9.9 C
Peru
viernes, enero 16, 2026
Inicio Blog Página 852

M&A: LLYC consolida su apuesta por EE.UU. con la adquisición total de Lambert

Estados Unidos se consolida como la segunda operación más relevante por ingresos para LLYC. LLYC firma global de Marketing y Corporate Affairs, se adelanta al calendario previsto y adquiere el 30% restante de Lambert Global.

LLYC (BME:LLYC), firma global de Marketing y Corporate Affairs, ha comprado el 30% restante de Lambert Global antes del plazo previsto con lo que consolida su posición en Estados Unidos. LLYC ya anunció la adquisición del 70% de esta compañía de comunicación estratégica especializada en relaciones públicas, relación con inversores y marketing integrado con sede en Grand Rapids (Michigan) en febrero de 2024 y desde entonces la integración ha sido un éxito.

El precio de adquisición del 30% mencionado, que será pagado con acciones de LLYC,  dependerá de los ingresos netos medios alcanzados por Lambert Global en 2025 y 2026.

Esta operación está alineada con la estrategia de LLYC de seguir creciendo en Estados Unidos, un mercado clave para la compañía. Desde la adquisición de Lambert Global, este país se ha afianzado como el segundo mercado más grande de la firma. En 2024 ya aportó el 22% de los ingresos operacionales.

La integración completa de Lambert Global permite consolidar al 100% las operaciones de LLYC en Estados Unidos, lo que refuerza la capacidad de ofrecer un servicio más eficiente a los clientes en la región.

En esta nueva etapa el equipo directivo de la compañía en Estados Unidos seguirá liderado por Mike Houston, como CEO, y Jeff Lambert, como Presidente.

“El paso que hemos dado ahora, con la adquisición del 30% restante de Lambert, confirma en primer lugar que la integración ha sido muy positiva. Además, reafirma nuestra apuesta estratégica por Estados Unidos, un mercado donde ya somos un referente y que es clave para apuntalar las perspectivas de crecimiento previstas durante los próximos años”, asegura Alejandro Romero, Socio y CEO Global de LLYC

LLYC opera actualmente desde 27 centros de talento en todo el mundo y es considerada como una de las principales compañías de comunicación a nivel global, según los rankings de PR Week y PRovoke. Desde el año 2020, la firma ha duplicado su tamaño y EBITDA recurrente. El año pasado los ingresos operacionales crecieron un 19%, hasta los 93,1 millones de euros.

La paradoja del etanol de caña peruana: líder en rendimiento, pero frena su expansión

El Perú tiene los rendimientos más altos del mundo en caña de azúcar y un modelo de economía circular, pero deja de cultivar 10.000 hectáreas por falta de una política clara sobre biocombustibles.

La industria peruana de la caña de azúcar es un caso de éxito técnico y ambiental: cosechas con los rendimientos más altos del mundo, una economía circular ejemplar y exportaciones de etanol con baja huella de carbono altamente valoradas en Europa. Sin embargo, Perú ha dejado de cultivar un área equivalente a 14.000 campos de fútbol por falta de una hoja de ruta clara en política energética.

Actualmente, el Perú cultiva alrededor de 86.000 hectáreas de caña, de las cuales unas 30.000 han sido desarrolladas por grandes empresas con tecnología moderna, especialmente en Piura y Olmos. De estas, apenas dos empresas concentran la producción de etanol para mezcla con gasolina, con una capacidad de 340.000 m³ anuales, pero solo producen cerca de 200.000 m³, casi todo para exportación.

En el mercado interno, la mezcla obligatoria de etanol con gasolina se mantiene en 7,8%. Un porcentaje que contrasta con países como Brasil o Paraguay, que ya alcanzan niveles del 30%. El gerente de Perúcaña, Carlos Castro Serón, explica que aumentar esta mezcla al 10%, 15% o 20% permitiría expandir la frontera agrícola y generar inversiones clave en el sector. Con una mezcla del 15%, podrían cultivarse 10.000 hectáreas más.

El impacto en el precio final del combustible sería mínimo, según el propio Minem, mientras que el beneficio ambiental sería considerable. El etanol de caña tiene una huella de carbono mucho menor que el de maíz, y Perú es uno de los pocos países del mundo donde puede cosecharse caña todo el año. Esta continuidad ha permitido empleos estables para 40.000 personas directamente y hasta 100.000 sumando indirectos.

La industria también enfrenta retos estructurales. El alto costo de maquinaria para la cosecha en verde (US$750.000) limita la adopción de prácticas sostenibles por parte de los 20.000 pequeños productores, quienes aún representan el 30% del suministro nacional. Aun así, el modelo circular destaca: nada se pierde, y todos los subproductos de la caña son reutilizados.

La industria no solo piensa en gasolina: también apunta a los combustibles sostenibles para aviación, en una carrera global para descarbonizar el transporte aéreo. Para ello, será clave una política pública articulada que involucre al Ministerio de Transportes y la Dirección de Aeronáutica Civil.

