La presencia peruana en la principal feria mundial de turismo consolidó oportunidades comerciales, acuerdos de cooperación e interés inversor, con un impacto que va más allá de la promoción tradicional.
El cierre de la participación del Perú en la Feria Internacional de Turismo FITUR 2026 dejó resultados relevantes para la estrategia económica del sector. De acuerdo con el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, la presencia nacional permitió proyectar un potencial de negocios estimado en USD 22.5 millones, reflejo del interés generado entre operadores, inversionistas y compradores internacionales. A través de Mincetur, el Gobierno respaldó la participación de 30 empresas coexpositoras que presentaron la oferta turística del país en uno de los principales escenarios globales del sector.
“La presencia del Perú en FITUR nos permite proyectar un potencial de negocios importante y demuestra el trabajo articulado con nuestras empresas y regiones”, señaló la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Teresa Mera, al destacar que la participación estatal transmite confianza y previsibilidad a la cadena turística internacional.
Diversificación de destinos y estrategia de crecimiento
Durante la feria, el Perú promovió 11 destinos, Amazonas, Áncash, Arequipa, Cusco, Ica, Lambayeque, La Libertad, Lima, Loreto, Puno y Madre de Dios, como parte de una estrategia orientada a diversificar la oferta turística y ampliar el flujo de visitantes internacionales hacia nuevas regiones. Según Mincetur, el objetivo central es incrementar el ingreso de turistas extranjeros y reducir la concentración histórica en pocos destinos, impulsando oportunidades económicas en el norte y otras zonas del país.
FITUR 2026 reunió a 255 mil asistentes, de los cuales 155 mil fueron profesionales del sector y 100 mil público final, consolidándose como una plataforma clave para atraer inversiones, fortalecer alianzas comerciales y posicionar al Perú en los mercados turísticos europeos y globales.
Impacto mediático y diplomacia turística
La participación peruana también generó un impacto significativo en términos de visibilidad internacional. Se registraron 75 impactos mediáticos en el exterior, con un alcance estimado de más de 669 millones de personas y una valorización superior a USD 32.4 millones, fortaleciendo la imagen país y su posicionamiento como destino turístico competitivo.
En el ámbito de la diplomacia turística, el Perú avanzó en acuerdos concretos. Se suscribió un Memorando de Entendimiento con República Dominicana para el intercambio de buenas prácticas, fortalecimiento de capacidades y desarrollo de productos turísticos con valor agregado. Asimismo, se alcanzó una declaración conjunta con Argentina orientada a impulsar el turismo religioso, Best Tourism Villages y la enogastronomía, poniendo en valor rutas culturales como el Qhapaq Ñan y la iniciativa Caminos del Papa León XIV.
Inversión, financiamiento y gestión moderna
En materia de inversión, el país transmitió un mensaje de estabilidad y confianza al inversionista internacional durante su participación en el panel del World Travel and Tourism Council, donde se presentó un portafolio de proyectos turísticos con enfoque social y territorial. De forma paralela, se avanzó en alianzas estratégicas con organismos multilaterales. Con la CAF se impulsaron iniciativas como el Plan Integral del Circuito Cusco Machupicchu Choquequirao y el programa Playas del Norte y Sechura, mientras que con el BID se dio seguimiento a la cooperación técnica y a una cartera de inversiones prioritarias, incluyendo áreas naturales.
El Perú también reforzó su apuesta por una gestión moderna e inclusiva del turismo. Se profundizó la cooperación con SEGITTUR para el modelo de Destinos Turísticos Inteligentes, destacando el reconocimiento de Arequipa como DTI Adherido y el inicio de trabajos en Cajamarca. En turismo accesible, se resaltaron los avances del programa TUR4ALL, que ya cuenta con más de 200 recursos registrados y una proyección de alcanzar 500 al 2026.
Gastronomía y marca país como activos económicos
La estrategia peruana incorporó además a la gastronomía como herramienta de diplomacia económica. La participación en Madrid Fusión 2026 y el anuncio de la segunda edición de Perú Mucho Gusto Madrid, prevista para septiembre, reforzaron el posicionamiento de la cocina peruana como un activo clave para dinamizar la demanda turística y fortalecer la marca país.
En conjunto, la participación del Perú en FITUR 2026 reafirma una visión de turismo sostenible, competitivo y descentralizado, alineada con objetivos de crecimiento económico, atracción de inversiones y desarrollo regional, en un contexto internacional cada vez más exigente.






