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viernes, enero 30, 2026
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Mota-Engil gana concesión para construir el primer túnel sumergido en Brasil

La portuguesa superó a Acciona en la licitación y asumirá una obra de 1.260 millones de dólares que conectará Santos y Guarujá, bajo un esquema de APP con peajes y concesión por 30 años.

Una obra histórica para la infraestructura brasileña

La constructora portuguesa Mota-Engil se adjudicó la concesión para diseñar, construir y operar por 30 años el primer túnel sumergido de Brasil, que unirá las ciudades de Santos y Guarujá, en el estado de São Paulo. La obra, considerada la más costosa del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, demandará una inversión de 1.260 millones de dólares bajo el modelo de asociación público-privada (APP).

Competencia entre gigantes

En la subasta realizada en la Bolsa de São Paulo, Mota-Engil —con participación accionarial de la china CCCC— se impuso a la española Acciona, que no presentó descuentos sobre la contraprestación pública anual fijada en un máximo de 81,1 millones de dólares. La portuguesa ofreció un recorte del 0,5 %, asegurando así la adjudicación.

Inversión y financiamiento

El financiamiento se dividirá en 951 millones de dólares aportados por el gobierno federal y regional, mientras que la concesionaria destinará 307 millones de dólares. Además de la contraprestación anual, Mota-Engil tendrá derecho a cobrar un peaje de aproximadamente 1,14 dólares por vehículo durante los 24 años de operación.

Impacto en movilidad y economía

El túnel de 1,5 kilómetros de longitud, con 870 metros bajo el canal oceánico de acceso al puerto de Santos, contará con vías para autos, camiones, autobuses, un tranvía y un pasaje peatonal y ciclista. La conexión reducirá el tiempo de viaje de una hora en carretera o 18 minutos en ferry a tan solo cinco minutos. Actualmente, unos 21.000 vehículos y más de 15.000 peatones y ciclistas cruzan el canal a diario mediante transbordadores condicionados al clima y al tráfico marítimo.

Proyección y cronograma

El proyecto busca descongestionar el acceso al puerto de Santos, el más grande de Brasil, y dinamizar el turismo en Guarujá. El inicio de la construcción está previsto para 2026, con entrada en operación en 2030.

Business IT y Microsoft abordan las crecientes amenazas de seguridad en la nube para líderes empresariales

Ante un 39% más de ciberataques, el modelo ‘Confianza Cero’ es el nuevo estándar de seguridad para la nube. La ciberseguridad dejó de ser un tema técnico de TI para convertirse en un pilar estratégico del negocio.

En un entorno donde las organizaciones latinoamericanas enfrentan un 39% más de ciberataques que el promedio mundial, la migración a la nube sin una estrategia de seguridad robusta ya no es una opción viable. Expertos de Business IT y Microsoft concluyen que la adopción de un modelo de «Confianza Cero» (Zero Trust) y el uso de herramientas de seguridad nativas son los próximos pasos críticos para cualquier empresa que busque proteger sus activos digitales y garantizar su continuidad operativa.

Esta conclusión surge de los análisis presentados en el reciente evento «Cloud sin riesgos», donde se destacó que el principal error de las empresas no es la falta de inversión, sino la falta de una estrategia de seguridad integrada desde el inicio de su transformación digital.

Jorge Carvajal, vocero de Business IT, afirmó: «El mayor riesgo para las empresas no es la nube, sino migrar a ella con una mentalidad de seguridad obsoleta. Vemos a diario cómo las organizaciones invierten en tecnología de punta, pero descuidan la estrategia. El modelo de ‘Confianza Cero’ es la respuesta: no se trata de construir muros más altos, sino de crear un sistema inteligente que verifique cada interacción. Nuestro rol es traducir esa complejidad técnica en una ventaja competitiva y en resiliencia para el negocio.»

