El futuro no pertenece a quien tiene más tecnología, sino a quien la aplica con mayor propósito.
Las tendencias estratégicas de Gartner para 2026 muestran que la tecnología ha dejado de ser un diferencial competitivo para convertirse en el terreno mismo sobre el que las organizaciones crecen —o se quedan atrás—. Hoy, el nuevo ciclo de innovación no se mide por grandes exhibiciones técnicas, sino por la capacidad de aplicar la inteligencia de manera segura, eficiente y sostenible.
Según Marco Stefanini, fundador y CEO Global del Grupo Stefanini, “la próxima revolución no será visible: ocurre entre bastidores, en los códigos que se escriben solos, en los agentes que cooperan en silencio y en los datos que se protegen mientras circulan”. Para el ejecutivo, este cambio exige más que capacidad técnica: requiere visión estratégica, valentía para anticipar el futuro y humildad para comprender que la mejor tecnología es aquella que realmente genera valor.
El ejecutivo, sostiene que entre las tendencias más relevantes identificadas por Gartner destaca el desarrollo impulsado por inteligencia artificial (AI-driven development). En este escenario, los softwares dejarán de escribirse línea por línea para ser orquestados automáticamente, bajo demanda. Hasta el 80% del desarrollo de aplicaciones podría realizarse mediante IA o en entornos low-code, lo que promete acelerar la entrega, reducir errores y liberar tiempo para la innovación. En este contexto, Stefanini identifica seis tendencias tecnológicas clave para 2026:
- La confianza digital en el centro de la estrategia: Con el crecimiento de la inteligencia artificial generativa, los desafíos en ciberseguridad y privacidad también se intensifican. La tendencia de Confidential Computing busca proteger los datos incluso durante su procesamiento. “En la próxima década, la confianza digital será un activo competitivo. Las empresas que logren equilibrar innovación y seguridad estarán mejor preparadas para liderar”, afirma Stefanini.
- Humanos y máquinas, lado a lado: Otra tendencia clave es la consolidación de sistemas multiagente —redes de inteligencias artificiales que colaboran entre sí— que reemplazan la noción de una IA centralizada. Sin embargo, Stefanini advierte que “la autonomía total sigue siendo un mito: el futuro es colaborativo, no sustitutivo”. Las organizaciones exitosas serán aquellas que logren equilibrar la automatización con la intuición humana.
- La fábrica inteligente y el ecosistema conectado: La integración entre IA, IoT y robótica marca el inicio de una nueva revolución industrial. En el centro de esta transformación se encuentra la convergencia entre OT (Operational Technology) e IT (Information Technology). “Imaginemos una fábrica donde los sensores detectan fallas, los robots activan mantenimiento predictivo y los procesos digitales reorganizan la cadena de suministro. Esa integración entre lo físico y lo digital es hoy el verdadero rostro de la inteligencia aplicada, presente en cada decisión de negocio”, indica Stefanini.
- Tecnología sostenible: Otra tendencia es el avance de la tecnología verde (*Green AI*), impulsada por el aumento del consumo energético de los grandes modelos de inteligencia artificial. Las empresas están rediseñando sus infraestructuras para reducir carbono, optimizar el hardware y gestionar los datos con mayor responsabilidad, convirtiendo la sostenibilidad en un principio central de la innovación. Stefanini advierte que “ninguna transformación tecnológica estará completa si no es también sostenible”.
- Más allá del deep learning: Las nuevas arquitecturas que combinan modelos neuronales y simbólicos prometen llevar la IA a un nuevo nivel: no solo aprender patrones, sino comprender significados.Esto abre espacio para sistemas más contextuales, capaces de explicar sus decisiones y actuar con mayor previsibilidad y transparencia. En este escenario, Stefanini sostiene “La próxima década no será sobre máquinas que solo aprenden, sino sobre máquinas que entienden —y que se integran de forma natural a la vida y al trabajo humano.
- Tecnología con propósito: Finalmente, Stefanini destaca que las tendencias de Gartner para 2026 confirman un cambio de eje: el futuro no pertenece a quien tiene más tecnología, sino a quien la aplica con mayor propósito. “La inteligencia artificial, la sostenibilidad y la confianza digital son tres dimensiones de un mismo movimiento: el de la inteligencia aplicada. Más que un avance técnico, es un cambio de mentalidad: la tecnología al servicio de un mundo más eficiente y conectado”, concluye.






