Wall Street se mantiene firme gracias al liderazgo de Amazon y Apple, mientras los flujos hacia acciones y bonos muestran confianza global. Europa registra moderación inflacionaria y Asia busca fortalecer su posición estratégica, dejando un panorama de optimismo cauteloso en los mercados.
Los mercados financieros internacionales atraviesan una fase de contrastes marcada por el dinamismo de los resultados corporativos en Estados Unidos, la volatilidad en los precios de la energía y las señales mixtas de inflación en Europa. La narrativa dominante sigue siendo la fortaleza del sector tecnológico estadounidense, impulsada por resultados excepcionales de gigantes como Amazon y Apple, mientras que en paralelo se observan tensiones en Europa y ajustes estratégicos en Asia. El flujo de capitales hacia activos de riesgo continúa siendo robusto, aunque con episodios de corrección que reflejan la cautela de los inversionistas frente a valoraciones elevadas y a la sostenibilidad de la expansión en inteligencia artificial.
En Estados Unidos, el S&P 500 se encamina a su sexto mes consecutivo de ganancias, impulsado por el repunte de Amazon.com Inc., cuyas acciones se dispararon un 13% en el premercado tras reportar su mayor crecimiento en la nube en casi tres años, lo que añade cerca de 300.000 millones de dólares a su capitalización bursátil. Apple Inc. también sorprendió positivamente con ingresos superiores a lo esperado y una perspectiva optimista para la temporada navideña, lo que contribuyó a que los futuros del Nasdaq 100 avanzaran 1,2%. Nvidia Corp. extendió su rally tras anunciar nuevas alianzas con los principales conglomerados de Corea del Sur, reforzando su estrategia global para el desarrollo de infraestructura de inteligencia artificial. Este conjunto de resultados revitalizó a los denominados “Magnificent Seven”, revirtiendo parte de las pérdidas de la jornada anterior y reafirmando el liderazgo del sector tecnológico en Wall Street.
La fortaleza de los flujos hacia renta variable es evidente: según Bank of America, los fondos de acciones globales captaron 17.200 millones de dólares en la semana hasta el 29 de octubre, mientras que los fondos de bonos recibieron 17.000 millones. En contraste, los fondos de oro registraron una salida récord de 7.500 millones de dólares, reflejando un reposicionamiento hacia activos de riesgo. El apetito por criptomonedas también se mantuvo, con entradas de 600 millones de dólares en la semana.
En el frente corporativo energético, ExxonMobil reportó ganancias ajustadas por acción de 1,88 dólares en el tercer trimestre de 2025, superando la estimación de 1,81 dólares, con ingresos totales de 85.290 millones frente a los 83.600 millones esperados. La producción alcanzó 4,769 millones de barriles equivalentes de petróleo por día, superando las previsiones, y la compañía anunció un aumento de su dividendo trimestral a 1,03 dólares por acción, en línea con lo esperado, destacando además que mantiene el rumbo para lograr más de 18.000 millones de dólares en ahorros acumulados de costos. Chevron, por su parte, presentó un beneficio ajustado por acción de 1,85 dólares, también por encima de los 1,66 dólares estimados, con ingresos de 49.730 millones frente a los 46.730 millones proyectados. Su flujo de caja operativo ascendió a 9.480 millones, superando las expectativas, mientras que la producción mundial alcanzó 4,086 millones de barriles equivalentes diarios, por encima de los 3,873 millones previstos.
En los mercados de energía, las proyecciones de precios muestran estabilidad moderada: el crudo WTI se espera en un promedio de 64,83 dólares por barril en 2025, ligeramente por encima de los 64,39 dólares estimados en septiembre, mientras que el Brent se proyecta en 67,99 dólares frente a los 67,61 dólares previos.
En Europa, los indicadores de inflación reflejan un enfriamiento. En Italia, el IPC preliminar interanual se situó en 1,2%, por debajo del 1,5% esperado y del 1,6% previo, mientras que en términos mensuales cayó 0,3%. El índice armonizado de precios al consumidor (HICP) también sorprendió a la baja, con un -0,2% mensual y un 1,3% interanual. En la Eurozona, el IPC general preliminar se ubicó en 2,1% interanual, en línea con lo esperado pero inferior al 2,2% previo, mientras que el IPC subyacente se mantuvo en 2,4%. Estos datos refuerzan la percepción de que las presiones inflacionarias en la región se moderan, lo que podría abrir espacio para un ajuste en la política monetaria del Banco Central Europeo en los próximos meses.
En Asia, la atención se centró en los movimientos estratégicos de China. El presidente Xi Jinping transmitió al primer ministro japonés la posibilidad de fortalecer la cooperación bilateral en manufactura avanzada, según reportó CCTV, mientras que el gobierno chino anunció planes para optimizar las reglas de acceso al mercado de servicios. Paralelamente, se informó que China y Canadá reanudarán la cooperación en diversos sectores, lo que refleja un intento de Pekín por diversificar y estabilizar sus relaciones internacionales en un contexto de tensiones comerciales con Occidente. En el ámbito corporativo, el CEO de Nvidia, Jensen Huang, expresó su esperanza de que se encuentren nuevas políticas que permitan a la compañía retomar operaciones en China, subrayando la importancia estratégica de ese mercado para la industria tecnológica global.
Finalmente, en el plano geopolítico y comercial, la Unión Europea debate la implementación de un arancel “en especie” a China para asegurar el acceso a materiales críticos, lo que refleja la creciente preocupación por la dependencia de la región en insumos estratégicos provenientes de Asia.
El panorama global muestra un contraste entre la fortaleza del sector tecnológico estadounidense y la moderación de la inflación en Europa, mientras que Asia busca reposicionarse en la cadena de valor global a través de acuerdos estratégicos. La resiliencia de los flujos hacia renta variable y bonos indica que los inversionistas mantienen confianza en el ciclo expansivo, aunque la salida récord de fondos de oro revela un cambio en la percepción de riesgos.
De cara al futuro, el escenario base apunta a una continuidad del liderazgo tecnológico en EE. UU., con la inteligencia artificial como motor central de inversión y crecimiento. Sin embargo, persisten riesgos asociados a valoraciones elevadas y a la sostenibilidad de los márgenes corporativos en un entorno de costos energéticos aún volátiles. En Europa, la moderación inflacionaria podría abrir espacio para políticas monetarias menos restrictivas, lo que daría soporte adicional a los mercados. En Asia, la capacidad de China para estabilizar sus relaciones internacionales y atraer inversión extranjera será clave para el equilibrio global.
En síntesis, el mercado se encuentra en una fase de optimismo cauteloso: la narrativa de crecimiento tecnológico y flujos de capital hacia activos de riesgo domina, pero los inversionistas deberán gestionar con prudencia los riesgos de sobrevaloración y las tensiones geopolíticas que podrían alterar el equilibrio actual
Felipe Mendoza, Analista de mercados ATFX LATAM