Basado en los hallazgos y discusiones del foro, los expertos de Business IT y Microsoft delimitaron los siguientes pasos accionables para los líderes empresariales:

  1. Reevaluar la seguridad desde una perspectiva de «Confianza Cero»: el perímetro de seguridad tradicional ya no existe. Las empresas deben operar bajo el principio de «nunca confiar, siempre verificar», lo que implica autenticar y autorizar continuamente cada acceso a los recursos de la empresa, sin importar desde dónde se origine.
  2. Integrar y maximizar las herramientas de seguridad nativas: antes de buscar soluciones de terceros, es crucial aprovechar al máximo las herramientas de seguridad ya incluidas en plataformas como Microsoft Azure y Microsoft 365. Soluciones como Azure Sentinel y Microsoft Defender for Cloud ofrecen capacidades avanzadas de detección, análisis y respuesta a amenazas que a menudo están subutilizadas.
  3. Desarrollar un plan formal de migración y gobernanza: una migración exitosa a la nube requiere un plan que vaya más allá de la simple transferencia de datos. Este debe incluir una evaluación de riesgos, clasificación de datos, y el establecimiento de políticas de acceso claras para empleados y proveedores.
  4. Elevar la Ciberseguridad a una conversación a nivel directivo: la seguridad ya no es responsabilidad exclusiva del departamento de TI. La junta directiva y el equipo de liderazgo deben comprender los riesgos y participar activamente en la definición de la estrategia de ciberseguridad como un pilar fundamental del negocio.

Expertos instan a los líderes empresariales a tomar las riendas de la ciberseguridad, transformándola de una función meramente técnica de TI a un pilar estratégico indispensable para la continuidad y resiliencia del negocio.

Por su parte, Anthony Alcalá, vocero de Microsoft, agregó: «La escala y sofisticación de las amenazas actuales exigen una seguridad que sea igualmente inteligente y automatizada. En Microsoft, no solo construimos herramientas, sino que integramos una red de inteligencia global contra ciberataques en cada una de nuestras soluciones. Plataformas como Azure y Microsoft Defender no son solo defensas; son sistemas proactivos que aprenden y se adaptan. Nuestra misión es democratizar el acceso a esta seguridad de clase mundial, para que cada empresa en América Latina, sin importar su tamaño, pueda innovar con la confianza de que está protegida.

IA, una oportunidad para transformar el ecosistema empresarial peruano

La adopción de IA en la cadena de suministro está cambiando el rol del talento humano, liberándolo de tareas operativas para enfocarlo en decisiones estratégicas. El mercado peruano de software para gestión de cadena de suministro alcanzó US $ 46.8 millones en 2025 y seguirá creciendo más de 12 % anual. La adopción de soluciones de IA puede generar hasta un 12 % de ahorro en costos operativos, reducir en un 60 % el tiempo de análisis y toma de decisiones.

En un país como Perú, donde conviven realidades operativas muy diversas, la IA se perfila como el habilitador que permitirá pasar de cadenas fragmentadas a ecosistemas inteligentes, conectados y resilientes. Para los próximos años, la diferencia entre empresas líderes y rezagadas no estará solo en costos, sino en la velocidad y calidad de reacción ante un mercado en constante cambio.

Suplos, plataforma líder en gestión de abastecimiento, presenta cómo las empresas peruanas pueden dar un salto cualitativo al integrar IA en sus procesos de compras y logística, en un contexto en el que la inversión en software para gestión de cadena de suministro en Perú alcanzó US $ 46.8 millones en 2025, con una tasa de crecimiento anual del 12,3 % proyectada hacia 2030, según la  Investigación de mercados de Cognitiva, 2025,  lo que refleja una adopción progresiva de soluciones digitales en compras, logística e inventarios.

Sin embargo, el panorama sigue mostrando grandes desafíos: muchas empresas operan con procesos manuales, hojas de cálculo y sistemas poco integrados; la validación de proveedores sigue siendo lenta y riesgosa; y la resistencia cultural al cambio, sumada a la brecha de talento digital, frena la adopción de tecnologías más avanzadas.

En este escenario, la Inteligencia Artificial ofrece un cambio de paradigma. Permite que las decisiones de compra dejen de ser reactivas y se vuelvan predictivas. En lugar de responder a los problemas cuando ya han ocurrido, las organizaciones pueden anticiparse.

