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sábado, enero 24, 2026
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Bolivia: Déficit fiscal supera el 10% y reservas internacionales se redujeron en 85%

El financiamiento del Banco Central de Bolivia al sector público llega al 33% del PBI. La inflación de alimentos de Bolivia cerraría en alrededor del 30%, afectando principalmente a los hogares más vulnerables. La deuda pública se aproxima al tamaño del PBI y el déficit fiscal supera el 10%. Las reservas internacionales en divisas se redujeron 85% desde 2015.

Bolivia enfrenta una creciente crisis económica, en el marco de las próximas elecciones generales del 17 de agosto. El país llega a esta cita electoral con inflación récord, déficit fiscal de dos dígitos y una aguda escasez de divisas, tras cerca de 20 años de políticas estatales intervencionistas y elevado gasto público.

La nacionalización del sector hidrocarburos en 2006 coincidió con un ciclo de altos precios internacionales que permitió un crecimiento promedio de 5.0% anual entre 2005 y 2014, acompañado de superávits fiscales. Sin embargo, desde 2015, la caída del precio del gas y la ausencia de inversión redujeron la producción en un promedio de 6.0% anual, llevando al país a importar hidrocarburos desde 2022. Como resultado, el crecimiento económico de la última década se redujo a la mitad.

En un clima de estatización poco favorable, la inversión privada ha mostrado una tendencia descendente desde hace casi dos décadas, representando apenas 42% de la inversión total entre 2007 y 2024, frente al 60% que registraba previamente. La inversión pública, impulsada por las rentas del gas natural en años previos, se viene ajustando a la baja desde 2017. Este escenario adverso ha llevado a Bolivia a acumular altos niveles de deuda y a sostener un déficit fiscal elevado.

Así, el deterioro fiscal es notorio: Bolivia acumula diez años consecutivos de déficit, que en 2024 alcanzó 10.3% del PBI. Además, la deuda pública se aproxima a igualar su PBI al alcanzar el 95% de este en 2024. Por ello, en un escenario de menores ingresos y mayores gastos, el Banco Central de Bolivia viene financiando crecientemente las operaciones de sector público no financiero, que al 2024 alcanzan el 33.8% del PBI boliviano.

En el frente externo, la situación de reservas internacionales es crítica. Desde 2015, estas se redujeron en 85%, como consecuencia de la estrategia de sostener un tipo de cambio fijo en un contexto de menores ingresos por hidrocarburos. Al primer trimestre del 2025, 95% del saldo en reservas corresponde a oro, lo que limita la capacidad de intervención cambiaria. Además, la escasez de divisas derivó en la aparición de un mercado paralelo en 2023, donde la cotización del dólar supera en más de 100% la tasa oficial.

Este escenario de reservas agotadas, subsidios insostenibles y presión cambiaria ha derivado en una inflación promedio de 17.5% en lo que va del 2025, con los precios de los alimentos creciendo en alrededor de 30%. El impacto recae con mayor fuerza sobre los hogares de menores ingresos, mientras el espacio fiscal para medidas de alivio es cada vez más limitado.

Hacia adelante, el FMI plantea que solo un programa integral de ajuste fiscal y liberalización monetaria permitiría a Bolivia recuperar gradualmente el crecimiento y moderar las presiones inflacionarias hacia 2030. Sin dichas reformas, el país enfrentará un prolongado periodo de bajo dinamismo económico, y vulnerabilidad macroeconómica y social.

Este análisis fue presentado por el Instituto Peruano de Economía (IPE) en el seminario virtual “Lecciones del modelo boliviano”, que contó con la participación de Diego Macera, director del IPE, y Luis Carlos Jemio, exministro de Hacienda de Bolivia. Durante su intervención, Jemio advirtió que Bolivia enfrenta hoy un escenario marcado por la escasez, tras el fin del periodo de bonanza de los hidrocarburos. La falta de divisas ha limitado la capacidad de importar productos esenciales como combustibles y medicamentos, lo que presiona al alza los precios y alimenta la preocupación por el costo de vida. A este panorama se suma la persistente informalidad: más del 80% de los trabajadores se desempeña en condiciones informales, en un contexto de continua caída de la inversión privada. El gran reto, señaló, es generar más empleo formal.

