La aplicación de la categoría de Sujeto Sin Capacidad Operativa permite desconocer gastos y crédito fiscal incluso de operaciones realizadas antes de la publicación de la resolución, lo que abre un debate legal por su carácter retroactivo.
La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria ha comenzado a aplicar con mayor intensidad la figura del Sujeto Sin Capacidad Operativa, conocida como SCCO, una categoría creada por el Decreto Legislativo 1532 que permite desconocer gastos y créditos fiscales asociados a facturas emitidas por determinados proveedores.
Desde septiembre de 2025, la entidad ha publicado 75 resoluciones que designan a contribuyentes como SCCO, elevando el total a 78 casos. Según la propia SUNAT, estas designaciones permitirían desconocer comprobantes de pago por un monto cercano a S/ 3,200 millones.
La medida ha encendido alertas entre especialistas tributarios debido a que sus efectos pueden alcanzar operaciones realizadas antes de la publicación de las resoluciones.
Qué significa ser Sujeto Sin Capacidad Operativa
Desde 2023, la SUNAT puede declarar a un contribuyente como Sujeto Sin Capacidad Operativa mediante una resolución publicada oficialmente. Esta categoría se asigna cuando la administración tributaria considera que el proveedor no cuenta con recursos económicos, personal, infraestructura o activos suficientes para sustentar las operaciones que ha facturado.
La calificación se realiza luego de un procedimiento administrativo en el que la autoridad evalúa si la capacidad operativa del contribuyente resulta coherente con el volumen o naturaleza de sus operaciones.
Efectos posteriores a la publicación
Una vez publicada la condición de SCCO, el contribuyente designado no podrá emitir comprobantes de pago que otorguen derecho a deducción de gasto ni crédito fiscal para sus clientes.
Esta restricción se mantiene por el plazo que establezca el reglamento, el cual no puede superar los cinco años.
Efectos sobre operaciones anteriores
El aspecto más controversial de la norma se encuentra en sus efectos sobre operaciones realizadas antes de la publicación de la resolución.
Los contribuyentes que hayan recibido facturas de un proveedor posteriormente calificado como SCCO pierden el derecho a utilizar esos comprobantes para sustentar crédito fiscal o deducir gastos en el Impuesto a la Renta.
La única excepción es que el contribuyente solicite a la SUNAT, dentro de un plazo de 30 días hábiles desde la publicación de la resolución, la revisión de los comprobantes de pago y la documentación relacionada con las operaciones realizadas con ese proveedor.
Si no se presenta esta solicitud dentro del plazo establecido, el derecho al crédito fiscal y al gasto se pierde automáticamente, incluso si la operación fue real, se contó con comprobante válido y el pago se realizó cumpliendo con las reglas de bancarización.
Plazos que ya estarían venciendo
De acuerdo con las fechas de publicación de las resoluciones emitidas por la SUNAT, en varios casos el plazo de 30 días hábiles ya habría vencido o estaría por vencer.
Esto abre la puerta para que la administración tributaria desconozca legalmente los comprobantes asociados a los proveedores designados como SCCO, lo que podría impactar en miles de contribuyentes que realizaron operaciones con ellos en años anteriores.
Debate por el carácter retroactivo
Especialistas en derecho tributario advierten que la norma podría tener un efecto retroactivo, ya que afecta operaciones realizadas antes de la emisión de la resolución que declara al proveedor como SCCO.
Este aspecto ha generado cuestionamientos constitucionales, aunque cualquier pronunciamiento definitivo dependerá de futuras decisiones del Tribunal Constitucional.
Si bien la regulación busca combatir el uso de empresas sin actividad real para generar facturación indebida, algunos analistas consideran que la medida termina afectando a contribuyentes formales que realizaron operaciones legítimas.
Impacto en el clima de inversión
El debate se da además en un contexto en el que el sistema tributario peruano ha incorporado diversas restricciones vinculadas a formalidades, como los casos de contribuyentes no habidos o con RUC de baja.
Para algunos especialistas, la aplicación de la figura del SCCO con efectos retroactivos podría aumentar la incertidumbre jurídica para las empresas, especialmente en lo relacionado con la deducción de gastos y el uso del crédito fiscal.
Por ello, recomiendan que las empresas revisen las resoluciones publicadas por la SUNAT y verifiquen si alguno de sus proveedores ha sido designado como Sujeto Sin Capacidad Operativa en los últimos años.






