Mientras los mercados financieros de la región siguen de cerca los movimientos del real brasileño, el peso chileno o el sol peruano, Paraguay emerge como el protagonista silencioso de la estabilidad monetaria en América Latina. El guaraní paraguayo cerró 2025 como la divisa con mejor desempeño del continente, con una apreciación que supera el 17% frente al dólar estadounidense.
Según datos citados por Bloomberg Línea, en el tercer trimestre del año la moneda paraguaya ya había registrado una apreciación superior al 13%, impulsada por una demanda creciente de bonos en moneda local y un contexto internacional marcado por la debilidad del billete verde.
Un desempeño que contrasta con la región
El comportamiento sólido del guaraní contrasta notablemente con el de otras divisas latinoamericanas. Incluso monedas que venían mostrando señales de recuperación, como el peso colombiano, quedaron rezagadas en términos de estabilidad, previsibilidad y confianza del mercado.
Esta fortaleza excepcional ha convertido al guaraní en una divisa que históricamente pasaba desapercibida en el radar financiero internacional, pero que ahora capta la atención de inversionistas y analistas de todo el mundo.
Las claves del éxito monetario paraguayo
Especialistas coinciden en que la fortaleza del guaraní no es producto del azar, sino de una combinación estratégica de factores internos y externos:
- Políticas monetarias disciplinadas que sostienen la credibilidad del banco central paraguayo
- Baja volatilidad frente a shocks económicos internacionales
- Creciente interés de inversores institucionales en títulos públicos paraguayos
- Un entorno global donde los capitales buscan refugio en monedas con menor exposición al riesgo geopolítico y financiero
El caso paraguayo representa un ejemplo notable de cómo la disciplina fiscal y monetaria, combinada con un contexto internacional favorable, puede transformar la percepción de una economía emergente en los mercados globales.