En un año marcado por la caída del precio del azúcar (de 28 a 15 centavos por libra), el sector espera cerrar con cifras estables: 1 millón de toneladas de azúcar y 160.000 m³ de etanol. Pero el verdadero crecimiento dependerá de lo que el Estado decida hacer en términos de previsibilidad, incentivos y liderazgo en transición energética.

Mercado Urbano Tobalaba: el nuevo jugador que desafía a los gigantes del retail en Santiago

Con una propuesta innovadora y más de 3 millones de visitas en 2025, el MUT está transformando el consumo urbano y captando clientes que antes elegían Mall Plaza, Parque Arauco o Costanera Center.

Aunque Santiago de Chile cuenta con una amplia oferta de centros comerciales, desde julio de 2023 un nuevo actor viene ganando terreno de forma acelerada: el Mercado Urbano Tobalaba (MUT). Ubicado en la comuna de Las Condes, el proyecto destaca no solo por su tamaño, sino por un enfoque que rompe con el formato tradicional del retail.

Con más de 650 mil visitas mensuales y un acumulado superior a tres millones en lo que va del 2025, el MUT ya se posiciona como una competencia real para gigantes como Parque Arauco, Mall Plaza, Alto Las Condes y Costanera Center. Un estudio de Cohels + Partners revela que el 22% de sus visitantes proviene del Mall Plaza, un 19% de Parque Arauco, un 14% de Alto Las Condes y un 8% del Costanera Center.

¿Qué está atrayendo tanto público? El MUT apuesta por una experiencia urbana moderna, espacios al aire libre, diseño contemporáneo y una oferta de tiendas más pequeñas, alejadas de las grandes cadenas. Además, refuerza su identidad con un discurso centrado en la sustentabilidad, el intercambio cultural y la mejora en la calidad de vida.

“El éxito no se explica solo por un factor de novedad, sino por una propuesta de valor atractiva que le hace sentido a un segmento relevante de clientes”, analizó Marcel Goci, director del Centro de Estudios del Retail (CERET) de la Universidad de Chile.

Actualmente, el 50% del proyecto ya está operativo, con 200 locales abiertos y una estrategia de expansión que ahora apunta a la Torre 4, donde se prevé ubicar oficinas, ampliar la oferta gastronómica y consolidar servicios como el Bici Hub, enfocado en la movilidad urbana.

El MUT representa más que un nuevo espacio comercial: marca un giro en la forma en que las ciudades diseñan sus espacios de consumo. En un mercado cada vez más competitivo, esta evolución del concepto de “mercado” podría convertirse en un nuevo estándar.

Llega el material ferroviario para el tren Lima–Chosica, pero el proyecto sigue sin condiciones mínimas

Rafael López Aliaga anuncia la llegada de los primeros coches y locomotoras para el tren Lima–Chosica, mientras persisten dudas técnicas, legales y de viabilidad operativa.

El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, confirmó la llegada al país del primer lote de material ferroviario donado por EE.UU. para el tren Lima–Chosica. Según indicó, este sábado se realizará una ceremonia de recepción en el Callao, y posteriormente los equipos serán exhibidos en el parque La Muralla como parte de una muestra pública. “Son 45 coches y unas 109 locomotoras. Quiero mostrarle a la gente que sí se puede”, declaró el burgomaestre.

El proyecto ha contado con apoyo inicial del extitular del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), Raúl Pérez Reyes, pero enfrenta obstáculos tras el cambio de ministro. López Aliaga criticó la falta de continuidad institucional y responsabilizó a la nueva gestión por trabas burocráticas: “Si hay buena voluntad, salen las cosas; si no, no sale nada”.

Pese al arribo del material rodante, la ruta Lima–Chosica presenta serios problemas estructurales. El trazado fue diseñado originalmente para carga minera, no para pasajeros. No existen estudios técnicos concluidos ni un plan de inversión aprobado. La infraestructura actual muestra soportes deteriorados, invasiones del derecho de vía y altos riesgos de seguridad. Especialistas estiman que, como mínimo, se requerirán dos años para adaptar el sistema.

El arquitecto Daniel Maguiña advirtió que los rieles no son adecuados para el transporte de personas, mientras que Alberto Moreno, de la Asociación de Vecinos de Lima, estimó que la operación no comenzaría antes de 2026. También cuestionó la exclusión de estaciones clave y el bajo impacto previsto: solo 16 mil usuarios diarios, frente a los 200 mil del proyecto original. Además, el presupuesto anunciado de S/1.800 millones ha generado preocupación sobre la eficiencia del gasto.

López Aliaga sostiene que el convenio con el MTC sigue vigente y que el proyecto está en curso, aunque sin una fecha oficial de inicio de operaciones. La marcha blanca no se realizará antes del 28 de julio; solo se prevé una “prueba en vacío”. Mientras tanto, la ATU ha manifestado reparos técnicos por la falta de condiciones mínimas y ha advertido sobre posibles riesgos para los usuarios si no se atienden las deficiencias actuales.

A pesar del entusiasmo del alcalde, el tren Lima–Chosica enfrenta más dudas que certezas. Sin una hoja de ruta técnica ni un cronograma claro, el proyecto se mantiene en una etapa simbólica más que operativa.

