El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo prevé la llegada de unos 50.000 turistas internacionales, con Lima, Cusco, Pucallpa y Chiclayo entre los principales destinos de la movilización.
La visita del papa León XIV al Perú podría movilizar a más de 850.000 visitantes, entre ellos alrededor de 50.000 turistas internacionales, según la proyección del ministro de Comercio Exterior y Turismo, Rogers Valencia. La llegada de viajeros por este encuentro religioso representaría una oportunidad para dinamizar la actividad turística y los servicios vinculados con la atención de visitantes.
Lima, Cusco, Pucallpa y Chiclayo figuran entre los principales destinos previstos para esta movilización. El flujo de personas podría beneficiar a hoteles, restaurantes, empresas de transporte y otros prestadores de servicios turísticos, tanto por la demanda directa como por las actividades asociadas a la estadía de los visitantes.
Valencia destacó la coordinación entre el Gobierno nacional, los gobiernos regionales y locales, la Cancillería, la Iglesia y el sector privado para preparar la recepción de los viajeros. El trabajo conjunto busca organizar la atención de los visitantes y aprovechar las oportunidades económicas que puede generar el desplazamiento.
Visita del papa León XIV al Perú abre oportunidades para el turismo religioso
El ministro también resaltó el potencial del turismo religioso y la importancia de convertir los recursos culturales y espirituales del país en productos turísticos competitivos. Para ello, señaló la necesidad de contar con infraestructura adecuada, accesibilidad y servicios de calidad.
Este segmento puede complementar la oferta turística tradicional al integrar lugares de interés religioso, patrimonio cultural y experiencias vinculadas con las comunidades locales. Su desarrollo requiere planificación y coordinación entre las autoridades y los operadores turísticos para ofrecer una atención adecuada a los visitantes.
La eventual llegada de cientos de miles de personas también plantea retos logísticos relacionados con el transporte, el alojamiento y la capacidad de los destinos para recibir a un mayor número de viajeros. La preparación de estos servicios será relevante para atender la demanda y favorecer que el impacto de la visita se extienda a distintos negocios vinculados con el turismo.
La proyección del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo sitúa así la visita papal como una oportunidad para promover destinos peruanos y fortalecer el turismo religioso, aunque el impacto efectivo dependerá del flujo final de visitantes y de la capacidad de los prestadores para atenderlos.




