aceptable, muestra cautela con un ratio bid-to-cover de 2.45. En los tramos cortos, las letras a 4 semanas cortaron al 3.63%, reflejando que la liquidez está exigiendo primas de riesgo más altas ante la inestabilidad política en Washington.

La retórica del presidente Donald Trump ha inyectado una capa adicional de incertidumbre al panorama macroeconómico. Tras calificar públicamente la gestión de Jerome Powell como «demasiado lenta» y asegurar que no existe razón técnica para no haber recortado las tasas agresivamente, Trump confirmó que mañana por la mañana anunciará oficialmente a su nominado para presidir la Reserva Federal. Esta decisión es crítica, ya que el mercado descuenta que el nuevo líder del banco central buscará alinear la política monetaria con los objetivos de crecimiento del ejecutivo, apuntando a tasas de interés entre 2 y 3 puntos inferiores a las actuales. En el frente fiscal, el espectro de un cierre de gobierno («shutdown») mantiene al mercado en vilo; aunque el Speaker Mike Johnson expresó sus dudas sobre evitar la parálisis, el Senado reportó avances en un paquete de financiamiento temporal de dos semanas para el DHS, mientras senadores como Rand Paul presionan por recortes quirúrgicos en el gasto de refugiados a cambio de su voto.

La agenda de política exterior y comercial ha escalado a niveles de conflicto abierto con socios estratégicos. Donald Trump amenazó formalmente a Canadá con imponer aranceles del 50% a todas las aeronaves vendidas en EE. UU. si no se certifican los productos de Gulfstream, ordenando simultáneamente la descertificación de los modelos Bombardier Global Express fabricados en territorio canadiense. Con México, a pesar de una llamada «productiva» con la presidenta Claudia Sheinbaum donde se discutió el avance del USMCA y temas arancelarios, persiste la tensión por la reciente orden ejecutiva que declara emergencia nacional y establece aranceles a países que suministren petróleo a Cuba. En el ámbito de defensa, el Secretario Hegseth y el enviado Witkoff señalaron que, aunque hay avances en los acuerdos de seguridad con Ucrania, la presión militar sobre Irán se intensificará si no se alcanza un acuerdo nuclear inmediato, respaldado por el despliegue de una gran flota naval hacia la región.

En el sector corporativo, los resultados del primer trimestre de 2026 han servido como un termómetro de la capacidad de monetización de la Inteligencia Artificial y la salud del consumo global. Apple ($AAPL) superó con creces las expectativas de Wall Street al reportar ingresos por $143,760 millones frente a los $138,400 millones proyectados, con un EPS récord de $2.84 que representa un crecimiento del 19%. La joya de la corona sigue siendo el iPhone, con ingresos de $85,270 millones, destacando un repunte estratégico en China Continental donde las ventas alcanzaron los $25,530 millones. Además, la adquisición de la startup israelí Q.AI por $2,000 millones subraya la intención de Apple de liderar la interacción biométrica y el análisis de expresiones faciales en sus dispositivos de próxima generación.

La carrera por la infraestructura de IA ha generado movimientos de capital sin precedentes que están reconfigurando el mapa tecnológico. Amazon ($AMZN) se encuentra en conversaciones avanzadas para realizar una inversión masiva de hasta $50,000 millones en OpenAI, buscando valorar a la firma dirigida por Sam Altman en cerca de $830,000 millones. Este movimiento ocurre mientras Perplexity firma un contrato de $750 millones con Microsoft ($MSFT) para migrar a Azure, en medio de disputas legales con Amazon. No obstante, el sentimiento no es unánime; las acciones de Microsoft cayeron un 10% tras reportar una ralentización en el crecimiento de su nube, lo que llevó a Morgan Stanley a retirarla de su lista de recomendaciones principales. En contraste, Meta Platforms ($META) subió un 10% tras presentar un outlook robusto que justificó su agresivo plan de inversiones, demostrando que el mercado está premiando la ejecución sobre la promesa.

El panorama internacional refleja una fragmentación económica y geopolítica cada vez más marcada. En Europa, la Unión Europea adoptó un nuevo paquete de sanciones contra Rusia e Irán, mientras que el canciller alemán Friedrich Merz instó a los líderes continentales a cerrar urgentemente la brecha de crecimiento con EE. UU. y China para evitar ser intimidados por las amenazas arancelarias de Washington.

En Asia, el Banco Popular de China (PBOC) mantuvo su sesgo expansivo inyectando 477,500 millones de yuanes vía repos, al tiempo que Reino Unido y China acordaron retomar sus diálogos económicos estratégicos para 2026, incluyendo reducciones arancelarias al whisky escocés. En Japón, la debilidad del consumo interno y una inflación en Tokio que se desaceleró al 1.5% interanual complican la hoja de ruta del Banco de Japón, mientras que en Australia, el mercado de swaps ya descuenta un alza en la tasa de efectivo al 3.85% para el próximo 3 de febrero.

Desde mi perspectiva como experto en lectura de flujos y microestructura, nos encontramos ante un cambio de paradigma donde la «mano invisible» está siendo reemplazada por la «pluma del ejecutivo». La microestructura del mercado de bonos sugiere que la liquidez institucional está abandonando las apuestas de duración ante el riesgo de una Reserva Federal subordinada que permita un desanclaje inflacionario en favor del crecimiento nominal. La acumulación quirúrgica de oro, que alcanzó niveles récord sobre los $5,500/oz, y el rally del 3.38% en el crudo Brent hasta los $70.71/bbl, son señales inequívocas de que los grandes fondos están comprando protección contra un posible desorden fiscal y militar. Mi proyección es que el dólar mantendrá una fortaleza técnica por diferencial de tasas, pero su valor real será erosionado si la guerra arancelaria con Canadá y México se convierte en un lastre para la cadena de suministro global, lo que obligaría a una rotación masiva hacia activos refugio y materias primas estratégicas antes del cierre del primer trimestre. 

Felipe Mendoza, CEO IMB Capital Quants