8.9 C
Peru
jueves, febrero 12, 2026
Inicio Blog Página 493

El reto del retail peruano: integrar la inteligencia artificial sin perder lo humano

En el X Foro Retail, líderes empresariales coincidieron en que la transformación digital debe tener propósito, empatía y coherencia para sostener la confianza del cliente.

La presidenta del Gremio Retail y Distribución de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), Leslie Passalacqua, afirmó que la inteligencia artificial (IA) está redefiniendo al sector retail, pero su adopción debe centrarse en las personas. “En retail tenemos equipos comprometidos y la adrenalina para que las ventas se concreten; eso la IA no lo va a cambiar, sino que lo va a potenciar”, señaló durante la inauguración del X Foro Retail “Retail 10.0: AI y Omnicanalidad en la Era Digital”.

Passalacqua destacó que el “Retail 10.0” representa la cúspide de la integración tecnológica y la centralidad del cliente, aunque recordó que el corazón de toda transformación digital sigue siendo el factor humano. “Necesitamos utilizar la IA, pero debemos hacerlo con propósito. Hay que saber para qué la vamos a usar y hay que humanizarla”, precisó.

Rubén Sánchez, CEO de Pastelería San Antonio, coincidió en que el propósito empresarial es hoy un elemento competitivo clave. “Cuando la empresa es fiel a su propósito, los clientes lo reconocen. La coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es visible, sobre todo en tiempos de redes sociales”, sostuvo.

Por su parte, la empresaria y conductora Gisela Valcárcel advirtió que las redes sociales y la inteligencia artificial no deben alejarnos de lo humano. “Conocer a tu cliente y querer ofrecerle excelencia sigue siendo la clave del éxito. La necesidad, además, puede ser una mina de oro. En mi caso, fue la necesidad de salir adelante y hoy es la de seguir cumpliendo sueños”, comentó.

Durante el foro, el director institucional de la CCL y de IDEXCAM, Carlos Posada, destacó que la estabilidad macroeconómica del Perú continúa siendo una ventaja para invertir. “Nuestro país no necesita que lo salven, solo necesita que creamos en él”, afirmó, resaltando que la cartera de inversión minera alcanza los USD 65 000 millones y que el Perú es una plataforma ideal para exportar hacia mercados de alta demanda como Estados Unidos.

Panorama del retail peruano

La digitalización está acelerando la competencia, pero también abre oportunidades para quienes integren tecnología y propósito. Las empresas del sector deben repensar sus modelos de atención, usar la IA para personalizar experiencias y fortalecer el vínculo humano con sus consumidores.

Destacan a Hitachi Energy como actor clave en el desarrollo de soluciones IoT para el sector energético

La compañía cuenta con un portafolio de soluciones integradas «Grid-to-Stack», que abarcan toda la tecnología eléctrica del proyecto, desde la conexión a la red de alta tensión hasta las terminales de los electrolizadores, y ya ha iniciado conversaciones con las principales empresas que están desarrollando proyectos de hidrógeno y sus derivados.

Hitachi Energy, líder mundial en electrificación, ha sido reconocida como una de las principales figuras en el informe “IDC MarketScape: Worldwide Industrial Internet of Things Platforms and Applications in Energy 2025 Vendor Assessment” (mayo, 2025).

Según el informe, “las redes del internet industrial de las cosas (IIoT) y la conectividad de los dispositivos se encuentran entre las tendencias tecnológicas más importantes, especialmente en entornos industriales como el sector de la energía y los servicios públicos”.

“A medida que se implementan más dispositivos y activos, las plataformas y aplicaciones de IoT se están volviendo esenciales en el sector energético”, afirmó John Villali, director sénior de investigación de IDC Energy Insights. “Creemos que el IoT transformará la industria energética al permitir la supervisión en tiempo real y el mantenimiento preventivo, predictivo y prescriptivo, lo que puede conducir a mejoras sustanciales en el rendimiento operativo”, agregó.

Asimismo, el informe señala que “Hitachi Energy cuenta con una cartera diversa de tecnologías digitales y capacidades de automatización que abarca una amplia gama de ofertas en el sector energético, incluidos productos y servicios que respaldan la automatización de la red eléctrica, la electrificación y la integración de energías renovables, por nombrar algunas de las soluciones que se alinean con la estrategia IoT de la compañía”.