En el plano electoral, Jemio destacó que las encuestas sitúan a las dos fuerzas políticas con mayor intención de voto (Doria Medina y Quiroga) en una línea favorable a la economía de mercado. Esto anticipa que las próximas autoridades podrían impulsar un cambio profundo en la política económica, con un ajuste inevitable para estabilizar el país en los próximos años y enrumbarlo a un mayor desarrollo. No obstante, advirtió que, tras el ajuste, se requerirán medidas compensatorias para mitigar su impacto social. Si bien alcanzar la estabilidad económica es posible, el desafío de largo plazo seguirá siendo recuperar un crecimiento alto y sostenido.

Jemio concluyó su intervención indicando que el país de referencia para Bolivia debiera ser el Perú en términos de un manejo macroeconómico impecable y una apertura comercial importante. Además, recomendó al Perú a mantener ese modelo de desarrollo y evitar creer que el modelo boliviano es una referencia porque claramente no lo es.

Holland & Knight asesora a RCI Colombia en la emisión de bonos calificados AAA por $150 mil millones en la Bolsa de Valores de Colombia

BBVA Valores Colombia S.A. actuó como agente líder en estructuración, coordinación y colocación de la emisión.

Holland & Knight asesoró a RCI Colombia S.A. Compañía de Financiamiento (RCI), empresa líder en financiamiento automotriz, en la exitosa emisión y colocación de su primera serie de bonos ordinarios, calificados AAA, por un total de $150 mil millones en la Bolsa de Valores de Colombia. Esta emisión hace parte del Programa de Bonos Verdes y Ordinarios, autorizado por hasta $900 mil millones.

La emisión generó un interés sustancial en el mercado, superando significativamente las expectativas. La demanda de los inversionistas alcanzó $363.9 mil millones, lo que permitió a la compañía aumentar la colocación por $50 mil millones. La transacción se destacó por su alta relación de oferta – demanda, reflejando la confianza de los inversionistas en el perfil financiero de RCI y su papel en el sector de financiamiento automotriz.

Esta transacción también representa un hito clave en los esfuerzos de RCI por diversificar sus fuentes de financiación y reforzar su estrategia financiera a largo plazo, al tiempo que contribuye al desarrollo continuo del ecosistema de financiamiento automotriz en Colombia. Con sede en Colombia y oficina en Envigado, los principales accionistas de RCI son BBVA Colombia y la compañía internacional francesa RCI Banque S.A., propiedad del Grupo Renault.

BBVA Valores Colombia S.A. actuó como agente líder en estructuración, coordinación y colocación de la emisión, con Valores Bancolombia S.A. y Acciones y Valores S.A. como agentes co-líderes de colocación.

La representación de RCI por parte de Holland & Knight estuvo encabezada por el socio Camilo Gantiva, con el apoyo de los asociados Juan Felipe Fontecha Mejía y Camila Vivas Valencia.

“Este logro es notable para la compañía. Con una relación de cobertura de 3.63, esta oferta se destaca como una de las más exitosas en el mercado local post-pandemia,” aseguró Camilo Gantiva. “A pesar de un año difícil para el mercado de valores colombiano, este éxito demuestra que los inversionistas siguen dispuestos a respaldar emisores con una estrategia sólida.”

Difícil momento para emprendedores: Un 54% considera que Chile enfrenta situación económica desfavorable

Según el estudio Radar Emprendedor realizado por la corporación G100 y Criteria, que encuestó a más de 300 emprendedores, el grupo etario que más dificultades económicas enfrenta para su negocio son los mayores de 50 años.

