Hasta el 40% de las pymes que cierran en el país lo hacen por problemas de flujo de caja, según la Cámara de Comercio de Lima.
El fin de la temporada alta suele marcar el inicio de los problemas de liquidez para las pymes. Cuando las ventas se desaceleran, la falta de control sobre ingresos y gastos puede afectar la capacidad de pago y poner en riesgo la continuidad del negocio.
Según la Cámara de Comercio de Lima, en el Perú más de 100.000 pymes cierran cada año, y hasta el 40% de estos cierres están directamente relacionados con una deficiente gestión del flujo de caja, especialmente durante los meses de menor demanda.
“La temporada alta suele generar una falsa sensación de estabilidad. Cuando las ventas bajan, muchos negocios se dan cuenta de que no tienen claridad sobre su flujo de caja ni sobre sus gastos reales. Contar con información digitalizada permite anticipar estos escenarios y actuar antes de que el problema se vuelva crítico”, señala Carla Follegatti, Country Manager de Bsale en Perú.
En este contexto, la especialista comparte tres estrategias digitales que pueden ayudar a los emprendedores a proteger la liquidez de su negocio tras el fin de la temporada alta:
- Controla el flujo de caja en tiempo real: Digitalizar las ventas y los gastos permite saber con claridad cuánto dinero entra y sale del negocio, y en qué momento. Tener esta visibilidad ayuda a priorizar pagos, negociar con proveedores y evitar desbalances que afecten la operación diaria.
- Ajusta compras e inventario según la demanda real: Durante la temporada alta es común sobreabastecerse. Sin embargo, una vez que las ventas disminuyen, el exceso de inventario inmoviliza capital. Herramientas digitales permiten analizar la rotación de productos y planificar compras más alineadas al nuevo ritmo del negocio.
- Apóyate en datos para tomar decisiones rápidas: Contar con reportes ordenados de ventas, márgenes y productos más rentables facilita identificar oportunidades de ajuste, promociones estratégicas o reducción de costos. La información centralizada permite reaccionar a tiempo y no cuando el problema ya impactó en la caja.
Finalmente, gestionar el negocio con información digitalizada al término de la temporada alta permite a las pymes tener una lectura clara de su flujo de caja. Contar con este diagnóstico facilita anticipar ajustes, ordenar gastos y enfrentar los meses de menor demanda con una planificación realista.






