Perú acelera su perfil digital: ¿qué tan preparado está el talento peruano en 2025?

En la economía global, el talento digital se ha convertido en uno de los principales indicadores de competitividad. Ya no basta con infraestructura o inversión; la capacidad de un país para formar y retener profesionales con habilidades tecnológicas determina su futuro en innovación, productividad y atracción de capital.

En este contexto, Perú ha logrado avances significativos. Según el Global Skills Report 2025 de Coursera, el país subió posiciones en el ranking global de habilidades digitales, mostrando especial fortaleza en áreas como tecnología y ciencia de datos. Sin embargo, los desafíos estructurales persisten, y la brecha entre oferta y demanda de talento especializado sigue siendo una alerta roja para el ecosistema empresarial.

Avances en el ranking global

El informe de Coursera ubica a Perú en el puesto 45 de 109 países, con un crecimiento especialmente notorio en tecnología (38) y ciencia de datos (46). En paralelo, la demanda de cursos en inteligencia artificial generativa (GenAI) explotó en el país: las inscripciones aumentaron 243 % en solo un año, mientras que los programas de ciberseguridad y certificaciones técnicas crecieron un 33 %.

Estos números reflejan un cambio cultural: cada vez más profesionales buscan adquirir habilidades digitales para no quedar rezagados. El acceso a plataformas globales de educación online ha democratizado la capacitación, generando un ecosistema donde la actualización constante es clave.

Brechas persistentes: el lado oscuro del avance

Aunque el entusiasmo por capacitarse es evidente, la realidad del mercado laboral peruano muestra una paradoja preocupante. De acuerdo con un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Ministerio de Trabajo, el 79 % de las empresas en Perú no logra cubrir sus vacantes tecnológicas clave.

Las posiciones más difíciles de llenar incluyen:

  • Desarrolladores de software especializados.
  • Arquitectos cloud y expertos en ciberseguridad.
  • Científicos de datos y analistas de big data.
  • Especialistas en marketing digital con enfoque en analítica.

La raíz del problema es múltiple: currículos educativos que no avanzan al ritmo del mercado, barreras idiomáticas (inglés técnico), falta de habilidades socioemocionales y limitada capacitación fuera de Lima y principales ciudades.

Sectores más impactados

La brecha de talento digital no afecta a todos los sectores por igual. Algunos están más presionados que otros:

  • Fintech y banca digital: requieren especialistas en seguridad informática, prevención de fraude y experiencia de usuario digital.
  • Minería y energía: adoptan cada vez más soluciones de minería inteligente (mining-tech), con necesidad de ingenieros de datos y automatización.
  • Retail y consumo masivo: aceleran la omnicanalidad, demandando perfiles de analítica avanzada y marketing digital.
  • Educación y salud digital: startups edtech y healthtech en auge necesitan programadores y diseñadores UX.

El mercado laboral muestra un fenómeno claro: los sectores que logran atraer talento digital consolidan ventajas competitivas más rápido, dejando atrás a quienes no han invertido en formación ni cultura tecnológica.

El rol de las políticas públicas y la iniciativa privada

El esfuerzo para cerrar la brecha digital no puede recaer únicamente en individuos y empresas. El sector público tiene un rol fundamental. Programas como Beca Generación del Bicentenario y las recientes iniciativas de Pronabec para carreras STEM son positivos, pero insuficientes frente al tamaño del desafío.

Algunas medidas necesarias incluyen:

  • Incentivos fiscales para empresas que capaciten digitalmente a sus equipos.
  • Modernización curricular en universidades y colegios técnicos.
  • Reconocimiento formal de certificaciones internacionales y bootcamps digitales.
  • Promoción de inglés técnico y habilidades blandas vinculadas al trabajo remoto global.

Por su parte, la iniciativa privada ya empieza a reaccionar. Empresas de telecomunicaciones, minería y fintech están creando bootcamps internos y alianzas con plataformas de e-learning para acelerar la formación de su propio talento.

Implicancias para líderes empresariales

Para los CEOs y directores que marcan la agenda del mercado, el mensaje es contundente: el talento digital no es un gasto, es la inversión más estratégica del presente.

Como explica Jorge Armando Medina, especialista en marketing digital y CEO de Boltek Media:
“Las empresas que entiendan que el talento digital es su mayor ventaja competitiva serán las que sobrevivan a la próxima década. No se trata solo de contratar, sino de crear ecosistemas internos de formación y aprendizaje continuo que respondan al ritmo del mercado global.”

El avance del Perú en el ranking global de habilidades digitales es un paso alentador, pero insuficiente si no se acompaña de políticas sólidas y esfuerzos sostenidos en el sector privado. El futuro de la economía peruana depende de cerrar la brecha entre lo que se estudia y lo que realmente se necesita en el mercado laboral.

El desafío es grande, pero también lo es la oportunidad. La transformación digital no espera, y el Perú está en un punto decisivo: convertir su potencial en realidad o quedar rezagado en la carrera global por el talento.