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lunes, octubre 19, 2026
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Aumento del sueldo mínimo podría generar más informalidad y frenar el empleo formal, advierte CPC

Tomas Reto sobre el sueldo mínimo y empleo formal en Perú.

En conversación con Revista Economía, Tomás Reto, economista del Consejo Privado de Competitividad, cuestiona el incremento del sueldo mínimo y sostiene que, sin mejoras de productividad, elevará los costos laborales y dificultará nuevas contrataciones formales.

Ya se aprobó el primer tramo del incremento de la RMV llegará a S/1.230, mientras que los S/70 restantes se aplicarán en un segundo tramo. ¿Qué evaluación hace el Consejo Privado de Competitividad sobre esta decisión y qué cambia frente a un aumento aplicado de una sola vez?

Esto es una historia repetida. Cada cierto tiempo, el Poder Ejecutivo decide incrementar el sueldo mínimo. No siempre lo ha hecho por tramos, es verdad, a veces lo hace de golpe. Pero, en la práctica, lo que tenemos acá es un incremento del sueldo mínimo. Una parte ya se ha aplicado y la otra se va a completar después del fenómeno de El Niño.

Esto gradualiza un poco el impacto del incremento del sueldo mínimo, pero no deja de lado lo relevante: el incremento del sueldo mínimo es una medida completamente contraproducente para el desarrollo de la formalidad en el país.

Se anunció también un apoyo de S/100 por trabajador para microempresas de entre 2 y 10 empleados, pero solo durante octubre. ¿Qué tan suficiente es este mecanismo para amortiguar el costo laboral y qué ocurrirá cuando ese apoyo deje de entregarse?

La creación de ese bono es un reconocimiento del propio Ministerio de Economía de que las microempresas son las que van a sufrir las consecuencias del incremento del sueldo mínimo. Por eso justamente se crea el bono, por ese reconocimiento de la realidad nacional: son ellas las que van a terminar pagando las consecuencias del incremento del sueldo mínimo.

Será un paliativo de un mes. ¿Qué va a pasar los siguientes meses? Ya dependerá de la realidad económica de cada empresa.

Pero acá hay que recordar algo: ¿cómo se incrementan los sueldos en el sector privado de manera natural? Con el incremento de la productividad. Cuando una empresa es más productiva, cuando vende más y genera más valor, los salarios se incrementan de manera natural.

Eso pasa en todas las economías del mundo, en las empresas del país y también fuera del país. Pero que una norma nos diga, de la noche a la mañana, que el salario mínimo va a subir aproximadamente 15%, que es el incremento total que se verá hasta el primer semestre del próximo año, no significa que la productividad de las empresas se vaya a incrementar 15%. Tampoco significa que las ventas de las empresas, sobre todo de las microempresas, vayan a aumentar en 15%.

Entonces, ¿quiénes van a terminar pagando las consecuencias? Las pequeñas empresas que no van a tener la capacidad para asumir el incremento del salario mínimo.

Lo que va a terminar pasando es que estas empresas, cuando tengan que decidir si contratan o no a una persona en la formalidad, con todos los beneficios y costos laborales, van a estar desincentivadas de hacerlo porque no van a tener la capacidad productiva para cubrir el nuevo sueldo.

Más allá de los S/170 del incremento de la remuneración mínima vital, ¿cuál será realmente el costo final para las empresas considerando los beneficios y demás conceptos laborales vinculados al salario?

Hay que sumar, por ejemplo, el porcentaje que se destina a salud, que es un sobrecosto laboral; las gratificaciones y la CTS. Para las microempresas hay un tema adicional, porque no necesariamente aplican los 15 sueldos, hay que hacer los matices correspondientes. También hay que tomar en cuenta el régimen de vacaciones. Tener un trabajador en planilla no significa solamente pagarle su sueldo. Hay toda una serie de costos que las empresas privadas van a tener que asumir.

Y otra vez, acá está el tema. Veamos, por ejemplo, al empleador del sector público. Hay muchos trabajadores del sector público que tienen contratos CAS y reciben una remuneración equivalente al sueldo mínimo. Si se les incrementa el sueldo mínimo, sí van a poder asumirlo porque el Estado tiene dinero para pagar este incremento salarial.