“La IA analiza patrones de consumo, estacionalidad y variables externas para prever la demanda y evitar quiebres de stock o sobreinventarios. También “blinda” a las empresas en la validación de proveedores, ya que automatiza la verificación de documentos, analiza su comportamiento financiero y reputacional, y alerta sobre posibles inconsistencias o riesgos. Finalmente, ofrece control en tiempo real: monitorea pedidos, contratos y entregas, detecta retrasos antes de que se conviertan en problemas y permite que las empresas actúen de forma proactiva.” explicó Oscar Serquis CEO de Suplos.

Los beneficios son tangibles. Según datos de la compañía, la adopción de soluciones de IA puede generar hasta un 12 % de ahorro en costos operativos, reducir en un 60 % el tiempo de análisis y toma de decisiones y elevar el cumplimiento contractual a niveles superiores al 92 %. Estos avances ocurren en un ecosistema logístico que mueve cifras significativas: el mercado peruano de transporte de carga por carretera, pieza clave en la cadena de suministro, alcanzó los US $ 8.85 mil millones en 2025, según Mordor Intelligence, experta en inteligencia de mercadeo.

La IA no es solo una capa tecnológica, sino una herramienta concreta que impacta cada etapa del proceso. Su tecnología integra funcionalidades como scoring predictivo de proveedores para identificar señales de alerta, extracción inteligente de datos desde documentos con modelos OCR e IA, generación automática de RFIs y reportes a partir de entradas mínimas, asistentes de búsqueda en lenguaje natural y análisis de contratos con modelos de lenguaje que detectan riesgos legales. Todo esto reduce la carga operativa, aumenta la precisión y permite a los equipos enfocarse en tareas más estratégicas.

El impacto de la IA no será únicamente tecnológico: también redefinirá el rol del talento humano en las áreas de compras y logística. Las funciones operativas evolucionarán hacia análisis y toma de decisiones estratégicas, y las compañías que no integren IA en sus procesos quedarán en desventaja, porque la diferencia ya no será solo de costo, sino de velocidad y calidad de reacción.

En palabras de Sarquis, “las empresas peruanas no necesitan reemplazar todos sus sistemas para empezar; basta con mapear sus procesos, identificar los puntos de mayor desgaste y automatizar por capas, con soluciones modulares que integren IA de manera gradual”.

En un país como Perú, donde conviven realidades operativas muy diversas, la IA puede ser la herramienta que convierta cadenas fragmentadas en ecosistemas inteligentes, conectados y resilientes para los próximos años.

Perú Moda Chile concreta más de USD 27 millones en negocios

Delegación peruana de 40 empresas, incluyendo un nuevo semillero de Gamarra y Chincha, consolida la proyección internacional de la moda nacional.

La misión comercial Perú Moda Chile, organizada por la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (PROMPERÚ), cerró el 3 de septiembre con compromisos de negocio por más de USD 27,2 millones. Del total, cerca de un millón corresponde a ventas inmediatas, mientras que el resto se concretará en los próximos doce meses.

Una delegación diversa y preparada

El evento reunió a 40 empresas peruanas y 140 compradores acreditados en Santiago, con un total de 438 citas de negocio. La delegación incluyó 16 empresas de algodón, 10 de moda infantil, 10 de calzado y accesorios, y 4 de joyería.

Un punto destacado fue la incorporación de un nuevo grupo de Gamarra y Chincha, conformado por 10 empresas que debutaron en el mercado internacional tras un proceso de capacitación con PROMPERÚ. Entre ellas destacan Wayi Jeans, Wildtex, Ensueños, Virtuosa Atelier, Pequechic y Viyú Design, que representan el talento emergente de la industria textil peruana.

Oportunidades en el mercado chileno

Chile es un mercado estratégico: cada persona consume en promedio 32 kilos de ropa al año y el país ha sumado los textiles a la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), que promueve el consumo de prendas duraderas y con trazabilidad. En ese escenario, las fibras naturales peruanas como el algodón Pima y las confecciones sostenibles destacan frente al fast fashion, alineándose con las nuevas exigencias ambientales.

