Marcos Vélez Botero, presidente y CEO de Pragma, junto a Manuela Díaz Hernández, Head of Business Value, detallan el plan comercial de la compañía en el mercado peruano, la coinversión estratégica de 8 millones de dólares con Amazon Web Services (AWS), las metas de exportación de servicios y el impacto de la inteligencia artificial en la rentabilidad corporativa.
Pragma tiene una larga trayectoria atendiendo a la banca y el retail en la región. Si bien el despliegue en Perú comenzó apalancado en la captación de capacidades operativas, ¿cuál es el plan comercial inmediato para ingresar a competir en el mercado peruano, y qué tipo de clientes ya están abordando este año?
Nuestra historia en el país comenzó en 2021, cuando empezamos a buscar talento peruano motivados por una necesidad de exportación de servicios para la región. Encontramos profesionales excelentes que adoptaron el ADN de Pragma muy rápido, y hoy ya contamos con una base sólida de 100 colaboradores trabajando desde Perú.
Hasta ahora no habíamos hecho un despliegue comercial decidido a nivel local porque eso exigía otra estructura y nivel de inversión. Sin embargo, apalancados en el gran equipo que ya tenemos instalado, estamos explorando la otra cara del mercado: atraer a bancos y empresas de retail peruanas para acompañarlos en su transformación. Ya hemos trabajado con clientes locales, y ahora vamos con AWS en un esfuerzo conjunto por los principales bancos y retailers del país. Nuestro plan inmediato es realizar un despliegue comercial con toda la fuerza para el próximo año.
Actualmente cuentan con una base de 100 colaboradores en el país. ¿Cómo funciona hoy la operación peruana en términos de exportación de servicios y hacia qué mercados específicos de Centroamérica, Norteamérica y la región andina están resolviendo desarrollos desde aquí?
La exportación de servicios desde Perú está funcionando muy bien y nos ha demostrado la enorme capacidad técnica que existe en el país. Hoy somos muy fuertes en talento local, y desde aquí nuestros equipos atienden de manera sostenida y directa proyectos de alta complejidad para clientes en Colombia, Panamá, República Dominicana, Costa Rica, México, Honduras, Guatemala y el sur de la Florida (Estados Unidos).
En el ecosistema tecnológico regional la competencia por perfiles calificados es muy alta. Desde la perspectiva de Pragma, ¿cuáles son las fortalezas técnicas y humanas distintivas que han encontrado en los profesionales peruanos frente a otros mercados donde operan?
Desde un punto de vista estratégico, Perú cuenta con una gran población, cercanía geográfica y universidades de altísimo nivel. Pero lo que realmente nos convenció fue encontrar un talento que posee una combinación valiosa en la industria: entienden a las personas, entienden de negocios y tienen un profundo conocimiento en Tecnologías de la Información.
A nivel humano, nos dimos cuenta de que el peruano es “piloto de su destino”, como nos gusta decir en nuestra cultura interna. Son profesionales que se hacen cargo de lo que quieren y tienen muy claro hacia dónde van. Esa cualidad, impulsada por su propia cultura, hace un excelente match con nuestra visión y potencia enormemente sus capacidades técnicas.
Obtener la categoría de Premier Partner de AWS los coloca en un grupo muy reducido de empresas en América Latina. ¿En qué consiste el acuerdo de coinversión de USD 8 millones cerrado con AWS y de qué manera esta alianza respalda técnicamente sus soluciones en la nube e inteligencia artificial?
Este reconocimiento es un hito muy importante para nosotros. Alcanzar el nivel de AWS Premier Partner significa ingresar a la categoría más alta dentro de su red de socios. Para ponerlo en perspectiva: de los cerca de 15.000 partners que existen en América Latina, solo 13 compañías poseen este estatus; esto representa menos del 1% a nivel regional y menos del 4% a nivel mundial.
Por separado, firmamos con AWS un acuerdo estratégico de coinversión a tres años por un total de USD 8 millones: AWS aporta USD 4 millones y Pragma otros USD 4 millones. Esos recursos se destinan a tres frentes: desarrollar nuestras capacidades para resolver problemas nuevos con la tecnología de AWS, financiar pruebas de concepto con clientes, que cofinanciamos con AWS, y darnos a conocer en el mercado. Por su parte, el nivel Premier se sustenta en resultados verificados por AWS: siete competencias, 28 casos de éxito auditados, más de 300 profesionales certificados y dos AWS Ambassadors en nuestro equipo.
De estos USD 8 millones acordados con AWS, ¿qué porcentaje o qué líneas prioritarias se ejecutarán concretamente dentro de Perú tanto para el desarrollo del equipo operativo como para el trabajo con clientes locales?
Dado que una gran parte de nuestra capacidad de producción de conocimiento está centralizada en Perú, una porción importante de estos recursos irá directamente a potenciar a los «pragmáticos» que trabajan desde allí.
A nivel comercial, destinaremos un porcentaje clave a la apertura de cuentas locales mediante “pruebas de concepto” cofinanciadas con AWS. Adicionalmente, tenemos un tercer frente estratégico que es el awareness: invertir en que tanto las empresas como el talento peruano conozcan a Pragma. Nuestra proyección es que, para 2027, cerca del 15% de toda la operación de Pragma sea gestionada y atendida con talento peruano, independientemente del país donde se implemente la solución.
Para las empresas peruanas suele ser un reto justificar el retorno de inversión en proyectos de transformación digital y migración cloud. ¿Cómo funcionará el modelo que planean ofrecer junto a AWS para captar a estos clientes corporativos?