Pero vamos a la otra pregunta: la bodega pequeña que ha hecho un esfuerzo importantísimo en ser formal. Tiene que pagar sus impuestos, lleva su contabilidad y ha hecho algo más que el resto, que es ser formal. Y ser formal significa pagar el sueldo a sus dos o tres personas que atienden en el negocio. La pregunta es: ¿van a poder asumir el incremento de la planilla permanente de todas estas personas en casi S/170? ¿Sus ventas van a incrementarse lo suficiente para poder sobrellevar este incremento? La respuesta probablemente es no.

Y ellos van a hacer lo que decía antes: terminarán pagando las consecuencias del incremento del sueldo mínimo.

¿Tienen identificados desde el Consejo Privado de la Competitividad cuáles son los sectores que podrían enfrentar mayores dificultades para asumir este incremento?

Sí. Hay que recordar que el sueldo mínimo, para empezar, solo beneficia a los trabajadores formales. Los informales no tienen sueldo mínimo, no tienen absolutamente nada.

Ahora, de las empresas formales, el 94% son microempresas. Hay que reconocer que nuestro tejido empresarial está predominantemente dominado por microempresas.

¿Quiénes son los que se van a ver beneficiados por el incremento del sueldo mínimo? Son todos aquellos trabajadores que tienen un contrato asalariado, un contrato formal, y que ganan entre S/1.130 y S/1.300. Todos aquellos que ganan menos de S/1.300, en teoría, y en caso mantengan su puesto de trabajo, deberían verse beneficiados.

Pero ¿sabes cuántas personas cumplen esas condiciones? ¿Cuántas personas son formales en el país y ganan entre S/1.130 y S/1.300? Son 374 mil trabajadores en todo el país.

Esos son los números que hemos calculado a partir del año 2025. Entonces, ¿qué quiere decir esto? Que, de la gran masa laboral del país, unos son informales y otros son formales que ganan más de S/1.300. Solo un grupo minúsculo es el que potencialmente se va a ver beneficiado por el incremento del sueldo mínimo.

Pero la consecuencia no es minúscula. La consecuencia está en que aquella empresa que había hecho su contabilidad para poder pagar el sueldo de un trabajador con S/1.130 e incorporarlo a la formalidad, ahora que le tiene que pagar cerca de S/170 más, además de los 12 sueldos, la gratificación, la CTS y las vacaciones, va a enfrentar un mayor costo. Eso probablemente la llevará a tomar la decisión de no contratar formalmente al trabajador en cuestión.

El Perú mantiene una tasa elevada de informalidad laboral. Bajo esa premisa, ¿qué medidas deberían acompañar un aumento del sueldo mínimo para evitar que tenga efectos negativos sobre la formalización?

Vamos a las medidas de largo plazo. La medida de largo plazo es siempre la productividad. Lo repito porque, como decía al inicio, hay que recordar que los sueldos se incrementan con la productividad.

¿Cómo podemos solicitar un aumento de sueldo a nuestros superiores? Porque demostramos que producimos más. Eso funciona en el sector privado: somos más valiosos, hacemos mejor nuestro trabajo y somos más eficientes. Es lo mismo en una economía nacional. Los salarios se van a incrementar siempre que la productividad aumente.

Entonces, habiendo dicho eso, lo importante para incrementar de manera sostenida los sueldos va a ser elevar la productividad a través de inversiones de largo plazo, como capital humano, infraestructura, salud y educación, todo lo que ya sabemos.

Pero, como solución específica para el mercado laboral, que para nosotros es muy relevante, está convertir los regímenes de costos salariales y de impuestos a la renta de las empresas en sistemas graduales.

¿Qué quiero decir con que sea gradual? Actualmente, si tu empresa factura cierta cantidad de dinero, tributa determinado porcentaje, pero si salta abruptamente a un umbral, el nivel de tributación y los sobrecostos laborales que tiene que pagar esa empresa se incrementan de manera notable, de golpe, por un límite establecido por la normativa tributaria peruana.

