Oro y plata en máximos (con proyección a fin de año)

El rally de los metales preciosos refleja una fuerte entrada de capital institucional, impulsada por la pérdida de confianza en el dólar y por una rotación hacia activos reales con proyecciones históricas para el cierre del año.

Es verdaderamente impactante observar cómo el mercado de metales preciosos está reescribiendo su historia. La ruptura del oro por encima de los 5,100 dólares representa un cambio de paradigma financiero, ya que no solo estamos ante una cifra difícil de pensar, sino ante la consolidación de un refugio de valor en un entorno de incertidumbre global sin precedentes. Este avance del 2% en una sola jornada y +17% en estas pocas semanas del año subraya una demanda institucional gigante, donde el ETF GLD actúa como gran indicador de esta entrada masiva de capital y el índice de mineras GDX, con su avance del 3.52%, demuestra que el mercado espera una explosión en los márgenes de beneficio de las compañías extractoras que ahora operan con precios de venta muy superiores a sus costos de producción.

Este movimiento alcista tiene un sustento en una realidad difícil, ya que los bancos centrales están acumulando oro de forma agresiva y al hacerlo, las instituciones monetarias globales están descontando un colapso total de la confianza en el dólar estadounidense como reserva de valor. Adicionalmente, esta caída del dólar se da ante la sospecha de que Estados Unidos podría colaborar con las autoridades japonesas para fortalecer el yen, situación que llevó a la moneda japonesa a máximos de dos meses. No obstante, esta situación ha llevado al oro a un estado técnico extremo, estando ahora más sobrecomprado que en ningún otro momento de los últimos 50 años. Históricamente, este nivel de agotamiento de compras siempre obliga al capital a desplazarse a otro lugar en busca de mejores oportunidades de crecimiento, lo que explica por qué la plata y las mineras están comenzando a capturar esa rotación de liquidez.

Si el comportamiento del oro es histórico, la subida de la plata es extraordinaria al subir +8% solo hoy con un +57% desde el inicio de año, para alcanzar los 110.92 dólares. Esto confirma que el metal plateado ha despertado para actuar como un gran motor financiero. Nuestras proyecciones sitúan a la plata por encima de los $150 dólares en el corto plazo y con un techo potencial de $200 dólares para el segundo semestre del año apoyándose en la escasez física derivada de su uso intensivo en la industria tecnológica y su rol tradicional como activo de resguardo.

Mirando hacia el cierre de este año, mi proyección apunta a niveles de $6,000 y $7,000 dólares como techo máximo para el oro que hoy parecen cada vez más realistas de mantenerse las condiciones geopolíticas y monetarias actuales, proyección que dependerá en gran medida de las acciones que tome la Fed en los tipos de interés y por supuesto la llegada de la nueva dirección alineada a los objetivos del gobierno actual dónde Donald ha marcado una pauta clara que desde hace semanas se viene reflejando en un dólar que no reacciona ante los grandes eventos geopolíticos que han causado gran sentimiento de riesgo.

Laura Torres, Directora de Inversiones