Récord histórico, el Oro rompe la barrera de los 5 mil dólares

El oro consolida un ciclo alcista histórico impulsado por la fuerte demanda de bancos centrales, expectativas de recortes de tasas en Estados Unidos y un entorno global de alta volatilidad, pese a una corrección reciente desde máximos que mantiene intacta su tendencia estructural de largo plazo.

El mercado del oro atraviesa actualmente un ciclo alcista estructural histórico, considerado el más importante desde 1979, con un rendimiento acumulado del 73.1% interanual y un incremento de 2,071 dólares desde febrero de 2025. Tras alcanzar un máximo histórico aproximado de 5,627 dólares el 26 de enero de 2026, el metal entró en una fase de corrección y consolidación marcada por una volatilidad extrema, con oscilaciones intra-semanales de entre 800 y 950 dólares. Esta volatilidad ha provocado que el rango semanal se expanda drásticamente en un mes, moviéndose entre $4,969 a $4,522 lo que cuadruplica la participación y convicción institucional en el mercado. A pesar de la caída desde máximos, el punto de control técnico de la semana se sitúa en $4,969 dólares, lo que indica que el mercado está construyendo un nuevo valor en ese nivel.

Desde una perspectiva macroeconómica, el sentimiento sigue siendo alcista a largo plazo debido a factores fundamentales sólidos, como la demanda de los bancos centrales que aún es fuerte, con un 95% de ellos esperando aumentar sus reservas globales en los próximos 12 meses y un 43% con planes activos de incremento, destacando compradores constantes como China, Polonia, Turquía y Corea del Sur. A esto se suma un entorno de tipos de interés favorable, donde los mercados descuentan recortes de aproximadamente 75 puntos básicos para 2026 por parte de la Fed ante el deterioro del mercado laboral estadounidense. Aunque existe cierto riesgo geopolítico por las tensiones en Irán y China, los avances diplomáticos temporales en Omán han restado algo de urgencia, contribuyendo a la corrección reciente desde máximos.

El análisis técnico muestra que, aunque el oro sufrió una corrección agresiva carcana a -17% desde su máximo hasta los 4,670 dólares, la estructura de máximos y mínimos crecientes en el gráfico diario se mantiene consistente, mientras el precio no rompa dicho nivel de soporte. Actualmente, el precio se encuentra testeando una zona de demanda institucional entre los 4,870 y 5,050 dólares. Los niveles clave a vigilar son la resistencia inmediata en $5,050 dólares y el soporte psicológico en $4,700 dólares, seguidos por el soporte estructural en $4,400 dólares. El consenso institucional de grandes bancos como J.P. Morgan y UBS ha revisado sus objetivos al alza hacia los $6,200 – $6,300 dólares para finales de 2026, mientras que Goldman Sachs prevé que se mantenga por encima de los $5,000 dólares.

Para la gestión de riesgos y operativa, se sugiere cierta cautela táctica a corto plazo y se recomienda esperar a que la estructura se estabilice en lugar de perseguir el precio tras movimientos verticales. Es fundamental monitorear los datos de inflación (CPI) y empleo (NFP) de febrero, que podrían representar una rotación potencial masiva de capital hacia el oro a medida que las tasas de interés comiencen su proyectado descenso.

Felipe Mendoza, CEO IMB Capital Quants