Eso es un incentivo perverso, porque significa que, si paso de ganar una determinada cantidad y gano un poquito más, voy a tener que pagar una serie de sobrecostos mucho más significativos que el incremento de mis ventas.

Entonces, lo que se tiene que hacer es que ese incremento sea gradual. Si subo de un escalón, me suben un poquito los sobrecostos; si subo un escalón más, otro poquito más. Pero de manera gradual, paulatina y coherente con el incremento de ventas que tenga una empresa, no de golpe. De golpe se genera toda esta afectación al incentivo para pasar a la formalidad.

Entonces, la reforma para nosotros tiene que ir por ese lado: que el ministro de Economía, junto con los ministros de Estado, desarrolle una estrategia para incrementar la productividad y competitividad del país, para que ya no sea necesario incrementar el sueldo mínimo, sino que sea algo natural, que las empresas aumenten los sueldos por naturaleza porque son más productivas.

Pero, a la par, desde el Estado hay que ayudarlas a que sean formales. ¿Y cómo se les ayuda a ser formales? Haciendo que los sobrecostos laborales y las tasas de impuesto sean proporcionales y coherentes con la realidad de cada empresa.

Aún falta un segundo tramo de S/70. Considerando que un aumento del sueldo mínimo también puede generar presiones sobre otros costos, ¿qué variables debería evaluar el Estado antes de hacer efectivo ese incremento?

Como decía al inicio, para nosotros lo relevante es la productividad del país. Hay un dato que es crítico. Entre 2002 y 2008, las mejoras de productividad del país aportaban 3,7% al crecimiento potencial de la economía. Entre 2016 y 2022, este aporte fue más bien negativo, de -0,4%.

Hemos pasado de una etapa en la que nuestra productividad subía y, por lo tanto, eso generaba crecimiento económico. Al haber más PBI y más ventas, los sueldos se incrementaban. Ahora hemos pasado a una etapa donde la productividad es negativa, donde los trabajadores producen menos en términos competitivos.

Entonces, la variable clave que tiene que seguir el Gobierno antes de incrementar los sueldos mínimos es la productividad de los trabajadores.

Cuando la productividad de los trabajadores haya aumentado lo suficiente y amerite un incremento salarial, se puede evaluar potencialmente, y por qué no, un aumento del sueldo mínimo. Pero solo bajo esa condición y no bajo condiciones políticas.

¿Este aumento podría generar un efecto de compresión salarial, es decir, que los trabajadores que ganan por encima del sueldo mínimo también soliciten reajustes?

Mientras tú le estás subiendo los sueldos a las personas del eslabón más bajo en términos salariales de la estructura de la empresa, evidentemente va a haber una presión mayor para que el resto también incremente sus sueldos.

Pero va a depender, por ejemplo, de qué tan bien sindicalizada esté la empresa. Si está bien sindicalizada, probablemente las presiones para incrementar los sueldos serán mayores. Si no es así, no veo que vaya a haber necesariamente un incremento salarial para aquellas personas que no están afectadas por el sueldo mínimo.

¿Cuáles son las reformas prioritarias para evitar que los aumentos de la remuneración mínima vital generen más desempleo o informalidad?

Como decía, si el aumento del sueldo mínimo tiene como justificación un incremento de la productividad del país, es probable que los efectos negativos del incremento de la remuneración mínima vital sean menores.

Pero mientras no sea así, un incremento de la remuneración mínima vital no solamente va a beneficiar a muy pocos trabajadores, sino que además va a impedir que muchos de ellos ingresen a la formalidad.

¿Qué tan sostenibles serán en el tiempo estos incrementos del sueldo mínimo, considerando que en los últimos años se ha incrementado en varias ocasiones?

Sostenible va a ser, porque en realidad nunca se va a retroceder en el sueldo mínimo. Lo que va a pasar es que las empresas van a tener que tomar decisiones: perder dinero, incrementar como sea su nivel de ventas para poder justificar el incremento de los sueldos o, simplemente, no contratar a ninguna persona formalmente.

Entrevista disponible en: