El Banco Mundial proyecta que el suministro mundial de petróleo caerá un 5,2% en 2026, la mayor contracción en más de cuatro décadas, mientras los precios de la energía subirían un 32%, en un contexto de tensiones geopolíticas e incertidumbre sobre la inflación y las tasas de interés.
Los mercados financieros globales atraviesan una jornada de reajuste estratégico marcada por las decisiones de los bancos centrales, la persistencia de las presiones inflacionarias de origen energético y un sentimiento inversor en terreno de prudencia (Índice de Miedo y Codicia en 35/100). En Estados Unidos, la Reserva Federal mantuvo los tipos de interés sin cambios en el 4,00% real (frente al 4,00% esperado), en una votación dividida de 10 a 2 donde Lisa Cook y Beth Hammack disintieron a favor de una subida de 25 pb. En la rueda de prensa, Kevin Warsh destacó que la economía se expande a un ritmo «fuerte» con un gasto de capital (CAPEX) proyectado a crecer a doble dígito, pero advirtió que la inflación sigue elevada. Tras sus declaraciones, el mercado asigna entre un 80% y 90% de probabilidad a un alza de tipos en diciembre, descontando 99 pb de endurecimiento en los próximos 12 meses. Asimismo, Warsh anunció que a partir de otoño el FOMC tendrá ocho reuniones anuales (una dedicada a estrategia sin votación) y seis para 2028.
En el ámbito corporativo y energético, las empresas ajustan sus estrategias ante el costo del crédito y el avance de la inteligencia artificial. Apple presentó su línea MacBook Pro Touch con chips M5 Pro y M5 Max partiendo desde los 2.899 dólares, mientras Nvidia lanzó su modelo de voz Nemotron 3.5 y la disponibilidad de portátiles RTX Spark en firmas como Microsoft y Dell. Por su parte, Bank of America Institute reportó una desaceleración en el gasto discrecional de las generaciones mayores. En materias primas, los inventarios de crudo en Cushing cayeron en -0,624M de barriles y los precios del cerdo Lean Hog se desplomaron un 33% en seis meses. En Canadá, el Banco de Canadá elevó su tasa al 2,5% tras ajustar al alza sus previsiones de inflación promedio al 2,9% para 2026, señalando que el ajuste es necesario para evitar que los altos costes del crudo se trasladen a la inflación general.
En Europa y organismos multilaterales, la geopolítica y las medidas fiscales concentran la atención. El Banco Mundial advirtió que los precios de la energía subirán un 32% en 2026 y que el suministro petrolero caerá un 5,2% (la mayor contracción en más de cuatro décadas), además de proyectar un alza del 23% en materias primas y del 40% en metales preciosos. En el Reino Unido, la Canciller Healey presentó un plan fiscal que incluye la financiación total en defensa, nuevos impuestos y reformas en centros de datos para ahorrar 50.000 millones de libras hacia 2050. En Italia, la primera ministra Meloni anunció un presupuesto de 26.000 millones de euros en recortes fiscales y gasto para 2027. En el plano diplomático, Zelenskiy condicionó las discusiones territoriales a reuniones de líderes tras las elecciones de EE. UU., mientras diplomáticos estadounidenses reafirmaron la determinación de neutralizar el programa nuclear militar de Irán.
En Asia y mercados emergentes, el índice surcoreano KOSPI cotiza un 34% por debajo de su máximo de junio debido a la desaceleración del ciclo tecnológico. En Oriente Medio, el recuento electoral en Israel refleja un escenario fragmentado con el 51,8% de los votos escrutados: el bloque de Netanyahu suma 55 escaños frente a 49 de la oposición y 16 de partidos árabes, sin alcanzar aún la mayoría absoluta de 61 escaños. Paralelamente, Teherán evalúa una propuesta diplomática de siete días presentada por mediadores de Catar para desescalar el conflicto en la región.
Desde mi punto de vista, la lectura integrada de los datos confirma que las autoridades monetarias priorizan la contención de la inflación sobre la rapidez en el recorte de tipos, consolidando un entorno de «tipos altos por más tiempo». La división dentro del FOMC y la alta probabilidad de una subida de tasas en diciembre reafirman que el ciclo restrictivo no ha concluido y que los activos de riesgo operarán bajo una severa discriminación de capital.
Hacia el futuro, se perfilan dos escenarios principales: en un caso base, la productividad y el dinamismo en la inversión de IA permitirán a la renta variable mantener un sesgo constructivo pero altamente selectivo; en un escenario adverso, si los conflictos en Oriente Medio detonan la subida del 32% en los precios del petróleo prevista por el Banco Mundial, la inflación sufrirá un segundo impulso que forzará a los bancos centrales a endurecer aún más su postura monetaria, desencadenando correcciones profundas en los mercados globales.
Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group




