APOTUR advierte que fallas en el sistema de reservas y posibles distorsiones en la disponibilidad de boletos afectan la competitividad del destino y ponen en riesgo miles de empleos vinculados al turismo.
El gremio de empresas dedicadas al turismo receptivo, la Asociación Peruana de Operadores de Turismo Receptivo e Interno (APOTUR), expresó su preocupación por las recientes revelaciones sobre presuntos patrones irregulares en el sistema de reservas y cancelaciones de boletos de ingreso a Machu Picchu, el principal atractivo turístico del país.
Según el pronunciamiento del gremio, estas situaciones confirmarían advertencias que el sector venía realizando desde hace varios años respecto a la necesidad de fortalecer la seguridad digital, mejorar el control del inventario de entradas y garantizar mecanismos certificados en la operación del sistema de reservas.
Advertencias previas del sector
APOTUR señaló que, en diversas reuniones con autoridades, representantes del sector turístico ya habían planteado la urgencia de adoptar medidas para evitar distorsiones en la venta de boletos. Asimismo, desde 2024 el gremio había manifestado formalmente su preocupación por posibles prácticas de competencia desleal en la comercialización de entradas a la ciudadela inca a través de plataformas no oficiales.
Para el sector, la falta de disponibilidad real de entradas representa un problema estructural que impacta directamente en la actividad turística. Cuando el sistema presenta bloqueos o distorsiones en el inventario, las agencias no pueden confirmar itinerarios ni garantizar cupos a visitantes internacionales, lo que termina afectando la planificación de viajes.
Impacto en el turismo receptivo
De acuerdo con APOTUR, estas fallas generan pérdidas de ventas en el mercado internacional, cancelaciones de itinerarios turísticos y afectan a miles de trabajadores vinculados a la cadena turística nacional, desde operadores y agencias hasta hoteles, restaurantes, transporte y guías turísticos.
El gremio advirtió que esta situación se produce en un contexto en el que el Perú busca recuperar plenamente el flujo de turistas internacionales tras los impactos que sufrió el sector en los últimos años. En ese escenario, los problemas en el sistema de venta de entradas pueden afectar la competitividad del destino frente a otros países de la región.
Medidas urgentes
Ante esta situación, APOTUR planteó la adopción de medidas inmediatas para corregir las distorsiones detectadas. Entre las principales propuestas figura la implementación de un sistema de reserva con pago inmediato, con el objetivo de evitar bloqueos o reservas especulativas que afecten la disponibilidad real de entradas.
Asimismo, el gremio considera necesario incorporar sistemas tecnológicos anti-bot y mecanismos de verificación humana que impidan la automatización de reservas, una práctica que podría estar generando distorsiones en el acceso al sistema.
Otra de las medidas planteadas es la realización de auditorías técnicas externas e independientes al sistema de reservas, con el fin de evaluar su funcionamiento y detectar posibles vulnerabilidades o irregularidades.
Además, APOTUR solicitó que se inicien las investigaciones y denuncias correspondientes, incluyendo la intervención del Ministerio Público, para determinar eventuales responsabilidades en caso se comprueben irregularidades en la gestión del sistema.
Clave para la recuperación del turismo
El gremio subrayó que el acceso transparente y eficiente a Machu Picchu es fundamental para la recuperación del turismo receptivo, así como para la generación de ingresos y la protección de miles de puestos de trabajo que dependen de esta actividad en todo el país.
Finalmente, APOTUR reiteró su disposición a colaborar con las autoridades para corregir las distorsiones detectadas y avanzar hacia un sistema de reservas confiable que garantice la transparencia en la venta de entradas y proteja la imagen del Perú como destino turístico internacional.






