El alza del crudo puede aumentar los ingresos de Colombia por regalías, impuestos y utilidades de Ecopetrol, pero también encarece los combustibles, el transporte y diversos insumos.
Los nuevos ataques de Estados Unidos contra infraestructura energética de Arabia Saudita llevaron el precio del petróleo Brent, de referencia para Colombia, hasta los USD 109 por barril. El incremento genera efectos contrapuestos sobre la economía colombiana, ya que eleva los ingresos de la Nación por regalías, exportaciones, impuesto de renta y utilidades de Ecopetrol, pero también aumenta el costo de los combustibles, el transporte y distintos insumos utilizados por empresas y productores.
Bruce Mac Master señaló que un petróleo más caro tiene un impacto amplio sobre la economía colombiana y planteó cinco principales efectos. El primero está relacionado con los costos de producción, debido a que “una gran cantidad de productos nuestros usan hidrocarburos y energía dentro de sus insumos”, por lo que el aumento del precio del crudo termina presionando sus costos.
Al mismo tiempo, el mayor precio del petróleo favorece las finanzas públicas. “Una buena parte de los ingresos de la Nación dependen de los ingresos petroleros; por lo que, un incremento en el precio favorece las finanzas públicas”, afirmó.
Cinco efectos del petróleo caro sobre Colombia
Las implicaciones señaladas por Mac Master abarcan los costos de producción, los ingresos fiscales, el mercado cambiario y los precios de los combustibles.
- Mayores costos de producción. Una gran cantidad de productos utiliza hidrocarburos y energía como parte de sus insumos, por lo que sus costos se ven afectados por el incremento del precio del petróleo.
- Más ingresos para la Nación. Una parte importante de los ingresos públicos depende de la actividad petrolera. Un mayor precio del crudo favorece las finanzas públicas mediante regalías, impuestos de renta y utilidades de Ecopetrol.
- Mayor ingreso de dólares. Desde el punto de vista cambiario, el aumento del precio del petróleo genera una mayor entrada de divisas en un momento en que la tasa de cambio se encuentra especialmente baja.
- Presión sobre los precios de los combustibles. El incremento del petróleo termina trasladándose a los combustibles. En el caso de la gasolina, el efecto recae sobre consumidores y productores. En el diésel, puede aumentar la necesidad de subsidios estatales y, con ello, la presión sobre las finanzas públicas.
- Mayor costo de las importaciones de hidrocarburos. Mac Master advirtió que Colombia está importando más hidrocarburos de los que debería requerir y que, por ello, deberá adquirirlos a precios más elevados.
El aumento del Brent se produce además en medio de tensiones geopolíticas, restricciones en la oferta de grandes productores y una mayor demanda energética. Este escenario coincide con un periodo en el que Colombia enfrenta reconstrucción e inversiones prioritarias tras el sismo de agosto de 2026.
Diésel aumenta la presión sobre el Fepc
El profesor Sergio Cabrales, consultor del sector minero-energético, centró el análisis en el mercado del Acpm y el impacto que tiene el precio internacional del diésel sobre el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc).
“A pesar de la reducción de la tasa de cambio frente al dólar, el aumento del precio internacional del diésel hace que el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, Fepc, subsidie actualmente cerca de $7.500 por galón de diésel en Colombia”, afirmó.
Cabrales señaló que el precio del diésel llegó a USD 4,83 por galón en Estados Unidos. Precisó que el diésel de ultrabajo azufre en la Costa del Golfo alcanzó ese nivel el 9 de septiembre de 2026.
También indicó que el crack spread, que refleja la diferencia entre el valor de los productos refinados y el precio del crudo, frente al WTI superó los USD 100 por barril. Esta cifra se ubicó muy por encima del promedio registrado entre 2019 y 2026, cercano a USD 30 por barril.
Según Cabrales, la escalada responde a una escasez de productos refinados vinculada con las restricciones a las exportaciones rusas, las disrupciones geopolíticas, las refinerías operando cerca de su capacidad y los bajos inventarios.
Para Colombia, este escenario amplía la brecha entre el precio interno del Acpm y su referencia internacional. Si el precio internacional del diésel permanece elevado, aumenta la presión fiscal sobre el Fepc y se reduce el margen para contener sus efectos sobre los precios internos.
Combustibles y transporte presionan el costo de los alimentos
El impacto del petróleo caro no se limita a los combustibles líquidos. El incremento también eleva los costos de los fletes y del transporte de carga debido al mayor precio de los combustibles y lubricantes utilizados por los vehículos pesados.
Esta presión puede trasladarse a los alimentos de la canasta básica por el encarecimiento del transporte desde las zonas de producción hasta los centros urbanos. Entre los productos e insumos expuestos se encuentran:
- Frutas y verduras.
- Tubérculos y carnes.
- Insumos agrícolas.
- Fertilizantes.
- Pesticidas.
- Abonos sintéticos que dependen de derivados petroquímicos y del gas natural.
- Pasajes de transporte público e intermunicipal.
- Tiquetes aéreos.
- Productos plásticos y manufacturas derivadas, como empaques, envases flexibles, tuberías de PVC, recipientes y polímeros sintéticos.
- Servicios de gas domiciliario e industrial, con presión sobre las tarifas del GLP y el gas natural.
La presión alcanza también a los sistemas de transporte urbano por sus costos operativos y a las aerolíneas por el peso del combustible de aviación dentro de sus gastos.
Si el Acpm permanece en niveles elevados, el aumento de costos puede extenderse por la cadena logística y llegar también a la generación térmica, lo que añade presión sobre los precios que pagan hogares, empresas y el Estado.
Petróleo caro podría generar más ingresos para Colombia
Julio César Vera, exdirector de Hidrocarburos del Ministerio de Minas y Energía y presidente de Xua Energy, estimó que el incremento del precio del crudo podría generar ingresos adicionales para la Nación durante lo que resta del año.
Según sus cálculos, por cada dólar adicional en el precio del petróleo, el Estado recibiría cerca de $700.000 millones netos en un año. “Faltando un tercio del año, recibiría aproximadamente $225.000 millones de por dólar adicional”, afirmó.
Vera señaló que un barril a USD 105, nivel que mencionó como precio actual, representaría USD 20 por encima de la previsión contemplada en el marco fiscal. Si esa cotización se mantiene hasta el cierre del año, calculó ingresos adicionales por $5 billones.
También recordó que la referencia nacional ya había pasado de USD 65 a USD 85 por barril en junio. Frente a la estimación de comienzos de año, sostuvo que “en lo que resta del año serían $10 billones adicionales”.
Mayores precios del crudo también elevan las regalías
El incremento de las cotizaciones tendría además un impacto sobre las regalías petroleras, que se distribuyen entre las regiones y distintos fondos nacionales.
“De cada barril producido en el país, aproximadamente entre un 13% son regalías”, señaló Vera. De ese monto, cerca del 20% se dirige directamente a las zonas productoras, mientras el resto se distribuye mediante los mecanismos establecidos, incluidos recursos destinados al ahorro.
Sobre la evolución de las cotizaciones, Vera indicó que el petróleo todavía se encuentra por debajo del máximo de USD 117 por barril registrado en abril. La incertidumbre, explicó, está vinculada con la evolución del conflicto en Medio Oriente y los ataques contra Arabia Saudita.
El especialista también advirtió que el diésel mantiene una brecha superior a $9.300 por galón frente a su valor internacional de referencia. En ese contexto, planteó la necesidad de que el Gobierno del presidente de la Espriella evalúe ajustes para reducir ese diferencial.
Según sus cálculos, el subsidio al diésel podría superar los $1,3 billones solamente durante septiembre.




