PowerChina se adjudica el ferrocarril de Chancay con inversión de US$ 420 millones

El proyecto conectará el Megapuerto de Chancay con la sierra central, fortaleciendo la logística minera y portuaria, pero también reabre el debate sobre la presencia de capitales chinos en sectores estratégicos del Perú.

La empresa estatal china Power Construction Corporation of China (PowerChina) se adjudicó la construcción del ferrocarril de Chancay, que unirá el Megapuerto de Chancay con la sierra central. Con una extensión aproximada de 120 kilómetros y una inversión estimada de US$ 420 millones, la infraestructura busca optimizar el traslado de minerales como cobre y litio, ahorrando más de US$ 1.500 millones anuales en costos logísticos para la industria minera.

Beneficios técnicos y económicos

El proyecto fortalecerá la articulación entre el puerto inaugurado en 2024 y las zonas productivas del centro del país, consolidando al Perú como un hub logístico regional. Entre las principales beneficiarias figuran compañías mineras con participación china, como Chinalco y el consorcio de la mina Raura. La infraestructura ferroviaria permitirá un transporte directo y eficiente hacia la costa, mejorando la competitividad del país en exportaciones estratégicas.

Empleo y transferencia tecnológica

Durante la construcción, se generarían más de 8.000 puestos de trabajo y un impulso económico para las localidades a lo largo del trazado. Sin embargo, especialistas advierten que la concentración de la ejecución y operación en manos de empresas extranjeras podría limitar la transferencia de tecnología al sector local y reducir el desarrollo de capacidades técnicas nacionales.

Geopolítica y soberanía

La adjudicación del ferrocarril coincide con un contexto de competencia geopolítica en el Pacífico sur, donde Estados Unidos observa al Megapuerto de Chancay como un enclave estratégico. Analistas señalan que el Perú enfrenta el desafío de equilibrar una relación económica sólida con China, mientras mantiene cooperación estratégica con Estados Unidos, de modo que proyectos como este tendrán implicancias no solo técnicas y económicas, sino también geopolíticas de largo plazo.