La Universidad de Piura apuesta por el crecimiento en Lima con dos nuevos inmuebles, expansión académica y enfoque en salud, proyectando un aumento de 20% en su población estudiantil para 2026.
La Universidad de Piura (UDEP) inicia 2026 con una etapa de crecimiento en sus dos sedes, con la apertura de nuevas carreras y una inversión superior a US$ 5 millones en infraestructura en Miraflores. La estrategia busca posicionarse cerca de los principales ecosistemas empresariales y de toma de decisiones del país.
En 2025, la universidad adquirió dos inmuebles en Lima, uno en la calle Inclán y otro en la avenida Arequipa, que serán acondicionados para oficinas administrativas, con operación proyectada para el segundo semestre de 2026, y una unidad de posgrado cuya puesta en marcha se espera hacia 2027.
Mayor oferta académica y crecimiento estudiantil
UDEP lanzó diez nuevas carreras en 2026 —cuatro en Lima y seis en Piura—, marcando la mayor expansión académica en casi una década. Se espera que la población estudiantil crezca 20% este año, mientras que a mediano plazo el crecimiento será principalmente orgánico en un horizonte de cinco años, según el rector Paul Corcuera.
Enfoque en salud y replicabilidad en el norte
Desde 2017, la universidad ha priorizado el desarrollo de carreras vinculadas a la salud. Hoy, la facultad de Medicina en Lima representa cerca del 40% de los ingresos de esa sede, lo que ha requerido mayor infraestructura y plana docente.
Con esta experiencia, UDEP proyecta iniciativas similares en el norte del país, incluyendo la reciente apertura de la carrera de Psicología en Piura y la evaluación de proyectos de investigación sobre enfermedades regionales. Corcuera señaló que “una facultad sería lo ideal, pero requiere un paso mayor que debe evaluarse con responsabilidad”.
Modelo académico y calidad docente
La universidad no planea abrir nuevas sedes, enfocándose en consolidar las existentes bajo un modelo académico con ratio de 25 alumnos por docente. “Contamos con profesores a tiempo completo, muchos con doctorados internacionales. Es un formato más costoso, pero permite que los alumnos estén bien atendidos”, explicó el rector.
Financiamiento diversificado
Actualmente, el 60% del presupuesto proviene de matrículas. El resto se financia con diplomados, maestrías, proyectos de investigación y aportes de exalumnos y patrocinadores de becas. La universidad planea ampliar esta última fuente mediante campañas anuales de fundraising, con la próxima edición prevista en dos meses.