La mayoría de los emprendimientos nacen porque una persona busca independencia económica, desea mayores ingresos o porque se queda sin trabajo. Y para ver crecer su negocio, es clave que el panorama económico acompañe. Esto último fue unos de los temas que midió “Radar Emprendedor”, un estudio elaborado por la Corporación G100 y Criteria entre más de 300 emprendedores chilenos distribuidos a lo largo de Chile.

Según el informe, un 54% de los encuestados aseguró que la situación económica en Chile es mala o muy mala para emprender. Es más, un 45% admitió que su emprendimiento funciona con dificultades o que debió suspenderlo temporalmente. Estas cifras van en la misma línea con datos recientes del Reporte Nacional Global Entrepreneurship Chile 2024, que indicó que la intención de emprender en el país cayó al nivel más bajo desde 2010.

“Cuando hay desempleo y un panorama poco favorable, el emprendimiento surge como una única vía de sustento económico. Desde los organismos, tanto privados como públicos, es indispensable fortalecer redes de apoyo a todos los emprendedores, ya sea que hayan iniciado dicho camino por convicción o necesidad”, enfatiza Gloria Tironi, Presidente de la Corporación G100.

Entre más edad, más complejo es el panorama. Según el estudio, los emprendedores mayores de 50 años son los que mayores dificultades están presentando en sus negocios. Un 59% de ellos dijo que debió poner en pausa sus actividades o que funciona, pero en un escenario adverso.

Pese a lo anterior, de todos los encuestados, un 89% tiene un emprendimiento activo. Al consultarles con qué características se identifican, el 70% se percibe como perseverante, un 65% asegura que es apasionado por lo que hace y un 57% se autodenomina como una persona creativa. 

Si bien más de la mitad tiene una mirada poco optimista sobre el actual escenario económico, casi la mitad de ellos (49%) cree que los organismos no gubernamentales como las asociaciones, fundaciones y redes de mentores son los que más están apoyando al ecosistema emprendedor, seguido por el Estado de Chile (45%).

“Lo importante es que todos los actores propicien un ecosistema favorable, porque el emprendimiento es un motor de desarrollo no sólo para las propias personas que lideran sus negocios, sino también para impulsar el crecimiento económico que el país necesita”, añade Tironi.

¿Ahorro a corto plazo, inversión a largo plazo? Claves para equilibrar tus finanzas según tus metas

Encontrar un balance entre el ahorro y la inversión se convierte en una necesidad urgente más que en una opción.

En el Perú, donde más del 60 % de la población no logra ahorrar cada mes y solo el 42 % de los adultos afirma haber ahorrado durante el 2022, según la Encuesta Nacional de Capacidades Financieras, nace un debate crucial: ¿conviene ahorrar a corto plazo o invertir pensando en el futuro? Para Goal Capital, esa respuesta depende de metas claras y del diseño de una estrategia que combine ambos enfoques con inteligencia y disciplina.

En Lima y otras ciudades principales, se observa aún una fuerte presencia del “ahorro informal”. Según un estudio de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) sobre capacidades financieras en el Perú, aproximadamente el 26 % de las personas guarda su dinero en casa o “bajo el colchón”, mientras que sólo un 17 % utiliza el sistema financiero formal para depositar sus ahorros de manera segura. Esta falta de hábito financiero limita la capacidad de afrontar imprevistos y proyectar metas a largo plazo.

Bajo ese contexto, Gonzalo Loayza, CIO de Goal Capital, firma de asesoría financiera, explica: “Nuestra propuesta es simple: el ahorro te da tranquilidad hoy y la inversión te construye bienestar mañana. No es cuestión de elegir uno, sino de saber cuándo usar cada herramienta según tu horizonte financiero”.

De acuerdo con la empresa, un primer paso recomendable es destinar aproximadamente un 10 % del ingreso mensual a un fondo de emergencia, guardado en una cuenta bancaria o depósito a plazo que permita acceso rápido sin riesgos. Una vez construido ese colchón, se puede considerar invertir otro 10 % a 15 % del ingreso en instrumentos diversificados: fondos mutuos, ETF o depósitos de mediano plazo que permitan rentabilidades reales con control de riesgo.

