La gestión de riesgos de Hermes mantiene una comunicación constante con autoridades como la Policía Nacional del Perú y entes reguladores.
Hermes, empresa líder en transporte, custodia y administración de valores, ha designado a Patricia Montano como su nueva gerente de Gestión de Riesgos, un cargo estratégico que consolida la visión integral de la compañía frente a los desafíos operativos, de seguridad y continuidad del negocio en un contexto país cada vez más complejo.
Con más de 10 años de trayectoria en Hermes, Montano ha desarrollado una sólida experiencia en compliance, prevención de lavado de activos, anticorrupción y gestión de riesgos, manteniendo siempre una estrecha vinculación con el negocio y los procesos operativos. Hoy, asume el reto de liderar la gestión de riesgos operativos desde una mirada transversal, alineada a los objetivos estratégicos de la empresa.
“La gestión de riesgos en Hermes parte de una premisa clave: somos un servicio esencial. Eso implica garantizar que la operación continúe al 100 %, incluso frente a eventos críticos como desastres naturales, conflictos sociales o situaciones de inseguridad”, explicó Montano durante la entrevista.
Desde esta gerencia, la continuidad operativa se traduce en planes y procesos que se activan ante la materialización de riesgos, permitiendo que el sistema financiero, los programas sociales del Estado y las zonas más vulnerables del país no vean interrumpidos servicios críticos. La experiencia de Hermes durante la pandemia y en eventos como el terremoto de 2007 son ejemplos concretos de esta capacidad de respuesta.
Prevención de pérdidas y protección de la vida
Uno de los ejes centrales de la gestión de riesgos en Hermes es la prevención de pérdidas y fraudes, un objetivo que va más allá del resguardo patrimonial. “Detrás del efectivo, del oro o de cualquier valorado, hay personas. La prioridad es proteger la vida de nuestro personal”, enfatizó Montano.
En un escenario marcado por la inseguridad ciudadana y economías ilegales, Hermes opera bajo el principio de que los riesgos no desaparecen, se mitigan. Para ello, la empresa implementa controles, indicadores y estándares que superan ampliamente los mínimos exigidos por la regulación local, impulsados también por requerimientos internacionales de aseguradoras y organismos supervisores.
Coordinación institucional y altos estándares
La gestión de riesgos de Hermes mantiene una comunicación constante con autoridades como la Policía Nacional del Perú y entes reguladores, bajo protocolos estrictos que resguardan la integridad y transparencia de la compañía. A diferencia del enfoque de compliance, esta gerencia se concentra en el riesgo operativo, apoyándose en matrices de riesgo que consideran variables geográficas, tipo de servicio, perfil del cliente y contexto social.
Actualmente, Hermes identifica zonas de riesgo alto como Puerto Maldonado, Juliaca o Chala, información que se nutre también de evaluaciones externas de entidades especializadas. Estas matrices determinan desde el tipo de unidad utilizada hasta la dotación de personal y los controles específicos por operación.
Capacitación diferenciada y cobertura nacional
Montano destacó que el personal operativo de Hermes recibe una formación intensiva de aproximadamente 40 días, con entrenamiento táctico, uso de armas, defensa personal, ética, normativa y un estricto Manual de Puntos Críticos. “Nuestra capacitación es superior porque la regulación lo exige y porque el riesgo que gestionamos lo demanda”, afirmó.
Hermes cuenta con 18 sucursales a nivel nacional y cobertura en todo el territorio peruano, con operaciones que incluyen zonas de difícil acceso como Iquitos. Todos los procesos de seguridad, monitoreo y trazabilidad se gestionan de manera centralizada, garantizando estándares homogéneos en cualquier región del país.
Confianza, tecnología e integridad
En un contexto de transformación digital, Hermes ha incorporado soluciones tecnológicas que complementan el transporte de efectivo, como los módulos HERMETICases, además de robustos sistemas de ciberseguridad alineados a los exigentes estándares del sistema financiero.
Frente a la informalidad y la competencia desleal, la compañía mantiene una política de cero tolerancia, aplicando procesos estrictos de debida diligencia a su cartera de clientes para evitar riesgos de contagio reputacional y operativo.
Asumir la Gerencia de Gestión de Riesgos representa también un desafío personal y profesional para Montano. “Es un rol que exige conocimiento técnico y táctico, pero también la capacidad de transmitir confianza. Mi objetivo es que todos sintamos que trabajamos en una empresa preparada para operar en un mundo de riesgos”, señaló.
Con esta designación, Hermes reafirma su compromiso con la excelencia operativa, la seguridad integral y la sostenibilidad del negocio, apostando por un liderazgo que combina experiencia, visión estratégica y profundo conocimiento del core de la compañía.






