Roggio ROAS y el consorcio Rowing, Arcos, Transclor y PHX avanzaron a la etapa técnica de una privatización que exige más de USD 2.000 millones de inversión.
La privatización de Agua y Saneamientos Argentinos, AySA, avanzó a una nueva etapa luego de que el Gobierno argentino abriera las ofertas técnicas de los dos consorcios que buscan adquirir el 90% de las acciones estatales de la compañía.
Las propuestas corresponden a Roggio ROAS S.A.U. y al consorcio integrado por Rowing S.A., Arcos Saneamento e Participações, Transclor y PHX. De los 17 grupos que habían manifestado inicialmente interés en participar del proceso, solo estas dos propuestas llegaron a la instancia de evaluación técnica.
La Comisión de Evaluación deberá analizar la documentación legal, técnica, financiera y económica presentada por ambos grupos. Los oferentes que superen esta etapa podrán avanzar hacia la apertura de las ofertas económicas.
Un contrato de 30 años y más de USD 2.000 millones de inversión
El proceso contempla transferir al sector privado el 90% de las acciones de AySA, mientras que el 10% restante continuará en manos de los trabajadores mediante el Programa de Propiedad Participada. El futuro operador deberá cumplir con obligaciones de inversión, expansión y calidad del servicio establecidas en el contrato.
El pliego establece inversiones superiores a USD 2.000 millones durante los primeros cinco años, destinadas a ampliar y mejorar los servicios de agua potable y saneamiento. El contrato tendrá un plazo inicial de 30 años.
AySA presta servicios de agua y saneamiento en la Ciudad de Buenos Aires y municipios del conurbano bonaerense, por lo que la operación representa uno de los principales procesos de transferencia de un servicio público al sector privado dentro de la actual agenda económica argentina.
Roggio apuesta por su experiencia en servicios públicos y agua
Uno de los grupos que continúa en carrera está encabezado por Roggio ROAS S.A.U., vehículo creado por el Grupo Roggio para desarrollar inversiones vinculadas con el sector de agua y saneamiento.
La propuesta reúne a distintas sociedades vinculadas con el conglomerado, entre ellas Benito Roggio e Hijos y Aguas del Plata Participaciones. Uno de los principales antecedentes del grupo en el sector es Aguas Cordobesas, empresa que opera el servicio de agua potable en la ciudad de Córdoba.
La propuesta también cuenta con participación de empresas y asesores con experiencia internacional en infraestructura y servicios públicos. Entre los nombres vinculados al proyecto aparecen la israelí Mekorot y la japonesa Marubeni.
El Grupo Roggio mantiene además actividades en otros servicios urbanos, entre ellos el transporte ferroviario y el sistema de subterráneos de Buenos Aires.
El antecedente de Aldo Roggio en la causa Cuadernos
El grupo tiene además un antecedente judicial relacionado con Aldo Roggio, quien en 2018 declaró como imputado colaborador en la causa conocida como Cuadernos.
En aquella investigación, Roggio reconoció ante la Justicia haber realizado pagos a Ricardo Jaime, exsecretario de Transporte, vinculados con los subsidios recibidos por Metrovías y la operación del ferrocarril Urquiza. Según su declaración, los pagos representaban el 5% de los subsidios.
La declaración de Roggio se produjo dentro del régimen de imputado colaborador y formó parte de la investigación judicial. Ese antecedente corresponde a la actuación personal del empresario en aquella causa y debe distinguirse de la actual composición societaria del consorcio que participa en la licitación de AySA.
Rowing, Transclor y un operador brasileño van por AySA
El segundo grupo está integrado por Rowing S.A., Transclor, Arcos Saneamento e Participações y PHX. Rowing, empresa vinculada al Grupo Román, aporta experiencia en ingeniería, construcción y servicios industriales. Transclor, de Mauricio Filiberti, es un proveedor de insumos utilizados en el proceso de potabilización del agua y mantiene una relación comercial con AySA.
El componente internacional está representado por Arcos Saneamento e Participações, vinculada al Grupo Equipav de Brasil. La empresa opera servicios de agua y saneamiento en ese país y fue presentada como operador técnico del consorcio para cumplir con las exigencias de experiencia establecidas en la licitación. El grupo se completa con PHX Aqua AR B.V., un vehículo de inversión registrado en los Países Bajos.
La licitación entra en la etapa decisiva
Con las dos ofertas técnicas ya presentadas, el proceso entra ahora en una fase de evaluación antes de definir cuáles propuestas quedan habilitadas para competir económicamente.
La adjudicación no está definida. Primero deberán verificarse los requisitos establecidos en el pliego y, posteriormente, se avanzará con las ofertas económicas de los grupos que superen la evaluación técnica.
El futuro operador deberá asumir las obligaciones de inversión y expansión previstas para los primeros años de la concesión, en un proceso que busca transferir al sector privado el control mayoritario de una de las principales empresas de agua y saneamiento de Argentina.




