Wall Street frena tras récords mientras la intervención en Venezuela sacude al petróleo

Wall Street muestra signos de enfriamiento tras récords históricos, mientras la intervención de EE. UU. en Venezuela y la tensión con China generan volatilidad en el petróleo y la tecnología.

El panorama financiero global este 8 de enero de 2026 se encuentra definido por una compleja intersección entre la política exterior disruptiva de la administración Trump y una resiliencia económica que, aunque muestra signos de fatiga en el sector manufacturero, mantiene el optimismo en el sector servicios y la inteligencia artificial. La jornada ha estado marcada por una volatilidad creciente tras el anuncio de operaciones militares y comerciales directas sobre el flujo energético de Venezuela, así como por renovadas tensiones con China y un ambicioso replanteamiento del gasto de defensa estadounidense. Mientras Wall Street digiere datos de empleo mixtos, los mercados de bonos experimentan un alivio en los rendimientos ante la expectativa de que la Reserva Federal mantenga su senda de flexibilización monetaria.

En los Estados Unidos, los mercados accionarios han experimentado un enfriamiento tras alcanzar niveles récord. El S&P 500 retrocedió un 0.3% después de registrar su segundo máximo intradía del año, mientras que el Nasdaq 100 luchó por sostener ganancias marginales. El sentimiento se vio afectado por las publicaciones en Truth Social del presidente Donald Trump, quien propuso elevar el presupuesto militar de 1 billón a 1.5 billones de dólares para 2027. En un movimiento sin precedentes contra el complejo militar-industrial, Trump exigió que Raytheon ($RTX) detenga sus recompras de acciones y priorice inversiones en plantas y equipos, amenazando con cesar los negocios con el «Departamento de Guerra» si la empresa no muestra mayor respuesta. Además, sugirió que los ejecutivos de defensa no deberían ganar más de 5 millones de dólares anuales, prohibiendo dividendos y recompras en el sector hasta que se rectifiquen problemas operativos. Por otro lado, el Departamento del Tesoro, bajo la dirección de Scott Bessent, anunció medidas de alivio para el consumidor, incluyendo la implementación de deducciones de intereses de préstamos para autos fabricados en EE. UU. por hasta 10,000 dólares anuales para el periodo 2025-2028.

En el ámbito macroeconómico estadounidense, se reportó un crecimiento acelerado en el sector servicios, con el PMI de servicios del ISM subiendo a 54.4 en diciembre, superando las previsiones de 52.2. No obstante, los datos de empleo de ADP mostraron un incremento de solo 41,000 puestos, por debajo de los 50,000 esperados, lo que refuerza la tesis de una desaceleración en el impulso del mercado laboral al inicio de 2026. Las vacantes de empleo JOLTS también decepcionaron al situarse en 7.146 millones frente a los 7.647 millones proyectados. Paralelamente, el Departamento de Comercio anunció una reprogramación masiva de indicadores clave: el PIB del cuarto trimestre y los datos de ingresos personales y PCE se han movido para el 20 de febrero, mientras que el Bureau of Economic Analysis (BEA) utilizará promedios de CPI de septiembre y noviembre para el cálculo del PCE de octubre. En cuanto a la política monetaria, Michelle Bowman de la Fed evitó comentarios sobre las tasas en sus recientes declaraciones, mientras que asesores del Tesoro como Lavorgna expresaron su esperanza de que la Fed continúe con los recortes, citando un mercado laboral equilibrado y una reducción esperada en el ratio déficit/PIB.

El sector energético ha sido el epicentro de la actividad geopolítica. La administración Trump confirmó el inicio de una operación para controlar el flujo de crudo venezolano, logrando la captura del tanquero m/t Sophia en aguas internacionales y la interceptación del Marinera, un buque de bandera rusa vinculado a Venezuela, en una operación que involucró fuerzas especiales y helicópteros, con apoyo de la RAF británica según reportes. El Secretario de Energía, Chris Wright, y el Secretario de Estado, Marco Rubio, detallaron que EE. UU. ejecutará un acuerdo para tomar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo almacenado en Venezuela, permitiendo a cambio la importación de diluyentes y equipos para reconstruir la industria local. Los ingresos de estas ventas se depositarán en cuentas controladas por EE. UU. en bancos nacionales, dispersándose a discreción de Washington. En respuesta, la junta de PDVSA afirmó que no deben nada a EE. UU. y que cualquier suministro debe pagarse a precios internacionales. Mientras tanto, en el mercado de futuros, el Brent cerró en 59.96 dólares por barril, una caída del 1.22%, y el WTI descendió un 2% para situarse en 55.99 dólares. En el ámbito corporativo energético, Exxon Mobil ($XOM) advirtió un impacto de 1,000 millones de dólares en sus ganancias del cuarto trimestre debido a la baja en los precios del crudo.

