Petroperú profundiza su deterioro financiero con pérdidas por US$468 millones en 2025

La estatal incrementa su nivel de endeudamiento, reduce patrimonio y opera con ingresos insuficientes para cubrir costos y obligaciones financieras.

Petroperú cerró el 2025 con pérdidas superiores a US$468 millones, según los estados financieros publicados ante la Superintendencia del Mercado de Valores, SMV. La empresa continúa sin generar ingresos suficientes para sostener su operación, en un contexto de caída de ventas y presión creciente sobre su estructura de deuda.

Durante el ejercicio, la petrolera reportó ingresos por US$3.439 millones, cifra 2,5% menor que la registrada en 2024. Sin embargo, sus costos de producción, distribución y gastos administrativos alcanzaron los US$3.637 millones, superando ampliamente los ingresos y sin considerar aún el peso de las obligaciones financieras.

Deterioro patrimonial y mayor apalancamiento

El deterioro financiero se refleja con mayor claridad en la estructura patrimonial. Los pasivos de la compañía pasaron de representar tres veces su patrimonio en 2024 a cuatro veces en 2025, elevando el nivel de apalancamiento y reduciendo su margen de maniobra.

El patrimonio cayó 19,3% como consecuencia de los resultados negativos acumulados. Las pérdidas acumuladas representaban el 43,6% del patrimonio en 2024 y ascendieron a 54,5% en 2025, un indicador que evidencia la erosión progresiva del capital de la empresa.

Ante este escenario, voceros de Proinversión señalaron recientemente que la compañía se encuentra virtualmente en situación de quiebra, reflejando la gravedad del cuadro financiero.

Factores operativos y restricciones de liquidez

La empresa atribuyó parte del resultado negativo a restricciones operativas derivadas de cierres de puertos por oleajes anómalos, que afectaron el suministro de crudo hacia la Nueva Refinería de Talara y el abastecimiento de productos durante el primer semestre.

Asimismo, la caída de los precios internacionales del crudo impactó el valor de los inventarios, reduciendo márgenes en un entorno ya complejo. Petroperú también enfrentó limitaciones en líneas de crédito bancarias, lo que restringió la liquidez necesaria para asegurar el suministro de crudo y sostener el procesamiento en sus refinerías.

Otro factor relevante fue la menor contribución de los lotes petroleros al resultado neto, que pasó de US$77 millones a US$29 millones, influida por la culminación de los contratos de licencia de los lotes I y VI en octubre de 2025 y por resultados negativos en el lote Z-69.

A ello se suman los gastos fijos del Oleoducto Norperuano, que no contaron con ingresos suficientes por servicio de transporte de crudo.

Riesgo estructural

El desempeño de 2025 confirma que la petrolera estatal enfrenta un problema estructural más allá de factores coyunturales. La combinación de baja rentabilidad operativa, alto endeudamiento y restricciones de financiamiento coloca a la compañía en una posición delicada, que podría requerir medidas de reestructuración financiera o apoyo estatal adicional para sostener su continuidad.

El desafío para 2026 será recuperar flujo operativo positivo y restablecer acceso a crédito en condiciones competitivas, en un entorno internacional aún volátil para los precios del petróleo.