La minera proyecta invertir más de US$ 800 millones este año y mantiene reservas para 18 años de operación. En paralelo, busca fortalecer su estrategia de sostenibilidad y relación con comunidades en Apurímac y Cusco, en un contexto donde el cobre sigue siendo clave para la economía peruana.
La minería sostenible en Perú continúa ganando relevancia en medio de la creciente demanda global de cobre, escenario en el que Minera Las Bambas se consolida como una de las operaciones más estratégicas del país tanto por su nivel productivo como por los desafíos sociales y ambientales que enfrenta.
Durante un encuentro empresarial organizado por la Cámara de Comercio Canadá – Perú, representantes del sector analizaron las perspectivas de la minería peruana y el rol que jugará el cobre en los próximos años ante la transición energética global.
En ese marco, Claudio Cáceres, vicepresidente de sostenibilidad y asuntos corporativos de Las Bambas, destacó que la compañía forma parte del grupo global MMG, con operaciones en América, Australia, África y Asia, lo que obliga a mantener estándares internacionales en sostenibilidad, eficiencia y gobernanza.
Producción de cobre y nuevas inversiones
Las Bambas continúa siendo uno de los principales motores de producción de cobre del Perú y mantiene una cartera de inversiones enfocada en fortalecer sus operaciones y extender la vida útil del proyecto.
“Las Bambas es una operación sólida con reservas por más de 18 años, con una producción, al cierre del año pasado, de 410 mil toneladas de cobre y con una inversión proyectada este año de más de 800 millones de dólares”, señaló Claudio Cáceres durante el foro empresarial.
La operación minera mantiene un peso relevante dentro de la economía peruana debido a que el cobre continúa siendo uno de los principales productos de exportación del país y uno de los minerales más demandados por la industria tecnológica y energética mundial.
Impacto en empleo y desarrollo regional
El impacto económico de Las Bambas también se refleja en la generación de empleo y actividad regional. Según cifras presentadas por la empresa, la operación ha generado más de 12.800 puestos de trabajo, con una participación superior al 50% de mano de obra local proveniente principalmente de Apurímac y Cusco.
La compañía sostuvo que parte de su estrategia busca fortalecer el desarrollo territorial mediante infraestructura y programas de inversión social vinculados a las zonas de influencia minera.
Entre las iniciativas impulsadas figuran proyectos de conectividad como el puente Kutuctay y futuros desarrollos educativos bajo mecanismos como obras por impuestos.
El reto de consolidar una minería sostenible
Uno de los principales desafíos para el sector continúa siendo avanzar hacia un modelo de minería sostenible que permita compatibilizar crecimiento económico, legitimidad social y sostenibilidad ambiental.
Las Bambas ha enfrentado en los últimos años diversos conflictos sociales vinculados al corredor minero del sur, situación que ha obligado a las empresas del sector a reforzar sus estrategias de diálogo comunitario y gestión territorial.
“El ADN de Las Bambas, parte de nuestros principios, está compuesto por cinco conceptos: seguridad, sostenibilidad, eficiencia, diversidad e inclusión y transformación digital”, afirmó Cáceres.
Bajo ese enfoque, la minera viene implementando el modelo “Corazón de Las Bambas”, orientado a fortalecer una gestión preventiva basada en cuatro pilares: relacionamiento multiactor, desarrollo social y territorial, crecimiento y desarrollo, y gestión de riesgos e impactos sociales.
Cobre y sostenibilidad marcarán el futuro del sector
La operación de Las Bambas refleja uno de los principales debates que enfrenta actualmente la minería peruana: cómo sostener el crecimiento de la producción de cobre sin profundizar tensiones sociales ni impactos ambientales.
En un contexto de transición energética global y creciente demanda por minerales críticos, el Perú enfrenta el reto de consolidar proyectos competitivos capaces de atraer inversión, mantener legitimidad social y garantizar sostenibilidad de largo plazo.