La escalada de las tensiones geopolíticas y la caída de las reservas estratégicas de petróleo en EE. UU. impulsaron al Brent hasta los US$ 114,36 por barril, mientras Wall Street perdió más de US$ 750.000 millones en capitalización al inicio de la sesión. La presión sobre los mercados de deuda y las caídas de las bolsas globales anticipan un escenario de elevada volatilidad.
Wall Street vive una jornada de marcada aversión al riesgo (Miedo en 26/100) que lo llevó a perder más de 750.000 millones de dólares en capitalización inicial, con el S&P 500 cediendo -1,26% (7.661,7 pts), el Nasdaq 100 cayendo -2,98% (28.942,8 pts) y el Dow Jones descendiendo -0,10% (52.843,5 pts). En EE. UU., los subsidios iniciales por desempleo bajaron a 194k y el Índice Líder se estancó en 0% MoM, mientras la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) cayó a 282,7 millones de barriles —su nivel más bajo desde octubre de 1982 (-32% acumulado desde marzo)— y las existencias comerciales cayeron en 3,1M a 412,5M. Ante el repunte en la tasa soberana por debajo del 5% y el apalancamiento corto en hedge funds cerca de máximos de 5 años (ratio corto/largo de ~5x citado por Goldman Sachs), el mercado de divisas vio al índice dólar (DXY) retroceder a 101,625 (-0,06%). Entretanto, los riesgos geopolíticos se agravaron tras ataques hutíes a la refinería de Aramco en Yanbu y a Riad, la interceptación de petroleros por parte de Irán cerca de Ormuz, y planes militares entre EE. UU. e Israel contra infraestructura iraní tras las elecciones, lo que disparó el crudo WTI a $100,966 (+1,63%) y el Brent a $114,361 (+2,96%). En contraste, los activos de refugio sufrieron ajustes: el oro cayó -2,76% ($4.026,86) y Bitcoin se replegó un -3,06% ($81.435,89).
En el ámbito empresarial e internacional, el sector tecnológico concentró la atención tras la decisión de Meta de crear acciones Clase C sin derecho de voto (split 2 por 1 efectivo en enero de 2027) para financiar inversiones en IA preservando el control de Mark Zuckerberg. Paralelamente, Uber desplegó ChatGPT para más de 30.000 empleados con OpenAI, Elon Musk invirtió 1.000M$ en Skydance y pidió levantar restricciones a Starlink en Ucrania (tema que Zelenskiy confirmó abordar mientras se mostró abierto a negociaciones de paz en el G20), al tiempo que empresas chinas como DeepSeek y MiniMax obtuvieron licencias para operar en el extranjero. En resultados del 3T26, Blackstone reportó un AUM récord de $1,37 billones (+10% i.a.) pese a una caída en el BPA ajustado a $1,32 (-13%), mientras que American Airlines perdió -$0,28 por acción golpeada por un salto del 67,5% en costes de combustible. En Europa, la confianza del consumidor empeoró a -17,9 puntos, el ministro de Finanzas alemán exigió mayores recortes presupuestarios frente a un superávit fiscal previsto de 43.400M€ hacia 2030, Barclays recortará 5.000 empleos por adopción de IA, los CDS a 5 años de Francia superaron los 100 pb y el rendimiento del bono francés a 10 años sobrepasó al estadounidense por primera vez desde 2013, arrastrando al STOXX 600 a caer un -1,05% (637,75 pts). En Asia, la tensión energética desplomó al Nikkei 225 un -3,67% (62.558 pts) y al China A50 un -1,88% (12.969,7 pts).
Desde mi punto de vista, el escenario financiero global expone una fragilidad operativa causada por la acumulación de riesgos en los suministros de energía y la presión sobre la deuda soberana europea. La caída crítica de las reservas de crudo en EE. UU. a mínimos de 1982, combinada con la escalada bélica en el Estrecho de Ormuz, impone un sesgo alcista sobre el petróleo que amenaza con deteriorar la rentabilidad corporativa de sectores dependientes de insumos, tal como evidenciaron los balances de las aerolíneas.
A corto plazo, las bolsas mundiales cotizarán en un entorno de alta volatilidad condicionado por el elevado apalancamiento bajista en los hedge funds. Si las entregas trimestrales del sector tecnológico revalidan sus márgenes y se logran avances diplomáticos entre las potencias, la renta variable podría experimentar episodios de short squeeze y rebotes al alza. No obstante, si se profundizan los ataques a instalaciones energéticas en Oriente Medio o el estrés fiscal en los bonos europeos escala, los mercados extenderán su ciclo de ajuste técnico y toma de coberturas defensivas hacia el cierre del año.
Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group




