Inicio Blog Página 297

Barómetro de la Infraestructura del Perú: 83% identifica oportunidad para nuevos proyectos APP y G2G

Sector infraestructura tiene una brecha de US$110,000 millones, según el estudio. Proyectos en Activos (PA) cuenta actualmente con 124 terrenos estatales disponibles para iniciativas privadas.

EY-Parthenon y el Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP) publicaron la primera edición del Barómetro de la Infraestructura del Perú, una herramienta de referencia clave para comprender los factores que impactan la viabilidad de las inversiones en el sector infraestructura, cuya brecha supera los US$110,000 millones.

La publicación destaca un creciente interés por los proyectos bajo Asociaciones Público-Privadas (APP), en el que el 81% de los encuestados manifiesta una actitud positiva hacia las APP cofinanciadas. Además, se resalta que un 40% de los encuestados ve favorable la promoción del mecanismo Gobierno a Gobierno (G2G) en el sector infraestructura.

“El estudio evidencia que hay un interés del sector privado en desarrollar nuevos proyectos bajo esquemas APP y G2G, ya que un 83% considera que aún existen oportunidades para desarrollar nuevos proyectos bajo estas modalidades, lo que refleja una profunda confianza en la capacidad de estos mecanismos para movilizar capital privado”, indica Camilo Carrillo, Associate Partner de Infraestructura, de EY-Parthenon.

Además de APPs y el G2G, el Barómetro de la Infraestructura del Perú destaca que el portafolio de Proyectos en Activos (PA), un esquema que permite a las entidades públicas poner a disposición del sector privado terrenos o inmuebles para el desarrollo de inversiones con capital propio, cuenta actualmente con 124 terrenos estatales disponibles para iniciativas privadas.

“Se trataría de más de S/ 4,000 millones en potencial de inversión, lo que se podría interpretar como una gran oportunidad de crecimiento en el sector. Sumado a ello, debemos tener en cuenta los resultados de este estudio que muestran una opinión favorable sobre las APP sin perder de vista el G2G, mecanismos clave para contribuir a reducir la brecha de infraestructura en el país”, resalta Joanna Kámiche Zegarra, directora del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico.

Finalmente, el Barómetro de la Infraestructura del Perú revela que hay una orientación de parte del sector hacia iniciativas de alto impacto social y vinculadas a necesidades básicas de la población. De acuerdo con los resultados publicados por el estudio, los proyectos vinculados a infraestructura social, agua, saneamiento y carreteras encabezan las preferencias del sector privado; después de energía eléctrica, ferrocarriles y puertos.

Dólar retoma tendencia alcista en Perú impulsado por tensiones externas y mayor percepción de riesgo

De cara al cierre del 2026, las proyecciones del sistema financiero y de los analistas económicos apuntan a un rango moderado.

El tipo de cambio en Perú ha vuelto a mostrar una tendencia al alza. Desde su punto más bajo en lo que va del año, el dólar estadounidense se ha apreciado más de 1% frente al sol, marcando un cambio en la dinámica que había caracterizado a la moneda peruana en los últimos meses.

“Si bien el sol se ha mantenido relativamente estable gracias a los fundamentos locales y a la política monetaria del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), el reciente repunte del dólar responde principalmente a factores externos. Entre ellos destacan las crecientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente y las restricciones en el tránsito por el Estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio global de petróleo. Estos acontecimientos han elevado la percepción de riesgo en los mercados internacionales”, agregó Jonathan Torres, Analista de mercados de Capitaria.

En escenarios de incertidumbre global, los inversionistas suelen buscar activos considerados seguros y líquidos, y el dólar estadounidense continúa siendo uno de los principales refugios financieros. Este aumento en la demanda global de dólares presiona al alza el tipo de cambio en economías emergentes como la peruana.

“A nivel local, la incertidumbre política y la inestabilidad social también influyen en el comportamiento del mercado cambiario. En contextos de tensión interna, tanto empresas como personas tienden a demandar dólares como mecanismo de cobertura, lo que contribuye adicionalmente a la presión sobre el tipo de cambio”, precisó Torres.

De cara al cierre del 2026, las proyecciones del sistema financiero y de los analistas económicos apuntan a un rango moderado. Según la última encuesta del Banco Central de Reserva del Perú, el dólar cerraría el año entre S/ 3.34 y S/ 3.46. No obstante, estas estimaciones podrían ajustarse dependiendo de la evolución del escenario internacional y del panorama político local, especialmente considerando que se aproxima un periodo de mayor sensibilidad política.

“Se considera que el comportamiento del tipo de cambio sería más lateral que tendencial. Se estima que el dólar podría fluctuar entre S/ 3.37 y S/ 3.43, con una volatilidad moderada y movimientos técnicos dentro de rangos acotados, más que con una tendencia clara y sostenida al alza o a la baja”, concluyó Torres.

