¿Perú camino al 5% de crecimiento? Las claves geopolíticas que pueden acelerar o frenar su economía

Luis Oganes, director para América Latina de JP Morgan, advierte que el Perú tiene el potencial de crecer por encima del 4,5% este año, pero necesita moverse con agilidad en un tablero global marcado por la rivalidad entre China y EE.UU.

En un entorno global cada vez más incierto, el Perú tiene una oportunidad para acelerar su crecimiento económico. Así lo plantea Luis Oganes, jefe para América Latina del grupo de Investigación de Mercados Emergentes de JP Morgan, durante su participación en la Asamblea Anual PAD Alumni, organizada por la Escuela de Dirección de la Universidad de Piura.

Según el economista, el país podría alcanzar un crecimiento del PBI de hasta 4,7% este 2025 —muy por encima del 3,1% actualmente proyectado— si sabe capitalizar los movimientos estratégicos que están ocurriendo a nivel internacional, especialmente en el marco de la creciente disputa entre Estados Unidos y China.

¿Un mundo multipolar? El nuevo escenario global

Oganes sostiene que estamos asistiendo al fin de una era de unipolaridad económica liderada por Estados Unidos. “Aunque EE.UU. mantiene su hegemonía económica, política, militar y energética, ya no estamos en un mundo unipolar. China está consolidándose como una potencia alternativa”, explicó.

Este cambio en el equilibrio global obliga a los países emergentes —como el Perú— a replantear su posicionamiento. Oganes advierte que muchas empresas están reconfigurando sus cadenas de valor y migrando fuera de China, en busca de nuevos destinos seguros para su producción e inversiones.

La oportunidad para el Perú: minería, oro y geopolítica

En este contexto, Perú podría ser uno de los grandes beneficiarios, siempre que logre atraer parte de ese flujo de inversiones. “El país debería estar captando algo del flujo de empresas que se van de China por esta pugna geopolítica”, comentó el experto.

El entorno internacional juega a favor. La transición energética ha elevado la demanda global por metales estratégicos, en los cuales el Perú tiene una fuerte dotación. Asimismo, el riesgo geopolítico y la desdolarización de reservas han impulsado la demanda internacional de oro, otro de los activos clave del país.

En contraste, los precios del petróleo siguen debilitándose, lo que también beneficia a la economía peruana como país importador de hidrocarburos. Esta combinación de factores está generando términos de intercambio especialmente favorables para el país.

¿Qué falta entonces?

A pesar de este panorama positivo, Oganes advierte que el crecimiento potencial está condicionado a la capacidad del país de reaccionar con rapidez y claridad estratégica. “Curiosamente, lo que el Perú tiene es lo que el mundo quiere. Pero si no se hacen los movimientos adecuados, ese crecimiento del 5% será solo una posibilidad más”, concluyó.