Gonzalo Loayza señala además: “Cuando ya tienes tres o seis meses de presupuesto cubierto, ese dinero deja de tener urgencia y puede empezar a trabajar por ti, incluso superando la inflación”. Para Goal Capital, esa disciplina permite que el dinero no pierda valor en un escenario económico donde la inflación aún es una amenaza latente.

En ese sentido, el CIO de Goal Capital, señala que es fundamental pasar de la teoría a la acción con pasos concretos y medibles. “Una buena estrategia financiera no se trata de fórmulas complicadas, sino de decisiones simples y constantes que, al aplicarse de manera ordenada, generan un impacto enorme en la vida de las personas. Por ello brinda cuatro recomendaciones clave:

  • Definir metas con claridad: el primer paso es saber exactamente para qué se está ahorrando o invirtiendo. No es lo mismo guardar dinero para un viaje, que requiere liquidez inmediata, que planificar la compra de una vivienda o una jubilación. En el corto plazo, xxx sugiere crear un fondo de emergencia equivalente a seis meses de gastos básicos, mientras que para el mediano plazo pueden establecerse objetivos como estudios, vehículo o la inicial de un inmueble. A largo plazo, metas como la jubilación o la independencia financiera requieren estrategias de inversión que superen la inflación y generen rentabilidad compuesta.
  • Automatizar los aportes: la disciplina es más fácil cuando el proceso está automatizado. Programar transferencias mensuales desde la cuenta de ingresos hacia las cuentas de ahorro o inversión evita la tentación de gastar ese dinero y genera un hábito financiero positivo sin depender de la fuerza de voluntad.
  • Diversificar para reducir riesgos: no poner “todos los huevos en una sola canasta” es clave para proteger el capital. Goal Capital recomienda distribuir los recursos en diferentes instrumentos, combinando opciones de alta liquidez y bajo riesgo —como depósitos a plazo o cuentas remuneradas— con inversiones de mayor potencial de crecimiento —como fondos mutuos, ETF o acciones—. Esta mezcla permite balancear seguridad y rentabilidad, evitando que un solo evento negativo afecte todo el patrimonio.
  • Evaluar y ajustar periódicamente: el mercado cambia, y las necesidades personales también. Por ello, al menos una vez al año es importante revisar el avance de las metas, el desempeño de las inversiones y la situación financiera general. Esto permite corregir desvíos, aprovechar nuevas oportunidades y mantener el plan alineado con la etapa de vida de cada persona.

En un país donde la informalidad financiera sigue siendo alta y gran parte de la población carece de un fondo de emergencia, encontrar un balance entre el ahorro y la inversión se convierte en una necesidad urgente más que en una opción.

Incalpaca presentó su Reporte de Sostenibilidad 2024: Más de S/ 1 millón destinado a programas sociales

La empresa textil alcanzó más de S/184 millones en ingresos y atendió a más de 51 mil clientes globales en 2024, reforzando su posición como referente de la industria de fibra de alpaca y vicuña. Su cadena de valor sostenible, basada en comercio justo, ecoeficiencia y bienestar animal, le ha permitido reducir 700 toneladas de dióxido de carbono y destinar más de S/1 millón a programas sociales.

La empresa arequipeña Incalpaca, líder en la fabricación y exportación de prendas y accesorios de fibra de alpaca y vicuña, presentó su Reporte de Sostenibilidad 2024, consolidando su crecimiento económico con una operación centrada en la innovación, el comercio justo y la responsabilidad ambiental.

Durante el 2024, la compañía generó S/184.8 millones en valor económico directo, reflejando una gestión eficiente y con impacto real en sus grupos de interés. Incalpaca cerró el año con más de 51 mil clientes atendidos en sus distintas divisiones en los 5 continentes, tanto del área Comercial Fabril como del área Retail, a través de sus marcas Kuna, Alpaca 111, Ikual y Remate Incalpaca.