En el sector tecnológico y corporativo, la integración de la inteligencia artificial continúa reconfigurando las alianzas industriales. Caterpillar ($CAT) anunció una asociación con Nvidia ($NVDA) para revolucionar la industria pesada mediante robótica y AI física. Paralelamente, Arm Holdings ($ARM) reorganizó su estructura lanzando una unidad dedicada a la IA física para expandir su tecnología de chips en robótica. En el sector financiero, JPMorgan ($JPM) alcanzó un acuerdo para hacerse cargo de la tarjeta de crédito de Apple ($AAPL). No obstante, Nvidia enfrenta vientos en contra en Asia; el gobierno chino ha instado a sus empresas tecnológicas a pausar las órdenes del chip H200 para fomentar la compra de semiconductores locales, desafiando la previa relajación de restricciones de exportación mencionada por la administración estadounidense. Jensen Huang, CEO de Nvidia, reconoció que el H200 no mantendrá su competitividad en China indefinidamente y expresó su deseo de enviar otros modelos al mercado asiático.

En Europa y el resto del mundo, la actividad crediticia alcanzó niveles históricos con ventas de bonos que superaron los 57,000 millones de euros en una sola jornada, aprovechando las condiciones favorables del mercado. Los datos de inflación en la Eurozona mostraron una moderación, con el IPC general en 2% y el subyacente en 2.3%, ligeramente por debajo de lo esperado, lo que presiona al Banco Central Europeo a considerar nuevos recortes de tasas. En el Reino Unido, el PMI de construcción decepcionó con una lectura de 40.1. Geopolíticamente, la tensión por el interés de Trump en adquirir Groenlandia persiste; mientras el Secretario Rubio programa reuniones con Dinamarca para la próxima semana, líderes europeos como el ex-premier francés Villepin han calificado un posible intento de toma como una «línea roja». En Asia, el sentimiento fue bajista, con las acciones japonesas cayendo un 1% debido a las restricciones de exportación impuestas por China hacia Japón, exacerbadas por las tensiones diplomáticas sobre Taiwán.

La configuración actual de los mercados sugiere una fase de transición de alta fricción entre los fundamentos macroeconómicos y la ejecución de una política exterior de «máxima presión» por parte de Estados Unidos. La intervención directa en el mercado petrolero venezolano, sumada a la retórica hostil hacia los aliados de la OTAN y las empresas de defensa, introduce una prima de riesgo geopolítico que el mercado aún no ha terminado de descontar totalmente. Es evidente que la administración Trump busca utilizar el control de recursos energéticos y la reestructuración de la cadena de suministro tecnológica como herramientas de negociación soberana, lo cual podría generar beneficios de corto plazo en costos energéticos para las refinerías de la Costa del Golfo, pero a riesgo de fracturar las relaciones comerciales con Europa y Asia. La reprogramación de datos macroeconómicos en EE. UU. añade una capa de opacidad que podría aumentar la volatilidad en febrero.

En mi conclusión como analista, para el corto y mediano plazo, el escenario base contempla una continuación del mercado alcista en sectores vinculados a la IA y los servicios, pero con una corrección inminente en el sector de defensa y aeroespacial dada la postura regulatoria sobre sus márgenes y recompras. Proyectamos que el dólar mantendrá una posición de relativa estabilidad o ligero sesgo bajista hacia finales de mes si los flujos de capital comienzan a buscar refugio en bonos europeos ante la moderación de la inflación en la Eurozona. El riesgo principal reside en una escalada militar en el Ártico o un cierre comercial más severo por parte de China en represalia por la política de semiconductores. En conclusión, los traders deben prepararse para un entorno donde el «riesgo de titular» (news-driven volatility) predominará sobre los análisis técnicos tradicionales, exigiendo una gestión de riesgos extremadamente activa y una vigilancia estrecha sobre los flujos de capital en el mercado de energía y deuda soberana.

Felipe Mendoza, CEO IMB Capital Quants