Vamos con AWS en un esfuerzo conjunto por los principales bancos y retailers. Entendemos que las empresas necesitan ver valor antes de comprometer grandes presupuestos. Por eso, impulsaremos las “pruebas de concepto” que cofinanciamos con AWS. Esto significa que tomamos un problema concreto del cliente, le buscamos una solución y la implementamos, para que vea en la práctica lo que se puede lograr y las posibilidades de transformación que tiene su negocio. De esta manera, las organizaciones pueden comprobar la eficiencia, escalabilidad y el retorno de inversión real de nuestras soluciones antes de realizar un despliegue masivo.
Mirando el mediano plazo hacia el 2027, ¿cuál es la meta de volumen de negocio que estiman soportar o atender desde la capacidad instalada en Perú y qué porcentaje representará esto dentro de la facturación global de Pragma?
Para 2027 esperamos que cerca del 15% de la operación de Pragma, unos USD 8 millones, se atienda con talento peruano, sin importar en qué país se implemente la solución. Nuestra intención de desarrollo para 2027 es muy fuerte. El objetivo para el año entrante es construir una base local sólida y atraer al menos tres cuentas corporativas. Esperamos que, al cierre de ese primer año de despliegue comercial, podamos alcanzar unos USD 6 a 7 millones en volumen de negocios dentro del país. A partir de ahí, nuestra meta es agresiva: buscamos duplicar cada año el negocio con empresas peruanas, de modo que en un horizonte de cinco años el mercado peruano tenga un peso muy similar al que hoy tiene nuestra operación matriz en Colombia.
A partir de su experiencia transformando instituciones financieras en Colombia, México y Centroamérica, ¿cómo evalúa el nivel de madurez tecnológica y la adopción de arquitecturas digitales del sistema bancario y retail en el Perú respecto a sus pares de la región?
Más que ubicar al Perú por delante o por detrás de otros mercados, distinguiría entre la adopción de servicios digitales y la profundidad de la transformación tecnológica que los sostiene. Perú muestra avances importantes, especialmente en pagos digitales e interoperabilidad, pero esos avances no significan que todo el sistema tenga el mismo nivel de madurez. Para evaluar las arquitecturas también hay que mirar qué tan preparadas están las organizaciones para integrar servicios, aprovechar sus datos y escalar de manera confiable.
Veo una oportunidad especialmente potente en los grupos empresariales peruanos que reúnen banca, retail, seguros y medios de pago. Esa combinación puede conectar momentos muy relevantes de la vida de las personas: comprar, pagar, financiarse y protegerse. Con un mejor conocimiento del cliente y un uso responsable de sus datos, es posible ofrecer productos más pertinentes y experiencias más simples, personalizadas y conectadas.
La IA puede acelerar esa oportunidad, tanto en eficiencia como en capacidad de respuesta, pero materializarla exige arquitecturas flexibles, integración entre negocios y una visión compartida del cliente. Allí veo el potencial del Perú para estar a la vanguardia: en convertir la fortaleza de esos grupos en experiencias que generen valor para las personas y faciliten el movimiento del dinero. Ahí es donde queremos acompañar a los principales bancos y retailers, junto con AWS, empezando por pruebas de concepto en problemas concretos.
Mucho se habla del impacto de la Inteligencia Artificial generativa y la analítica avanzada, pero pocas veces se traduce en rentabilidad medible. ¿Cuáles son los casos de uso concretos donde las grandes empresas peruanas verán ahorros de costos o incrementos directos de ingresos al aplicar estas tecnologías en su arquitectura?
Nosotros no implementamos tecnología por moda, sino para resolver dolores reales del negocio. Cuando integramos IA y analítica de datos en el sector financiero y retail, el impacto es directo: optimizamos la toma de decisiones en tiempo real apalancándonos en el conocimiento profundo que ya tiene la empresa, y logramos eficiencias operativas que mejoran drásticamente el servicio y la atención al cliente final, impactando positivamente en la rentabilidad corporativa.
En proyectos que hemos desarrollado, soluciones con servicios de IA de AWS han aumentado un 44% las ventas de retail y reducido un 30% los tiempos de desarrollo. En banca, un agente de IA puede bajar el otorgamiento de crédito de días a minutos, y en un caso puntual en una entidad del sector de pagos en Colombia, un proceso de desarrollo pasó de dos meses a tres semanas.
Teniendo en cuenta que proyectan un rol protagónico para el talento local en los próximos años, ¿cuál es la meta de contrataciones que tienen prevista en el Perú para los siguientes 12 a 24 meses y qué especialidades técnicas o perfiles de ingeniería priorizarán en sus convocatorias?
Nuestra decisión de expandirnos en Perú responde a una estrategia clara: queremos consolidar una matriz de conocimiento verdaderamente «multilatina». Esto nos permite diversificar desde distintos territorios y desconcentrar la operación que hoy mantenemos en Colombia. Para lograrlo, nuestra meta es pasar de los 100 colaboradores con los que contamos hoy a consolidar un equipo de 300 «pragmáticos» aquí en Perú en el próximo año. Buscamos sumar talento altamente especializado para acompañar este crecimiento acelerado, enfocándonos en perfiles con ese ADN Pragma y excelencia técnica para resolver los retos del futuro. Priorizaremos perfiles de arquitectura de nube, ingeniería de datos, inteligencia artificial y desarrollo de productos digitales.




