Sur del Perú: el desafío de convertirse en hub de líderes mineros digitales

Por Mario Saavedra, Director en la Cámara Chileno-Sudafricana

El sur del Perú tiene todo para consolidarse como un hub estratégico de talento minero digital. En un contexto donde la automatización, la inteligencia artificial y el análisis de datos están redefiniendo la minería, la región puede dejar de ser solo un gran productor de minerales para convertirse en el principal formador de líderes preparados para transformar la industria.

El nuevo perfil del profesional minero ya no se limita a operar maquinaria: hoy se requieren competencias en automatización, gestión digital de activos, modelamiento 3D, análisis de datos e interpretación de indicadores en tiempo real. Pero son las habilidades humanas las que marcan la diferencia: comunicación efectiva, inteligencia emocional, liderazgo ágil, manejo del cambio y visión estratégica. La minería actual exige profesionales capaces de integrar tecnología con propósito y liderar equipos multidisciplinarios en entornos híbridos y remotos.

En el sur ya se observan avances. Las universidades y centros técnicos están actualizando sus mallas curriculares para incorporar contenidos vinculados a transformación digital, sostenibilidad e innovación. Los jóvenes muestran creciente interés por la tecnología aplicada y por impactar positivamente en el sector, lo que confirma una base sólida para desarrollar el talento que la minería requiere.

Eventos y espacios de conexión como PERUMIN Jóvenes, también cumplen un rol fundamental al acercar a los estudiantes y futuros profesionales a los principales retos de la minería moderna. Este tipo de iniciativas fomentan la mentalidad de liderazgo y propósito, y fortalecen la relación entre la academia, la empresa y el ecosistema productivo.

Sin embargo, todavía existe una brecha importante entre los programas educativos y las necesidades reales de la minería actual. Muchas currículas siguen respondiendo a paradigmas de hace una década, cuando la automatización, la sostenibilidad y el trabajo colaborativo no eran prioridad. Hoy se necesita formar profesionales capaces de trabajar con datos en tiempo real, liderar procesos de cambio y entender el negocio desde una perspectiva integral.

Cerrar esta brecha requiere una colaboración más estrecha y sistemática entre academia y empresa. No bastan proyectos aislados: se necesitan espacios permanentes de co-creación, como comités mixtos que integren compañías mineras, centros educativos, gobiernos locales y gremios. Así, se alinearán los perfiles de egreso con los desafíos actuales y se reducirá la curva de adaptación al mercado laboral.

El potencial de la región también depende de la articulación entre inversión privada y políticas públicas. La inversión fluye cuando hay visión compartida y objetivos claros; las políticas son efectivas cuando responden a las necesidades reales del territorio. Lo que hace falta no es capacidad, sino integración.

Si se logra esta integración, el sur del Perú pasará de ser visto únicamente como un territorio rico en minerales, a ser reconocido como el principal polo de innovación y talento minero en América Latina. Con creatividad, capacidad técnica y vocación, la región tiene la oportunidad, y el momento, de consolidarse como la gran cantera de líderes preparados para operar y transformar la minería, convirtiendo su potencial en una ventaja competitiva sostenible para la próxima década.