Construcción y comercio lideraron el avance, mientras los sectores primarios continuaron afectados por factores climáticos y la menor actividad pesquera.
La economía peruana creció 3,6% interanual en julio, acelerándose frente al 1,8% registrado en junio y superando las expectativas del mercado. Con este resultado, el Producto Bruto Interno, PBI, acumuló una expansión de 3,1% entre enero y julio.
Construcción y comercio lideran el crecimiento
El mayor dinamismo estuvo respaldado principalmente por los sectores no primarios, más vinculados a la demanda interna. Este componente habría crecido 4,3% en julio, ligeramente por encima del 4,2% registrado el mes anterior.
Entre las actividades de mejor desempeño destacaron construcción, con un crecimiento de 9,8%, y comercio, con 6,8%. El comportamiento de ambos sectores permitió sostener el avance de la actividad económica en un contexto de recuperación frente a los meses anteriores.
“El resultado de julio muestra una recuperación importante respecto de los meses anteriores. La demanda interna continúa dando soporte a la actividad, con sectores como construcción y comercio creciendo a tasas elevadas y compensando la debilidad que todavía se observa en algunas actividades primarias”, señaló José Silva, asociado senior de inversiones de Intéligo SAB.
Sectores primarios aún muestran debilidad
En contraste, el componente primario habría retrocedido 1,1%, aunque mostró una mejora significativa frente a la caída de 7,2% estimada para junio.
La pesca se contrajo 27,4%, afectada por la menor captura de anchoveta, mientras que el sector agropecuario disminuyó 1,2% en un contexto de condiciones climáticas adversas. La minería metálica, por su parte, registró un avance de 1,1%.
“Seguimos observando un comportamiento diferenciado entre sectores. Mientras las actividades más expuestas a factores climáticos permanecen débiles, buena parte del resto de la economía mantiene un ritmo de expansión favorable. Esto permite que el crecimiento agregado muestre una recuperación pese al desempeño del componente primario”, explicó Silva.
Manufactura no primaria registra caída
Dentro de los sectores no primarios, el desempeño tampoco fue uniforme. La manufactura no primaria cayó 1,1%, debido principalmente a una menor producción de muebles y bienes de consumo.
En contraste, otras actividades vinculadas al gasto privado continuaron mostrando resultados favorables, contribuyendo a mantener el dinamismo de la demanda interna durante julio.
Demanda interna será clave en próximos meses
De cara a los próximos meses, los indicadores disponibles sugieren que la demanda interna podría continuar brindando soporte a la economía, aunque el crecimiento podría moderarse respecto de julio.
Entre las señales favorables se encuentran la confianza empresarial y del consumidor en terreno positivo. En paralelo, las condiciones climáticas continuarían representando un factor de riesgo, principalmente para los sectores primarios.
“Mientras la demanda interna conserve su dinamismo, la economía cuenta con un soporte importante para seguir creciendo. Sin embargo, habrá que seguir de cerca la evolución de las condiciones climáticas, ya que una afectación más prolongada de los sectores primarios podría limitar el ritmo de expansión en los próximos meses”, agregó Silva.




