13.1 C
Peru
lunes, octubre 19, 2026
Inicio ACTUALIDAD Oro intenta recuperarse tras caer casi 10% desde máximos de agosto

Oro intenta recuperarse tras caer casi 10% desde máximos de agosto

El metal busca recuperar los US$4.300 por onza tras acumular una caída de 9,5% desde sus máximos de agosto, presionado por las mayores expectativas de tasas en EE. UU.

El oro intenta recuperar terreno este jueves y vuelve a aproximarse a los US$4.300 por onza, después de haber caído hasta US$4.254,74, su menor nivel desde comienzos de junio, en medio del reajuste de expectativas sobre la trayectoria de las tasas de interés en Estados Unidos.

El movimiento profundiza la corrección que el metal viene registrando desde finales de agosto, cuando llegó a cotizar por encima de US$4.700 por onza. Desde esos niveles, el oro acumula una caída cercana al 9,5%, reflejando el impacto que el repunte de los rendimientos y las expectativas de una política monetaria más restrictiva están teniendo sobre el metal.

La decisión de la Reserva Federal conocida ayer reforzó este escenario. Más allá del incremento de 25 puntos base, el mercado comenzó a incorporar una trayectoria de tasas más elevada hacia adelante. Las nuevas proyecciones muestran una mediana de 4,1% para la tasa al cierre de 2026, frente al 3,8% estimado en junio, mientras 16 de los 18 participantes que entregaron una previsión para este año contemplan una tasa superior al rango actual.

Para el oro, este cambio resulta especialmente relevante. Una política monetaria restrictiva durante más tiempo aumenta el atractivo relativo de los instrumentos que pagan intereses y puede mantener elevados los rendimientos reales, reduciendo parte del atractivo de un activo que no entrega rendimiento.

Desde mi perspectiva, la recuperación del oro todavía debe interpretarse con cautela. La corrección acumulada durante septiembre demuestra cuánto ha cambiado el escenario con el repunte de los rendimientos y la expectativa de tasas más altas. Al mismo tiempo, tampoco han desaparecido los factores estructurales que han sostenido al metal durante buena parte del año, entre ellos la inflación elevada, las tensiones geopolíticas y la búsqueda de cobertura ante episodios de mayor volatilidad.

En el corto plazo, una recuperación consistente sobre US$4.300 sería una primera señal de estabilización. Por el contrario, una nueva pérdida de la zona de US$4.250 confirmaría que la presión sobre el metal continúa vigente.

El oro entra así en una etapa diferente: ya no basta con observar inflación y geopolítica. La trayectoria de las tasas estadounidenses y de los rendimientos reales vuelve a convertirse en una variable determinante para definir su próximo movimiento.

Sergio Cisternas, Analista de mercados EBC Financial Group