 

Perpetual Technologies: La startup peruana se une al ecosistema global de Google Meridian Certified Partners

Perpetual Technologies tiene operaciones en Perú, Argentina y Chile, y experiencia en sectores como automotriz, servicios financieros, educación, iGaming, bebidas alcohólicas y telecomunicaciones.

La startup peruana Perpetual Technologies se ha convertido en la primera compañía peruana certificada como Google Meridian Partner, integrándose a un grupo altamente selectivo de organizaciones a nivel global con la capacidad técnica para implementar modelos avanzados de Marketing Mix Modeling (MMM) basados en estadística bayesiana y tecnología open-source.

La certificación llega en un momento donde la presión macroeconómica exige decisiones de inversión sustentadas en evidencia. Según eMarketer, cerca del 50% de los líderes de marketing en América consideran la medición avanzada y la atribución como capacidades “críticas” para maximizar eficiencia, justificar presupuestos y optimizar retorno marginal.

“Las empresas continúan incrementando su inversión digital, pero las métricas operativas no son suficientes para dirigir decisiones de alto impacto. Hoy se requiere cuantificar el efecto causal de cada dólar invertido sobre el crecimiento del negocio,” señala Johann Sprinckmöller, Founder de Perpetual Technologies. “Google Meridian habilita la adopción de modelos estadísticos bayesianos, capaces de atribuir, optimizar y proyectar resultados con un nivel superior de rigor y transparencia”.

Innovación peruana compitiendo con estándares globales

Perpetual Technologies destaca no solo por ser la primera firma peruana certificada, sino también por su carácter independiente frente a gigantes globales. Con operaciones en Perú, Argentina y Chile, y experiencia en sectores como automotriz, servicios financieros, educación, iGaming, bebidas alcohólicas y telecomunicaciones, la empresa demuestra que la ingeniería y el talento peruano pueden competir a escala internacional.

“Competimos al nivel de firmas multinacionales, pero con la velocidad operativa de una startup y un entendimiento profundo del mercado latinoamericano”, afirma Sprinckmöller.

El reconocimiento posiciona a la compañía como un actor clave en un mercado donde la medición basada en causalidad —y no sólo en correlación o métricas operativas— se vuelve prioridad empresarial. En un entorno de recursos limitados, saber qué canales impulsan realmente el crecimiento es una ventaja competitiva.

“Nuestro objetivo es cerrar la brecha entre la tecnología global y la realidad latinoamericana,” añade Sprinckmöller. “Hoy más que nunca, las marcas necesitan modelos transparentes, auditables y capaces de guiar decisiones con rigor científico.”

Confianza e inversión: la relación que el Perú sigue subestimando

Por Antonio Herrera Cabanillas

En el Perú solemos hablar de inversión como si fuera un fenómeno puramente técnico: tasas, impuestos, permisos, rentabilidad. Pero rara vez hablamos de lo que realmente la sostiene o la frena. La inversión no se mueve solo por números; se mueve, sobre todo, por confianza. Y ese es un factor que el país sigue subestimando.

No hay inversión sostenible sin confianza. Y no hay confianza cuando las reglas cambian constantemente, cuando el discurso público demoniza al que invierte o cuando la incertidumbre se convierte en la norma. Esta relación, aunque evidente, suele quedar atrapada en el ruido ideológico o en debates superficiales que poco ayudan a entender el problema de fondo.

El Perú no carece de capital, ni de oportunidades, ni de sectores con potencial. Carece de algo más delicado: la certeza de que apostar por el país vale la pena en el mediano y largo plazo.

Durante años, el crecimiento económico permitió amortiguar muchos problemas estructurales. Hoy, con una economía más lenta y un entorno político inestable, esa amortiguación ya no existe. Cada señal de desconfianza pesa más. Cada mensaje ambiguo se amplifica. Y cada decisión improvisada se traduce en proyectos que no llegan, empleos que no se crean y oportunidades que se pierden.

La inversión, especialmente la privada, no busca privilegios. Busca previsibilidad. Quiere saber que las reglas del juego no se redefinirán según el humor de la coyuntura. Quiere entender que los conflictos se resolverán con institucionalidad y no con confrontación. Quiere un entorno donde el esfuerzo tenga sentido.

Cuando esa confianza se erosiona, el efecto no se queda en los balances empresariales. Se traslada a la vida cotidiana. Menos inversión significa menos empleo formal, menos recaudación, menos capacidad del Estado para atender demandas sociales. Al final, quienes pagan el costo no son los inversionistas, sino los ciudadanos.

Existe una narrativa instalada que presenta la inversión como un beneficio para unos pocos. Esa mirada es cómoda, pero profundamente equivocada. La inversión bien hecha es uno de los principales motores de movilidad social. Es la que genera trabajo, forma talento, dinamiza territorios y crea cadenas de valor. Sin inversión no hay desarrollo posible, por más buenas intenciones que existan.

