El colapso de los envíos venezolanos a Asia impulsado por la nueva gestión de Estados Unidos ha llevado a las “teteras” independientes de China a comprar crudo pesado iraní con fuertes descuentos como alternativa, reconfigurando flujos comerciales y estrategias de abastecimiento.
China adapta su abastecimiento energético tras la caída de los envíos venezolanos
Las refinerías independientes chinas han comenzado a comprar crudo pesado iraní para compensar la caída de los suministros de petróleo venezolano a China, tras el reciente control estadounidense del sector petrolero de Venezuela y la paralización de los envíos hacia Asia. Las fuentes, consultadas por Reuters, señalan que estas unidades de refinación, conocidas como “teteras”, se han volcado hacia el crudo iraní y otras alternativas debido a sus precios con fuertes descuentos.
Crisis de abastecimiento venezolano y reconfiguración de flujos
El desplome de los envíos venezolanos se produjo luego de que Estados Unidos impuso un bloqueo a los petroleros sancionados y asumió un papel predominante en la comercialización del crudo de Venezuela, bajo supervisión y control de sus licencias de exportación. Esta situación ha reducido drásticamente la oferta de crudo venezolano disponible para China, que en 2025 importó en promedio cerca de 394.000 barriles diarios de petróleo de Venezuela, alrededor del 4% de sus importaciones marítimas totales.
Las “teteras” y la preferencia por crudo con descuento
Frente a este panorama, las refinerías chinas basadas en la provincia de Shandong han priorizado compras de crudo pesado iraní y grados como Pars, tanto desde tanques de almacenamiento aduaneros como desde buques, debido a que estos cargamentos ofrecen descuentos de alrededor de 12 dólares por barril frente al Brent europeo, convirtiéndose en una opción más competitiva frente al crudo venezolano comercializado bajo licencias estadounidenses o incluso otras alternativas pesadas como las de Canadá o Rusia.
Implicaciones para el comercio energético global
Este cambio en las preferencias de compra no solo refleja la menor disponibilidad de petróleo venezolano en los mercados asiáticos, sino también una reconfiguración de las estrategias de abastecimiento energético de China. La combinación de políticas de precios, bloqueos navales y nueva distribución de licencias de exportación influye directamente en cómo los grandes importadores diversifican sus fuentes de crudo, con implicaciones para la competencia global entre productores y comercializadores.






