Una megaobra clave para el centro del país sigue detenida y sin señales claras de avance

La Nueva Carretera Central, valorizada en S/24 mil millones, acumula más de 400 días sin avances relevantes, enfrenta observaciones técnicas y cuenta con un presupuesto que no permitiría iniciar su ejecución efectiva.

Un proyecto estratégico atrapado en retrasos y observaciones

La Nueva Carretera Central se ha convertido en uno de los proyectos de infraestructura más cuestionados del país debido al prolongado estancamiento que enfrenta. Considerada estratégica para la articulación de la Macro Región Centro, la obra permanece en una fase preliminar marcada por demoras administrativas, observaciones técnicas reiteradas y restricciones financieras que mantienen en suspenso su ejecución.

Este escenario ha generado preocupación entre autoridades regionales, entidades técnicas y actores vinculados al desarrollo vial, al tratarse de una infraestructura clave para mejorar la conectividad entre la sierra central y la capital, además de dinamizar el comercio y la competitividad regional.

Más de 400 días sin avances y un presupuesto insuficiente

De acuerdo con información proporcionada por autoridades del Gobierno Regional de Junín, el proyecto acumularía más de 400 días sin progresos sustanciales. Aunque la inversión total estimada asciende a S/24 mil millones, el presupuesto asignado para el periodo actual no superaría los S/200 millones, un monto claramente insuficiente para iniciar obras de envergadura, lo que mantiene al proyecto en una etapa preliminar prolongada.

Esta brecha entre el valor total de la obra y los recursos efectivamente disponibles ha encendido las alertas sobre la viabilidad real de avanzar en el corto plazo, especialmente en un contexto de restricciones fiscales y alta competencia por recursos públicos.

Cuestionamientos técnicos al trazo y a los estudios

A las limitaciones presupuestales se suman los cuestionamientos formulados por el Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú. La entidad ha advertido deficiencias en los estudios de perfil y en la concepción del trazo propuesto, señalando que la ruta planteada tendría una mayor extensión que la actual, atravesaría zonas con riesgos geológicos identificados y no cumpliría con los estándares técnicos exigidos para una autopista de alta capacidad.

Estas observaciones, según el propio gremio, han sido comunicadas desde años anteriores a las instancias correspondientes, sin que hasta el momento se hayan realizado correcciones de fondo que permitan destrabar el proyecto.

Autoridades regionales exigen definiciones claras

Frente a este panorama, el gobernador regional de Junín, Zósimo Cárdenas, junto a autoridades de la Macro Región Centro, viene solicitando definiciones concretas sobre el futuro de la Nueva Carretera Central. El pedido apunta a esclarecer si el Estado cuenta realmente con las condiciones técnicas, presupuestales y contractuales necesarias para avanzar con la obra, considerando los cambios de trazo, ampliaciones de plazos y ajustes en los estudios registrados en los últimos años.

Como parte de estas gestiones, se ha programado una reunión técnica con representantes del Ministerio de Economía y Finanzas y del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, en la que participarán también autoridades regionales. En dicho encuentro se revisará la situación financiera del proyecto y los aspectos técnicos que condicionan su ejecución.

Conferencia de prensa expondrá el estado real del megaproyecto

Los resultados de la reunión técnica serán presentados en una conferencia de prensa convocada para el martes 3 de febrero en Lima. En este espacio se expondrá un balance detallado sobre la situación actual de la Nueva Carretera Central, con participación de representantes de la Macro Región Centro, sociedad civil e instituciones como la Cámara de Comercio de Huancayo.

La presentación buscará centralizar la información disponible y ponerla a disposición de la opinión pública, en un contexto en el que el futuro de la megaobra continúa sujeto a evaluaciones, ajustes técnicos y decisiones pendientes por parte del Ejecutivo.