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lunes, octubre 19, 2026
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Pesca de pota: más embarcaciones presionan los precios y reducen ingresos de pescadores

La falta de control sobre la flota genera sobreoferta y reduce los ingresos de los pescadores artesanales, según Sonapescal.

La pesca de pota atraviesa una contradicción que impacta directamente en la economía de la cadena artesanal. Mientras el Estado amplía el volumen autorizado de captura ante una mayor disponibilidad del recurso, el sector pesquero cuestiona que esta decisión no haya estado acompañada por un ordenamiento efectivo de las embarcaciones que participan en la actividad.

La Sociedad Nacional de Pesca Artesanal del Perú, Sonapescal, sostiene que el ingreso de nuevas naves a la captura de calamar gigante ha incrementado la oferta y presionado a la baja el precio que reciben los pescadores. El gremio cuestiona que cualquier embarcación con permiso para pesca destinada al consumo humano directo pueda incorporarse a esta actividad, incluso si anteriormente se dedicaba a otros recursos.

Mayor flota aumenta la presión sobre el recurso

La presidenta de Sonapescal, Elsa Vega, afirmó que el problema se profundizó después de la temporada de 2025, cuando la pota se acercó a la costa y alcanzó precios de hasta S/11 por kilo.

Ese nivel de precios habría generado un incentivo para que nuevas embarcaciones ingresaran a la pesquería. Vega señaló que actualmente participan más de 9.000 embarcaciones, frente a las entre 4.500 y 5.000 naves que, según la dirigente, intervenían anteriormente.

Para el gremio, el incremento de la flota está generando una mayor cantidad de producto disponible en el mercado, sin que la capacidad de procesamiento y comercialización haya crecido al mismo ritmo. Esta situación termina trasladándose al precio que reciben los pescadores por sus desembarques.

Sonapescal considera que el problema no está únicamente relacionado con la disponibilidad biológica de la pota, sino también con la forma en que se administra la actividad y se controla a las embarcaciones que participan en ella.

Produce elevó la cuota de pota a 709.659 toneladas

En medio de este escenario, el Ministerio de la Producción, Produce, amplió el Límite Máximo de Captura Total Permisible de pota para 2026 hasta 709.659 toneladas.

La medida incorporó una cuota adicional de más de 82.000 toneladas mediante la Resolución Ministerial N.° 00304-2026-PRODUCE, emitida a fines de agosto.

La ampliación se produjo después de una secuencia de suspensiones, reaperturas y modificaciones de la actividad que generó incertidumbre entre los pescadores. Desde Sonapescal sostienen que las decisiones sobre apertura, suspensión y ampliación de la pesca deben estar acompañadas por medidas que permitan ordenar la flota.

El gremio no cuestiona la información científica proporcionada por el Instituto del Mar del Perú, Imarpe, sobre la disponibilidad del recurso. Su posición es que los resultados de esas evaluaciones deben traducirse en reglas concretas para administrar la actividad.

Por ello, Sonapescal plantea que una ampliación de la cuota debe considerar también la cantidad de embarcaciones autorizadas, sus capacidades de carga, las faenas realizadas y los desembarques registrados.

La preocupación del gremio se resume en que una mayor disponibilidad de pota no necesariamente se traduce en mejores condiciones económicas para los pescadores si el crecimiento de la flota genera una oferta que supera la capacidad del mercado.

El precio cayó de S/11 a S/2,10 por kilo

El impacto económico más directo señalado por Sonapescal se observa en el precio de la pota. Vega afirmó que actualmente el producto se encuentra en S/2,10 por kilo en planta, mientras que el pescador recibe entre S/1 y S/1,30 por kilo.

La cifra contrasta con los hasta S/11 por kilo que alcanzó la pota durante 2025. La caída reduce los ingresos obtenidos por cada faena y afecta la rentabilidad de una actividad que, además, enfrenta mayores costos operativos.

La dirigente afirmó que la tonelada de hielo pasó de S/100 a S/260. También señaló que el combustible cuesta S/27, aunque no precisó la unidad de medida.

El efecto combinado de menores precios de venta y mayores costos de operación reduce el margen disponible para los pescadores. Para el gremio, esta situación puede trasladarse al resto de la cadena, debido a que la actividad también involucra a armadores, comerciantes, transportistas y trabajadores de las plantas de procesamiento.

La preocupación adquiere mayor relevancia en un mercado donde el volumen de captura autorizado continúa aumentando y donde el sector artesanal reclama medidas que permitan evitar una presión excesiva sobre los precios.

Sonapescal pide controlar el ingreso de nuevas embarcaciones

Frente a esta situación, Sonapescal plantea que Produce establezca un padrón de las embarcaciones que participan en la pesca de pota y limite el ingreso de nuevas naves mientras se identifica a la flota que actualmente opera en esta pesquería.

El gremio también reclama el uso del Sistema de Seguimiento Satelital para Embarcaciones Pesqueras, Sisesat, además de una mayor fiscalización en el mar, los puertos, el transporte y las plantas de procesamiento.

Vega afirmó que existen embarcaciones que no contarían con monitoreo satelital y expresó preocupación por posibles diferencias entre los volúmenes transportados y los registrados. También mencionó la posibilidad de capturas no declaradas. Estas afirmaciones corresponden al gremio y requieren ser contrastadas y atendidas por las autoridades competentes.

La propuesta de Sonapescal es determinar primero qué embarcaciones participan en la actividad y cuál es su capacidad real de captura antes de permitir el ingreso de nuevas naves.

El debate también coincide con los proyectos de ley que buscaron reabrir este año el Sistema de Formalización Pesquera Artesanal II, Siforpa II, para reincorporar a cerca de 2.000 embarcaciones que quedaron fuera del proceso.

Para el gremio, incorporar más naves sin resolver el actual problema de ordenamiento podría aumentar la presión sobre la pota, profundizar la caída de los precios y reducir aún más la rentabilidad de los pescadores.

Una actividad con presencia en gran parte del litoral

La pesca de pota se desarrolla a lo largo del litoral peruano, con una presencia importante en Piura y Lambayeque, principalmente en Paita, Sechura y San José. La actividad también se desarrolla en puertos de Áncash, Lima, Ica, Arequipa, Moquegua y Tacna.

La pesquería no cuenta con una temporada fija. Produce habilita o suspende las faenas de acuerdo con las evaluaciones científicas de Imarpe, incluyendo medidas vinculadas con las vedas reproductivas y aperturas diferenciadas por zonas.

En este escenario, el principal debate para el sector artesanal no se limita al volumen disponible de pota. La discusión también gira alrededor del número de embarcaciones que pueden acceder al recurso, la capacidad de captura de la flota y los mecanismos de control necesarios para evitar que una mayor oferta termine deteriorando los ingresos de quienes dependen de cada faena.