Cada vez más mujeres peruanas impulsan sus propios negocios para contribuir al bienestar de sus familias. Considerando que más del 36% de los hogares en el país depende económicamente de una mujer, Molitalia y la ONG TANI brindan claves para transformar habilidades en emprendimientos sostenibles y con potencial de crecimiento.
Emprender se ha convertido en una de las principales alternativas para miles de mujeres peruanas que buscan generar ingresos para sus familias. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), más del 36% de los hogares del país tiene como principal sostén económico a una mujer. Además, más de 4.6 millones de peruanas se encuentran en situación de empleo precario o subempleo y el 73.3% desarrolla sus actividades en la informalidad.
Si bien iniciar un negocio representa una oportunidad para mejorar la economía familiar, muchos emprendimientos no logran consolidarse debido a la falta de conocimientos en gestión, planificación financiera y estrategias comerciales. Contar con una buena idea ya no es suficiente; hoy resulta indispensable desarrollar capacidades empresariales que permitan sostener un negocio en el tiempo.
Frente a este escenario, Molitalia y la ONG TANI impulsan, por tercer año consecutivo, el programa «Tú tienes pasta para inspirar», una iniciativa que fortalece las capacidades de madres, adolescentes y jóvenes de San Juan de Lurigancho mediante capacitación técnica y herramientas de gestión empresarial para desarrollar emprendimientos sostenibles.
Como parte de este proceso, Nathaly Huamán, coordinadora del Programa de Desarrollo Social de la ONG TANI, comparten algunas recomendaciones para quienes buscan transformar una habilidad en una fuente de ingresos estable:
- Convierte tu talento en una oportunidad de negocio. Antes de pensar en vender, identifica qué habilidad o conocimiento ya forma parte de tu día a día y puede responder a una necesidad del mercado. Cocinar, coser, diseñar o brindar un servicio pueden convertirse en la base de un emprendimiento rentable.
- Valida tu idea antes de hacer una inversión. Conversar con potenciales clientes, conocer qué buscan y poner a prueba tu propuesta permite reducir riesgos y hacer los ajustes necesarios antes de destinar tiempo y dinero al negocio.
- Conoce cuánto cuesta realmente tu producto o servicio. Calcular los costos de producción, registrar los gastos y definir un margen de ganancia son pasos fundamentales para fijar precios adecuados y asegurar la sostenibilidad del emprendimiento.
- Compite por el valor que ofreces, no por el precio. La calidad del producto, la atención al cliente, la puntualidad y la confianza que genera un negocio son factores que permiten diferenciarse de la competencia y fidelizar clientes.
- Utiliza las herramientas digitales para llegar a más clientes. Las redes sociales y otras plataformas digitales permiten promocionar productos o servicios, mostrar el proceso de elaboración y mantener una comunicación cercana con los consumidores sin realizar grandes inversiones.
- Piensa como empresaria desde el primer día. Separar las finanzas personales del negocio, llevar un registro de ingresos y gastos, reinvertir parte de las ganancias y capacitarse constantemente son prácticas que favorecen un crecimiento sostenido.
«En Molitalia entendemos que el verdadero empoderamiento de la mujer nace cuando se le brindan herramientas que fortalezcan su autonomía económica. No se trata únicamente de ofrecer capacitación, sino de generar oportunidades para que madres y jóvenes desarrollen negocios que transformen su futuro y el de sus familias», señaló Gloria Mautino, Product Manager de Molitalia.
Los resultados del programa respaldan este enfoque. Actualmente, el 74% de las participantes genera ingresos propios y una de cada tres participantes se encuentra actualmente incorporada al mercado laboral tras haber completado el programa, evidenciando que la formación técnica y la educación empresarial pueden convertirse en motores de desarrollo económico y social para cientos de familias.




