Tecnología espacial revoluciona la minería: detectores de muones para hallar yacimientos subterráneos

Un equipo chileno desarrolla un sistema capaz de mapear el subsuelo con partículas cósmicas, reduciendo costos y el impacto ambiental de la exploración minera.

Una innovación con origen en la física de partículas

Investigadores del Centro Científico Tecnológico de Valparaíso (CCTVal) de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) están adaptando tecnología utilizada en el CERN para la industria minera. Se trata de un detector de muones, partículas subatómicas que llegan desde el espacio y atraviesan la tierra, permitiendo elaborar mapas subterráneos de alta precisión.

El dispositivo, ensamblado en una cápsula de poco más de medio metro, puede insertarse en perforaciones ya realizadas y, mediante un sistema de fotomultiplicadores de silicio, capta el paso de los muones. A partir de la dirección e intensidad de estas partículas, los científicos construyen imágenes tomográficas del subsuelo que revelan posibles zonas ricas en minerales.

Eficiencia y reducción de costos

Hoy en día, las compañías mineras deben perforar decenas de pozos sin garantías sobre la ubicación exacta de los yacimientos. Cada metro perforado cuesta alrededor de 200.000 pesos chilenos, lo que equivale a 20 millones por cada 100 metros. El nuevo sistema podría reducir de manera significativa este gasto, al precisar las áreas con mayor potencial antes de invertir en excavaciones extensivas.

Un impacto ambiental más bajo

Además del ahorro económico, los investigadores destacan la ventaja ambiental. “Con mejores datos, las perforaciones son menos y más dirigidas. Eso significa menos alteración del terreno y menor contaminación”, explica el Dr. Christian Romero, líder del proyecto y Premio Nacional de Innovación en Energía 2024.

El sistema también abre la posibilidad de aplicar la tecnología en geología y arqueología, ampliando su utilidad más allá de la minería.

Camino hacia la exploración del futuro

Actualmente, el prototipo se encuentra en fase de pruebas en Estados Unidos, con un nivel de madurez tecnológica TRL 7. Los investigadores esperan que, hacia fines de 2025, la innovación llegue al mercado internacional, posicionando a Chile como pionero en minería de precisión con base científica.

De confirmarse su viabilidad a gran escala, esta tecnología podría redefinir el estándar de exploración en la minería global: más rentable, sostenible y eficiente.