“Incalpaca es hoy una empresa global con alma local. Apostamos por una industria textil de alto valor agregado, que respeta su origen y se conecta con los consumidores del mundo desde una propuesta ética y sostenible”, destacó Nabih Abuapara, Gerente de Administración de Incalpaca.

El modelo de sostenibilidad de la empresa abarca desde una política de abastecimiento responsable, con el 88% de insumos provenientes del mercado local, hasta programas que promueven la economía circular, la ecoeficiencia y el bienestar animal, con prácticas avaladas por sus certificaciones WRAP, RAS, RWS, Nativa, RCS, Oekotex Standard 100, ISO 14064, Huella de Carbono Perú, Fair Trade Perú y BASC.

En 2024, la compañía evitó la emisión de 71.8 toneladas de dióxido de carbono gracias a iniciativas como Re/UPCYCLE, el programa Water Less y la migración progresiva a iluminación LED y redujo su huella de carbono en 700 toneladas de CO2 con respecto al 2023. Asimismo, destinó más de S/1 millón a programas de responsabilidad social, educación y salud para trabajadores y comunidades rurales del sur peruano.

Con una fuerza laboral compuesta en un 63% por mujeres, más de 30 mil horas de capacitación anuales y un sólido enfoque en ética, derechos humanos y condiciones laborales dignas, Incalpaca refuerza su compromiso de largo plazo con un desarrollo sostenible que genere valor económico, social y ambiental para el país.

Ciberseguridad industrial: proteger la infraestructura crítica en un entorno cada vez más conectado

Con la convergencia entre tecnología operativa (OT) y tecnología de la información (IT), las plantas industriales enfrentan nuevos riesgos de ciberseguridad. Panduit destaca la importancia de una infraestructura física segura, segmentada y preparada para enfrentar amenazas emergentes.

El crecimiento de la automatización, el IoT industrial y la digitalización de procesos ha transformado la manera en que operan las plantas industriales. Sin embargo, este avance también ha traído consigo nuevos desafíos, particularmente en materia de ciberseguridad. La convergencia entre los entornos IT y OT expone a las organizaciones a riesgos antes desconocidos.

Frente a este escenario, Iván La Madrid, Territory Account Manager de Panduit Perú, señala que la infraestructura física es la primera línea de defensa. “Muchas veces se piensa en la ciberseguridad solo desde el software, pero la protección comienza desde el diseño de red, la segmentación, el control de accesos físicos y la integración de soluciones seguras desde el nivel más básico”, indica el ejecutivo.

Panduit ofrece un enfoque holístico de seguridad industrial con soluciones como los sistemas de control de acceso físico con bloqueos físicos de puertos de red RJ45 así como bloqueadores que no permiten el retiro de Patchcords de cobre y fibra, los gabinetes industriales Micro Data Center, diseñados para entornos agresivos, y la tecnología FlexFusion™, que permite integrar TI y OT en un entorno seguro y modular. A esto se suman las soluciones de conectividad para ambientes industriales, como IndustrialNet™, que garantizan un rendimiento robusto en redes Ethernet resistentes a vibraciones, humedad y temperaturas extremas.

“Proteger una red industrial no es lo mismo que proteger una red corporativa. Las plantas no pueden detenerse y los riesgos no solo comprometen datos, sino también la seguridad física de personas y activos. Por eso, la seguridad debe ser parte del diseño, no un parche posterior”, enfatiza La Madrid.

Con industrias como minería, energía y manufactura en el centro de esta transformación digital, la ciberseguridad industrial se posiciona como una prioridad estratégica. Panduit, con su experiencia global y su enfoque preventivo, acompaña a las organizaciones en ese camino hacia una infraestructura más segura, resiliente y preparada para los nuevos retos del mundo conectado.