Moda peruana con visión regional

Perú Moda Chile ratifica que la moda nacional no solo busca abrirse paso en mercados internacionales, sino también liderar un cambio en la manera de producir y consumir moda en la región. Al conjugar innovación, sostenibilidad y competitividad, la oferta peruana se proyecta como una alternativa clave en el contexto de la economía circular.

El Mincetur y PROMPERÚ anunciaron que seguirán fortaleciendo estas plataformas para la internacionalización de las empresas peruanas, consolidando a la industria nacional como un referente regional de moda responsable y de alto valor agregado.

Inteligencia artificial en la gestión de instalaciones: el cambio empezó y empresas deben adaptarse

La IA redefine el facility management con soluciones predictivas, sostenibles y más eficientes.

Automatizar tareas ya no es suficiente. La inteligencia artificial (IA) está reinventando la gestión de instalaciones al transformar los espacios en entornos inteligentes, capaces de aprender, anticiparse y responder en tiempo real a las necesidades del negocio. ¿El resultado? Procesos más eficientes, costos operativos reducidos y operaciones sostenibles.

Según un estudio de MarketsandMarkets, se espera que el mercado global de inteligencia artificial en facility management alcance los 1,980 millones de dólares para 2028, creciendo a una tasa anual compuesta del 28.6 %. Este crecimiento evidencia cómo la IA está marcando un antes y un después en la gestión de instalaciones, transformándola en una disciplina más precisa, eficiente y orientada hacia la sostenibilidad.

“La inteligencia artificial no es un lujo, es una aliada estratégica para garantizar operaciones más inteligentes, responsables y conectadas con el futuro del FM. Su integración efectiva puede marcar la diferencia entre gestionar espacios y realmente hacerlos parte activa del negocio”, destaca Yanet Pardo, Gerente de Facility Management del Grupo EULEN Perú .

Este enfoque cobra mayor relevancia en un contexto donde las empresas necesitan actuar con rapidez, controlar costos y asegurar la continuidad operativa. Aplicada al FM, la IA permite detectar patrones de uso, prever fallos antes de que ocurran y optimizar el consumo energético, favoreciendo entornos más seguros y sostenibles.

Además de los beneficios económicos y ambientales, integrar esta tecnología potencia el valor del servicio tercerizado. Empresas que brindan soluciones en mantenimiento, limpieza técnica, seguridad o gestión de edificios pueden entregar reportes más precisos, actuar de forma proactiva y respaldar sus acciones con datos en tiempo real, lo que genera mayor confianza en los clientes.

En ese camino, sectores como retail, salud, industria y logística se posicionan como pioneros en la incorporación de inteligencia artificial en la gestión de sus espacios operativos. Lo hacen para optimizar el uso de energía, reducir emisiones y anticipar necesidades operativas, una estrategia alineada a los objetivos de descarbonización y eficiencia que hoy marcan la pauta global.

La adopción de estas herramientas no implica empezar desde cero, sino avanzar de manera progresiva: digitalizando procesos, instalando sensores, y capacitando al personal en el uso de nuevas plataformas. La clave está en lograr que los sistemas actuales y las soluciones de IA convivan de forma integrada, sin reemplazos abruptos.

La inteligencia artificial no llega para sustituir al talento humano, sino para potenciarlo. “El verdadero desafío es cultural: asumir que la tecnología no es una moda, sino un socio estratégico que impulsa la evolución del facility management. Adaptarse no es opcional, es una necesidad”, puntualizó Pardo.

Valuación inflado: el elástico que puede reventar

Por Carlos Simonsen, managing partner de Upload Ventures

Cuando regresé a Brasil en 2019, después de una trayectoria en Estados Unidos en inversiones alternativas, el país vivía un momento de optimismo. El escenario macro era favorable: tasas de interés bajas, mayor apetito por el riesgo y un flujo creciente de capital global llegando a la región. El mercado de la tecnología comenzaba a madurar y crecía la expectativa de que, por fin, América Latina viviría su mejor momento en innovación, comenzando por las fintechs.