La cartera de software y servicios de Hitachi Energy aprovecha los datos en tiempo real de activos como transformadores, switchgears, soluciones de almacenamiento de energía en baterías y cargadores de vehículos eléctricos para dotar a las organizaciones de decisiones eficaces y fundamentadas. Las soluciones IIoT de Hitachi Energy proporcionan conectividad para una gama de servicios digitales, entre los que se incluyen el servicio de campo y la gestión del estado de los activos o la supervisión remota de los sistemas de almacenamiento de energía. Todo lo cual ayuda a generar información que respalda las operaciones para garantizar la resiliencia y fiabilidad de la red.

“Hitachi Energy es un proveedor de tecnología innovador con una estrategia de IoT muy completa que se enmarca en una amplia cartera de productos digitales”, añadió Villali, destacando que “la presencia de la empresa en el sector energético es respetada por los clientes que recurren a Hitachi para innovar con tecnologías que les permitan navegar por el panorama siempre cambiante de la industria energética”.

David Goddard, director digital de Hitachi Energy, en tanto, dijo que “la digitalización en el sector energético está transformando la forma en que abastecemos de energía al mundo, y el IoT es uno de los avances más importantes que lo impulsan. Por eso, la estrategia de servicios y digitalización de Hitachi sitúa la tecnología IoT en el centro, con soluciones IoT integradas en nuestro ecosistema de servicios digitales, HMAX Energy”. Y enfatizó que “llevamos años colaborando con nuestros clientes del sector de los servicios públicos con soluciones basadas en el IoT que respaldan sus iniciativas de transformación digital. Nos complace que uno de los principales analistas de TI del mundo nos haya reconocido como uno de los proveedores de tecnología más destacados en este ámbito”.

El estudio IDC MarketScape evaluó a seis proveedores de plataformas y aplicaciones de internet industrial de las cosas (IIoT) para el sector energético en 2025. Utilizando la metodología IDC MarketScape, el informe midió a los proveedores en función de sus capacidades y estrategias, proporcionando información sobre sus puntos fuertes, retos y adecuación para diversas aplicaciones del sector energético.

 

Salidas inesperadas en la alta dirección: ¿Qué tan preparadas están las empresas?

Cornerstone alerta sobre los errores más comunes en la planificación sucesoria y propone acciones concretas para garantizar una transición efectiva y sostenible.

Tener un plan de sucesión no es sinónimo de estar preparados. En muchas organizaciones, estos esquemas existen solo en el papel o se limitan a un puñado de cargos, dejando vulnerables otras funciones críticas para la continuidad del negocio.

Esta falta de ejecución estratégica refleja una gestión aún reactiva del tema, a pesar de que la sucesión en la alta dirección es considerada una prioridad. Según un estudio global de Deloitte, aunque el 86 % de los líderes reconoce su urgencia o importancia, apenas el 14 % considera que su organización la gestiona adecuadamente.

“Lo que marca la diferencia no es solo tener un plan, sino integrarlo de forma anticipada en la estrategia organizacional. Las empresas que lo hacen logran transiciones más ordenadas y transmiten mayor confianza sobre su futuro”, afirma Sandra Cubas, Regional Managing Partner de Cornerstone, firma global especializada en Gestión del Talento.

Tres dimensiones clave para una sucesión efectiva

Según Cubas, las empresas mejor preparadas para enfrentar salidas imprevistas en la alta dirección abordan la sucesión desde tres frentes:

  • Mapeo constante de talento interno y externo. “Las organizaciones necesitan saber quiénes están listos hoy y qué perfiles podrían estarlo mañana”, señala la especialista. Esto implica mirar más allá del talento interno y estar en contacto con el mercado.
  • Mentoría y desarrollo ejecutivo. El acompañamiento estratégico es clave para preparar líderes con visión integral, capacidad de adaptación y habilidades para navegar en entornos cada vez más complejos.
  • Cultura organizacional alineada. “La sucesión no es solo técnica. También debe ser coherente con la cultura y el propósito de la empresa. De lo contrario, el riesgo de desalineación es alto”, añade Cubas.

A pesar de los avances en la planificación sucesoria, muchas organizaciones siguen expuestas a escenarios de vulnerabilidad por no contar con procesos estructurados y sostenibles. Incorporar planes de sucesión robustos, alineados con la cultura y los objetivos estratégicos, no solo garantiza continuidad: también fortalece la resiliencia organizacional ante el cambio.

