El reservorio pasó de almacenar el 68,4% de su capacidad útil en agosto al 45,3% en septiembre. En Junín, 18 distritos presentan riesgo muy alto de déficit hídrico y otros 107, riesgo alto.
El déficit hídrico en Junín genera preocupación por la reducción de las reservas de agua del Lago Junín y sus posibles efectos sobre la agricultura y la ganadería. Según el informe del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), el almacenamiento del reservorio disminuyó más de 20 puntos porcentuales en poco más de un mes.
El 6 de agosto de 2026, el Lago Junín almacenaba agua equivalente al 68,4% de su capacidad útil. Para el 14 de septiembre, la proporción había descendido al 45,3%, una caída de 23,1 puntos porcentuales en 39 días. En esa última fecha, el volumen almacenado era de 142,7 hectómetros cúbicos, frente a una capacidad útil total de 314,7 hectómetros cúbicos.
El informe advierte que esta reducción forma parte de una tendencia general al descenso de los volúmenes almacenados en una parte importante de los reservorios ubicados en la vertiente del Pacífico Sur.
Déficit hídrico en Junín amenaza cultivos y ganado
Rocío Abarca, conductora del espacio institucional de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), advirtió sobre las consecuencias de las altas temperaturas en las zonas altoandinas y su efecto en la disponibilidad de agua.
“Las altas temperaturas aceleran la evaporación del embalse de ríos y lagunas, generando cuantiosas pérdidas de cultivos y escasez de forraje para el ganado en las zonas altas de Junín y la sierra central”, señaló.
La reducción de la disponibilidad hídrica puede comprometer la producción agrícola y limitar el acceso a pastos para la actividad pecuaria. Ambos sectores dependen de las reservas de agua y de las condiciones de las praderas altoandinas, especialmente durante los periodos en los que las precipitaciones son insuficientes.
Más de 100 distritos presentan riesgo alto o muy alto
La evaluación del Cenepred para el periodo de lluvias 2026-2027 ubica a Junín entre las regiones expuestas al estrés hídrico. De acuerdo con el informe, 18 distritos presentan riesgo muy alto y otros 107, riesgo alto.
El escenario pone en riesgo miles de hectáreas de cultivos de secano y de riego, además de la crianza de ganado vacuno y ovino. La disminución de las reservas y la posible escasez de pastos podrían afectar la actividad productiva de las comunidades rurales.
Ante esta situación, especialistas exhortaron a los gobiernos locales, las empresas prestadoras de servicios de saneamiento (EPS) y los usuarios a optimizar el riego y el consumo de agua para reducir la presión sobre las fuentes disponibles durante el periodo 2026-2027.