En los años siguientes, el mercado se calentó rápidamente, culminando en 2021. Fue un período de excesos. Recuerdo claramente un e-commerce que levantó cuatro rondas en el intervalo de un solo año, alcanzando el estatus de unicornio, aun vendiendo productos que le costaban un real a la empresa por ochenta centavos. Es decir, un modelo con margen negativo, sostenido por capital abundante y por inversores que, ante la velocidad del ciclo, a menudo no tenían tiempo para hacer cuentas.

Como bien observó Bill Gurley, socio de Benchmark e inversor de Uber, GrubHub, Zillow y muchos otros, «el ajuste producto-mercado es infinito cuando se vende un dólar a 50 centavos». Es decir, es muy fácil vender productos por debajo del precio de costo.

Y así, se dejó de lado la disciplina. Las inversiones se volvieron voraces, los récords se sucedieron, y los fundamentos, a menudo, fueron ignorados. El resultado fue una proliferación de unicornios que, en la práctica, a menudo eran solo buenos caballos, pero sin el cuerno del animal mitológico. Negocios prometedores, sí, pero con un precio como si su éxito estuviera garantizado.

Lo más curioso es que, desde entonces, poco ha cambiado en las marcas de valuación de estas empresas. Muchas siguen con el mismo precio asignado en el pico del ciclo, incluso con un entorno macro y de liquidez radicalmente diferente. En los mercados privados, esta es la regla: el precio de una empresa se define en la última ronda y permanece inalterado hasta que ocurra un nuevo evento. Aunque el valor haya cambiado sustancialmente, no se refleja en la mayoría de los casos en las cuotas del fondo. Si no hay necesidad de capital, no hay nueva fijación de precios. El precio antiguo sigue siendo la referencia, aunque esté desconectado de la realidad.

Esta dinámica crea distorsiones. En una cartera privada, precio y valor pueden estar profundamente desalineados, tanto al alza como a la baja. Este desalineamiento, por un lado, genera oportunidades de arbitraje y retornos. Por otro, funciona como una barrera protectora en tiempos de escasez. Posponer una ronda, en este contexto, puede ser una estrategia de preservación, tanto de la compañía como de su narrativa.

En los mercados públicos, esta relación se prueba a diario. El valor, entendido como la capacidad de generar caja futuro ajustada al riesgo, encuentra su contrapunto en el precio de negociación. Cuando hay desequilibrio, el mercado se ajusta. En los mercados privados, el tiempo es más lento. Pero las consecuencias, tarde o temprano, llegan.

Llegamos, entonces, al escenario actual del capital de riesgo. Valuaciones infladas en muchos fondos. Baja liquidez. Fusiones y adquisiciones limitadas por los altos costos de capital y un entorno regulatorio más estricto en Estados Unidos. El mercado de IPOs, por su parte, permanece cerrado, con una larga fila de candidatos esperando el momento adecuado. Klarna y Stripe parecen liderar la fila, prometiendo reabrir la ventana como el primer gran caso de éxito del nuevo ciclo.

Hablo con muchos gestores, y una frase que escuché recientemente de un fondo inglés con más de 25 mil millones de dólares bajo gestión resume bien la situación: «El mercado de IPOs nunca cerró. Lo que cerró fue el apetito por aceptar nuevas realidades de precio en el mercado privado. Nadie quiere volver a fijar el precio de sus últimas rondas». 

Pero donde hay dolor para algunos, surge la oportunidad para otros. Quizás nunca ha existido un ambiente tan propicio para invertir en capital de riesgo y growth equity. Hay oportunidades reales en empresas de calidad, transacciones secundarias entre fondos y asignaciones estratégicas en negocios que hasta hace poco estaban fuera de alcance, no por mérito, sino por exceso de competencia y precio.

Estamos en el tercer año del ciclo, y el momento ha llegado. Todos quieren ver el retorno del capital. Esto crea una ventana única: empresas excelentes, a precios justos que equilibran los incentivos de interés dentro de cada «captable». Es aquí donde la tolerancia a la «duration» se transforma en una ventaja competitiva. El capital de riesgo es, por definición, un mercado cíclico de «high beta». Y en este momento, estamos viviendo el ciclo de entrada. La oportunidad no se mide por lo que fue, sino por lo que está por venir. Y ahora, el precio ha vuelto a conversar con el valor.