Esto no implica ignorar conflictos ni minimizar impactos. Implica algo más complejo y más maduro: entender que el desarrollo exige equilibrio, no antagonismo. Que la inversión responsable necesita reglas claras, fiscalización efectiva y diálogo, no discursos que siembran sospecha permanente.

La confianza también se construye —o se destruye— desde el lenguaje. El modo en que hablamos de empresa, de mercado, de empleo y de crecimiento importa. Cuando el discurso público normaliza la desconfianza, el país entero se vuelve un lugar más caro para invertir, para emprender y para planificar.

Pensar que la inversión llegará por inercia es un error. Los países compiten por capital, talento y proyectos. Y en esa competencia, la reputación país pesa tanto como los indicadores económicos. La confianza es, en ese sentido, un activo estratégico que se construye todos los días, o se pierde rápidamente.

El Perú tiene la posibilidad de cambiar esta narrativa. Puede pasar de un enfoque defensivo a uno propositivo. De la sospecha permanente a la exigencia responsable. De la improvisación a la previsibilidad. No se trata de bajar estándares, sino de subir el nivel del debate.

La relación entre confianza e inversión no se resolverá con una ley ni con un anuncio. Se resolverá cuando exista una convicción compartida de que el crecimiento es necesario, que la inversión es parte de la solución y que el desarrollo requiere acuerdos mínimos que se respeten más allá de la coyuntura política.

Estamos entrando a un periodo decisivo. Las señales que demos hoy —desde el Estado, desde el sector privado y desde la sociedad— marcarán el rumbo de los próximos años. Apostar por la confianza no es ingenuidad; es pragmatismo. Es entender cómo funciona realmente el desarrollo.

El Perú necesita dejar de tratar a la inversión como un problema y empezar a verla como lo que es: una oportunidad para generar bienestar, siempre que esté acompañada de reglas claras, responsabilidad y visión de largo plazo.

Sin confianza no hay inversión, sin inversión no hay desarrollo. Ignorar esta relación nos seguirá saliendo caro. Entenderla, en cambio, puede abrir una oportunidad que el país no debería volver a desperdiciar.

 

Inchcape anuncia sus resultados financieros 2025 destacando la contribución de la región de Américas

Los 14 países que conforman la operación del Grupo británico en América Latina y el Caribe aportaron el 36% de los ingresos totales del holding.

Inchcape plc anunció en Londres sus resultados financieros de 2025, entre los que destaca el sólido desempeño de sus operaciones en América Latina y el Caribe, que representaron el 36% de los ingresos orgánicos totales de Inchcape.

A nivel global, Inchcape incrementó en un 3% el volumen de sus unidades vendidas, gracias al aumento de su participación de mercado y a nuevos contratos de distribución.

Los ingresos orgánicos del Grupo británico alcanzaron los 9.100 millones de libras esterlinas, un +1% más que el año anterior. En tanto, los márgenes operativos se ubicaron en un 6,2 % resiliente. Inchcape reportó ganancias ajustadas antes de impuestos por 443 millones de libras esterlinas, un crecimiento del 3% en moneda constante.

Gracias a un programa de disciplina en costos y asignación de recursos, Inchcape logró una robusta capacidad de formación de flujo libre de caja y un balance sólido, lo que dio lugar a otro año de retornos significativos para los inversionistas, en línea con su estrategia de crecimiento global, Accelerate+.

“Hemos logrado avances estratégicos con la obtención de 10 nuevos contratos de distribución. Además, llevamos a cabo una adquisición complementaria que aporta valor en Islandia, un nuevo mercado para Inchcape”, declaró Duncan Tait, CEO Global de Inchcape plc.

Excelente desempeño de las Américas

Durante 2025, América Latina y el Caribe reportaron ingresos por 3.304 millones de libras esterlinas, lo que representa el 36% de los ingresos globales de Inchcape.

En la región Inchcape incrementó sus ingresos orgánicos (+8%) y mantuvo su participación de mercado. Este excelente desempeño estuvo impulsado, sobre todo, por la destacada actuación de Inchcape en mercados como Chile, Colombia y Perú, donde consolidó su crecimiento en línea con la positiva evolución de estos.

La región también mejoró sus márgenes operativos respecto al año anterior, alcanzando un 7%, lo que refleja la resiliencia de sus márgenes brutos, la capitalización de los beneficios operativos derivados de un mayor volumen y el éxito de sus programas de disciplina.

“Tenemos vocación de crecer y confiamos en nuestra capacidad para ser líderes indiscutidos en la región. Año a año, seguimos expandiendo nuestra oferta a más mercados, incorporando nuevas marcas y fortaleciendo un portafolio diversificado que incluye vehículos particulares y comerciales, así como maquinaria y motocicletas de lujo. En línea con nuestra estrategia global Accelerate+, y mirando hacia el futuro, nuestra ambición es duplicar nuestro negocio en las Américas”, sostuvo Mike Bowers, CEO de Inchcape Américas.