Una crisis reputacional que sacude a APC tras la salida de su gerente general

La empresa destituyó de forma inmediata a Manuel Enrique Acuña luego de difundirse un caso de agresión y anunció un cambio clave en su alta dirección.

Decisión inmediata tras una sesión extraordinaria

El directorio de APC Corporación S.A., empresa peruana dedicada a la gestión y operación de servicios empresariales, aprobó la desvinculación inmediata de Manuel Enrique Acuña Forno de su cargo de gerente general y de cualquier función dentro de la compañía. La medida fue adoptada luego de una sesión extraordinaria convocada para evaluar una agresión contra una transeúnte, hechos que fueron difundidos en un reportaje televisivo.

Hechos incompatibles con los valores de la empresa

La decisión fue tomada el miércoles 14 de enero de 2026, tras el análisis de los hechos atribuidos al exejecutivo. Según informó la compañía, la conducta evaluada fue considerada incompatible con sus principios, valores y políticas internas, motivo por el cual el directorio resolvió su salida inmediata. La empresa precisó que la desvinculación tiene efecto inmediato y alcanza a toda responsabilidad en la gestión empresarial.

Falta grave a normas internas y código ético

APC señaló que la conducta atribuida a Acuña Forno vulnera su Reglamento Interno de Trabajo, la Política de Prevención de la Violencia y Promoción de la Equidad, así como su Código de Ética y Conducta. Desde la organización remarcaron que estos lineamientos son de cumplimiento obligatorio para todos los niveles jerárquicos.

Continuidad en la gestión

En reemplazo del exgerente general, el directorio designó a Eduardo Miguel Guembes León como nuevo gerente general. La empresa destacó que el ejecutivo cuenta con amplio conocimiento operativo y financiero del negocio, lo que permitirá asegurar la continuidad de la gestión y el normal desarrollo de las operaciones de APC Corporación.

Tolerancia cero frente a la violencia

Finalmente, el directorio expresó su rechazo a los hechos difundidos y afirmó que las acciones del exgerente general no representan la cultura organizacional de la empresa. En ese sentido, reiteró su posición de tolerancia cero frente a cualquier acto de violencia, especialmente aquellos que atenten contra la integridad de las personas, en un contexto donde la reputación corporativa y la gobernanza empresarial adquieren un peso cada vez mayor.