Ferrocarril bioceánico en suspenso: Perú no fue parte del acuerdo entre Brasil y China

El canciller Schialer aclaró que el proyecto ferroviario fue discutido solo por Brasil y China, y que el Perú aún no ha sido consultado oficialmente.

Pese a la expectativa generada por el anuncio del acuerdo entre Brasil y China para estudiar la viabilidad de un ferrocarril bioceánico que uniría el puerto de Ilhéus con el de Chancay, el Gobierno peruano aclaró que no ha sido parte del entendimiento. El canciller Elmer Schialer afirmó este lunes que no existe hasta el momento ninguna coordinación formal con ninguno de los dos países sobre este megaproyecto.

“Esto es algo que lo han discutido Brasil y China. Nosotros no tenemos más detalles que ustedes”, declaró Schialer ante la prensa, remarcando que se trata de una iniciativa bilateral entre ambos gobiernos. Según explicó, el Ejecutivo peruano evaluará más adelante su eventual participación “de acuerdo a nuestras capacidades e intereses, una vez que llegue a la frontera peruano-brasileña”.

El ministro de Relaciones Exteriores también expresó su preocupación por el eventual trazado del tren en territorio nacional, señalando que si el ingreso se plantea por la región de Madre de Dios, se deberá tener un especial cuidado ambiental, debido a la existencia de áreas protegidas sensibles.

Las declaraciones se produjeron a la salida de una misa en honor al excanciller José Antonio García Belaunde, y han marcado un contraste con el entusiasmo del Ministerio de Transportes de Brasil, que anunció la participación de la estatal China State Railway Group en los estudios técnicos, económicos y ambientales del proyecto.

Aunque aún en fase exploratoria, el ferrocarril bioceánico podría convertirse en una obra de infraestructura clave para la conexión logística entre el Atlántico y el Pacífico. Sin embargo, la ausencia de participación peruana en esta primera etapa revela una desconexión diplomática significativa, considerando que el megapuerto de Chancay es el punto de llegada de la línea férrea propuesta.

La viabilidad del proyecto, por tanto, dependerá no solo de estudios técnicos, sino también del grado de integración política y diplomática entre los países involucrados. Por ahora, Perú observa desde la barrera.

Una señal clave para el mercado energético: el millonario crédito que impulsa la infraestructura petrolera

El cierre del financiamiento privado más grande en más de 20 años permitirá construir un oleoducto de exportación estratégico y un nuevo puerto de aguas profundas.

En medio de la incertidumbre generada por el reciente fallo judicial en Estados Unidos por el caso YPF, las principales petroleras acaban de recibir una señal de alivio: se concretó el mayor crédito privado desde la salida de la convertibilidad para infraestructura energética. Según confirmaron varias fuentes del sector a Forbes, este martes se anunciará el cierre del project finance para construir el oleoducto de exportación más importante del país junto con una nueva terminal portuaria en Río Negro.

Se trata de un crédito sindicado de 2.000 millones de dólares otorgado por un consorcio de bancos internacionales: JP Morgan, Santander, Citi, Itaú y Deutsche Bank, con una tasa de interés ligeramente superior al 10% anual. El monto incluso supera las estimaciones iniciales —de US$ 1.700 millones—, despejando dudas sobre una posible traba financiera tras el fallo de la jueza Loretta Preska. La operación representa un espaldarazo clave a la viabilidad del proyecto estrella para exportar crudo desde Vaca Muerta.

El proyecto, denominado Vaca Muerta Oleoducto Sur (VMOS), contempla la construcción de un ducto de 570 kilómetros capaz de transportar más de 700.000 barriles diarios hasta Punta Colorada, en la provincia de Río Negro, donde se instalará un puerto de aguas profundas adaptado para buques VLCC (Very Large Crude Carrier). La primera etapa estará lista en julio de 2026, con una capacidad inicial de evacuación de 180.000 barriles diarios. La segunda fase, prevista para 2027, elevará la capacidad a 550.000, y una etapa final permitiría llegar a 750.000 barriles diarios hacia 2028 o 2029.

Con un precio estimado de 70 dólares por barril —una referencia conservadora a largo plazo en la industria—, la obra permitiría exportaciones anuales por alrededor de 20.000 millones de dólares, cifra que convertiría al petróleo en el mayor generador de divisas del país, incluso por encima de la soja.

La obra se financiará parcialmente con el crédito sindicado, pero también requiere una inversión total de 3.000 millones de dólares. El capital restante será cubierto por los ocho socios del consorcio según su participación accionaria, que a su vez determina la capacidad de evacuación asignada a cada uno. Entre ellos: YPF con 120.000 barriles diarios; Pluspetrol con 80.000; PAE con 55.000; Vista, Pampa Energía y Chevron con 50.000 cada una; y Shell y Tecpetrol con 40.000. También participa como accionista minoritario Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), con el 1,02% y una capacidad inicial de 5.000 barriles. Se dejará un remanente de 65.000 barriles diarios para compañías productoras más pequeñas.

El VMOS ya cuenta con la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), lo que facilita su marco jurídico y tributario. Este proyecto no solo apunta a transformar la matriz exportadora energética del país, sino también a atraer inversiones de largo plazo en uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento.