Wall Street baja el entusiasmo y enciende alertas sobre el ciclo del bitcoin

Tras marcar máximos históricos, las principales firmas financieras del mundo empiezan a advertir señales de agotamiento en el actual rally de la criptomoneda.

El cambio de tono entre los grandes bancos

Luego de un año de subidas pronunciadas y récords sucesivos, el bitcoin vuelve a estar bajo escrutinio en Wall Street, aunque esta vez desde una mirada más cauta. Goldman Sachs, junto con gigantes como Fidelity, BlackRock y JPMorgan, ha comenzado a identificar señales de maduración del ciclo alcista, un mensaje que contrasta con el optimismo que predominó tras el último halving y la fuerte entrada de capital institucional.

El concepto de un posible fin de ciclo no apunta necesariamente a un desplome abrupto del precio, pero sí a un escenario más complejo, marcado por mayor volatilidad, correcciones frecuentes y una menor presión compradora.

Los ciclos del bitcoin y la historia que se repite

Analistas de grandes bancos de inversión recuerdan que el comportamiento del bitcoin suele organizarse en ciclos de aproximadamente cuatro años, con fases de euforia seguidas por periodos prolongados de enfriamiento, conocidos como criptoinviernos.
Goldman Sachs ha señalado en distintos análisis macroeconómicos que los activos más especulativos tienden a ajustarse cuando el ciclo económico avanza o cuando la liquidez global comienza a reducirse. Si bien la entidad no ha emitido una recomendación explícita de venta, el mensaje implícito es de cautela, especialmente para quienes acumularon fuertes ganancias durante el rally reciente.

Lecciones de los criptoinviernos anteriores

El mercado ya atravesó episodios similares. Tras el auge de 2017, el bitcoin ingresó en una fase bajista prolongada durante 2018. Algo comparable ocurrió después del máximo alcanzado en 2021, cuando en 2022 se produjo un ajuste significativo en un contexto de subidas de tasas de interés y condiciones financieras más restrictivas.

Desde Fidelity se remarca que estos periodos de enfriamiento forman parte del proceso natural de maduración de un activo emergente. BlackRock, por su parte, reconoce el creciente interés institucional, pero subraya que la volatilidad sigue siendo elevada y que el riesgo de corto plazo no ha desaparecido.

La duda central de los inversores

La gran pregunta es si este escenario justifica una reducción de exposición. Los especialistas coinciden en que no existe una respuesta única. Para inversores con estrategias tácticas, asegurar beneficios tras subidas tan pronunciadas puede resultar razonable. En cambio, quienes mantienen una visión de largo plazo continúan enfocados en factores estructurales como la adopción institucional, la evolución regulatoria y el rol del bitcoin como activo alternativo.

Cómo se ha movido el precio recientemente

Hace doce meses, el bitcoin se situaba ligeramente por encima de los 102.000 euros.
Hace seis meses, se mantenía todavía por encima de los 101.000 euros.
En la actualidad, ronda los 80.000 euros.

Este ajuste refuerza la percepción de que el mercado ha entrado en una etapa distinta. En Wall Street, el discurso ha virado desde el entusiasmo casi incondicional hacia una visión más equilibrada, donde el potencial sigue presente, pero los ciclos ya no se ignoran.