El Nasdaq 100 avanzó 1,28% y el S&P 500 ganó 0,69%, mientras los inversores evalúan los resultados de las grandes empresas y las tensiones geopolíticas y energéticas.
La jornada bursátil transcurrió bajo una marcada dualidad entre datos macroeconómicos sólidos en Estados Unidos y un complejo escenario geopolítico y energético. La estimación del modelo GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta situó la previsión del PIB real para el tercer trimestre de 2026 en un robusto 3,4%, respaldada por un crecimiento del 1,8% en los pedidos de bienes duraderos y un repunte de la confianza del consumidor del CB hasta los 91,7 puntos. No obstante, el sentimiento general del mercado operó bajo una modesta contención reflejada en el Índice de Miedo y Codicia (31/100), presionado por el comportamiento del petróleo y las tensiones en el Golfo Pérsico tras incidentes en Ras Tanura y ataques con drones atribuidos a los hutíes, a pesar de las señales diplomáticas enviadas por Irán y los anuncios de Donald Trump sobre la recepción de un primer envío de 1 millón de barriles de petróleo venezolano.
En el ámbito de las grandes corporaciones y los gigantes tecnológicos, la narrativa estuvo dominada por el dinamismo inversor y las alianzas estratégicas en el ecosistema de la inteligencia artificial previo a la avalancha de reportes trimestrales. Oracle centró la atención tras anunciar múltiples acuerdos clave de expansión con Intel, Cerebras, OpenAI y Nvidia para acelerar la plataforma Vera Rubin. Por su parte, AMD acordó inyectar $1.000 millones de dólares en la oferta de capital de Meta, mientras que Apple sorprendió al mercado con la presentación de su nueva línea de MacBook Pro e iMac equipadas con el chip M6 de 14 pulgadas y la expansión global de Siri AI a cinco nuevos idiomas (aún excluyendo la UE). Paralelamente, corporaciones de primera línea como Boeing y Coca-Cola rindieron cuentas, Boeing reportó ingresos por $24.190 millones de dólares frente a una pérdida por acción de $0,34, mientras Coca-Cola superó las previsiones con $13.400 millones de ingresos y un BPA ajustado de $0,91.
En cuanto a la cotización de los activos globales reflejada en el cierre bursátil de la sesión, la renta variable mostró un desempeño fuertemente alza a escala global. El índice US500 avanzó un +0,69% para ubicarse en los 7.730,9, mientras que el Nasdaq 100 encabezó el rally tecnológico con un repunte del +1,28% alcanzando las 29.674, dejando al Dow Jones con un alza del +0,15% en 52.416,5. En los mercados internacionales, el paneuropeo STOXX 600 subió un +0,47% a 643,69 puntos, el Nikkei 225 japonés se disparó un +2,36% (+1.484 puntos) hasta las 64.296 unidades, y el China A50 cedió un -0,23% a 13.098,7 puntos. En divisas y materias primas, el Índice Dólar (DXY) se apreció un +0,26% a 102,293; el petróleo acentuó sus recortes intradía perdiendo el WTI un -1,48% a $101,172 y el Brent un -0,87% a $114,592 por barril; el oro al contado se impulsó un +1,08% cotizando en $4.060,38 por onza; y el Bitcoin recuperó terreno avanzando un +0,58% hasta los $80.507,62.
Desde mi perspectiva, la jornada bursátil de hoy refleja una clara recomposición alcista táctica previa a dos eventos determinantes, la decisión sobre tipos de interés de la Reserva Federal y los balances trimestrales de Alphabet, Microsoft y Amazon. Aunque la solidez macroeconómica expuesta por el PIB del 3,4% brinda un colchón fundamental para la renta variable, la elevada concentración del capital en infraestructura de IA expone al mercado a una alta sensibilidad frente a los resultados corporativos de las megacaps. Para las próximas jornadas, espero una franja de mayor volatilidad pero con sesgo constructivo; si el discurso de la Fed confirma la pausa en los tipos y el gasto en la nube justifica las expectativas de monetización, el S&P 500 sostendrá la ruta hacia nuevos máximos, favorecido adicionalmente por el alivio momentáneo en los precios del petróleo.
Laura Torres, Directora de Inversión, IMB Capital Quants




