La compañía española avanza en su estrategia de desinversión regional y concentra en 2025 la salida de varios mercados para fortalecer su estructura financiera.
Reestructuración estratégica en la región
Telefónica reducirá su deuda en 1,800 millones de euros al concretar las operaciones corporativas pendientes en Latinoamérica, que incluyen las filiales de Uruguay, Ecuador, Colombia y Brasil. Con esta reducción, su endeudamiento total se situará en 26,500 millones de euros, lo que representa una baja del 6.24% respecto a los 28,233 millones registrados al cierre de septiembre, según informó Laura Abasolo, directora general de Finanzas y Control, durante la presentación de resultados de la compañía.
Cuando se sumen los ingresos por la venta de las filiales de Uruguay y Ecuador, la deuda se reducirá en 700 millones. A ello se añadirá un recorte de otros 1,100 millones una vez que se complete la venta de la filial colombiana y la compra del 50% de la unidad de fibra óptica en Brasil, de acuerdo con fuentes de la empresa.
Reducción progresiva del costo financiero
Más del 63% de la deuda de Telefónica está contratada a tipo de interés fijo, con una vida media de 10.5 años y un coste financiero promedio del 3.44%, menor al 3.57% registrado en septiembre de 2024. Aunque el endeudamiento financiero se incrementó en 624 millones durante el tercer trimestre y en 1,072 millones en los nueve primeros meses de 2025, la empresa atribuye ese aumento al pago de dividendos a los accionistas, que alcanzó los 1,314 millones de euros.
Esta cifra no considera los arrendamientos, los cuales elevarían el total a 36,143 millones.
Una deuda que marcó una década
Reducir la deuda ha sido uno de los mayores desafíos para Telefónica desde que en 2011 alcanzó su máximo histórico de 56,304 millones de euros. En 2012, bajo la gestión de César Alierta, la empresa lanzó un plan estratégico para revertir ese escenario. En aquel entonces, el operador mantenía presencia en más de veinte países de América Latina y acababa de adquirir el 30% de Vivo a Portugal Telecom por 7,500 millones, consolidando su posición en Brasil.
Hoy, el panorama es diferente. Brasil sigue siendo un mercado clave, pero Telefónica ya se ha retirado de cinco países en la región: Argentina, Perú, Ecuador, Uruguay y próximamente Colombia. La compañía aún opera en Venezuela, Chile y México, aunque con planes de salida en el corto plazo. “Estamos trabajando para concentrar la mayoría de los impactos de estas salidas en 2025”, señaló Abasolo.
Estrategia de largo plazo
La desinversión en Hispanoamérica se enmarca en el plan estratégico presentado en 2019 por José María Álvarez-Pallete, cuyo objetivo central fue reducir deuda y recuperar la valoración bursátil del grupo. Esa línea de acción se mantuvo en el plan de 2023 y se consolidó con la nueva estrategia presentada por Marc Murtra, que busca una Telefónica más ligera, rentable y centrada en mercados estratégicos para 2030.