Argentina, Brasil y Chile marcan el pulso de los mercados LATAM

Por John Murillo, Director Comercial de B2BROKER

Los mercados latinoamericanos cerraron la semana con resultados mixtos. Las ganancias iniciales fueron impulsadas por el aumento de los precios del petróleo y los metales, lo que mejoró el sentimiento del mercado y generó nuevos flujos hacia los ETFs regionales. Sin embargo, hacia el viernes, el impulso se desvaneció. Las acciones y las monedas se vieron presionadas —con Colombia y Argentina entre las más afectadas— debido al resurgimiento de las preocupaciones por el riesgo político, la política fiscal y la estabilidad presupuestaria.

Argentina siguió en el centro de la atención tras la confirmación de un acuerdo de estabilización económica liderado por el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent. El peso argentino se fortaleció moderadamente tras intervenciones cambiarias poco convencionales que recordaron tácticas de la era Trump, pero persisten dudas sobre la sostenibilidad de estas medidas. La liquidez sigue siendo escasa y el acceso al dólar continúa restringido. Mientras tanto, Bank of America reportó más de 300 millones de dólares en nuevos flujos hacia ETFs chilenos, lo que señala un renovado interés por una exposición selectiva en LATAM.

Los activos colombianos se debilitaron al final de la semana, con caídas del peso y de las acciones en medio del aumento de tensiones con EE. UU. y la cautela de los inversionistas. Brasil mostró mayor estabilidad: el anuncio de que Prosus ofrecerá a los inversores brasileños acceso a gigantes tecnológicas globales a través de BDRs fue bien recibido, aunque el impacto inmediato en la liquidez fue limitado. El índice Bovespa mostró resiliencia, apoyado por las empresas vinculadas a las materias primas y por flujos domésticos estables.

Las materias primas actuaron como amortiguadoras: el crudo Brent se mantuvo cerca de los 89 dólares por barril, impulsado por las tensiones en Medio Oriente, nuevas restricciones a las exportaciones rusas y señales de oferta de la OPEP+. Esto benefició a las economías latinoamericanas exportadoras, aunque también elevó las expectativas de inflación de cara a noviembre.

Mi perspectiva para la próxima semana destaca tres factores clave: (1) la gestión del tipo de cambio y las reservas de Argentina bajo el nuevo acuerdo; (2) el tono de la política monetaria de Brasil antes de la próxima reunión del COPOM; y (3) la continuidad de los flujos hacia ETFs en Chile y México, a medida que el apetito global por el riesgo se recalibra. La liquidez sigue siendo esencial: en condiciones volátiles, la calidad de ejecución y la gestión de los spreads son determinantes.

Aconsejo a los inversionistas mantener una exposición selectiva y superior a la media en Brasil y Chile, donde la profundidad del mercado permite una mayor flexibilidad táctica. En cuanto a Argentina y Colombia, conviene ser más cautelosos, priorizando instrumentos con cobertura cambiaria y monitoreando de cerca las señales de los bancos centrales. En general, la agilidad será clave: el actual ciclo de materias primas sugiere un potencial adicional al alza, pero los riesgos de política y las restricciones de liquidez exigen un enfoque disciplinado.

El rally tecnológico sostiene a Wall Street mientras la energía eleva la presión global

El repunte de las grandes tecnológicas impulsa a Wall Street y contrasta con la presión global del alza energética. Mientras Estados Unidos avanza entre optimismo corporativo y tensiones geopolíticas, Europa y Asia enfrentan volatilidad por sanciones, inflación y desacuerdos comerciales.

Los mercados internacionales atraviesan una coyuntura marcada por la interacción entre la política monetaria, las tensiones geopolíticas y los resultados corporativos. La dinámica de los precios de la energía, las decisiones de política fiscal y monetaria en las principales economías, así como los anuncios de las grandes compañías tecnológicas y manufactureras, están configurando un escenario de alta volatilidad, pero también de oportunidades. A continuación, se presenta un análisis detallado de los acontecimientos más relevantes en Estados Unidos, el sector corporativo, Europa y Asia, con cifras y declaraciones que permiten comprender la magnitud de los movimientos recientes.

En Estados Unidos, los mercados bursátiles se vieron impulsados por un repunte de las grandes tecnológicas, lo que llevó al S&P 500 a acercarse a máximos históricos. El optimismo se fortaleció tras el anuncio de la Casa Blanca de que el presidente Donald Trump se reunirá con su homólogo chino Xi Jinping el 30 de octubre, lo que generó expectativas de distensión en la guerra comercial. Tesla lideró las alzas entre las megacapitalizadas, revirtiendo pérdidas iniciales tras sus resultados, mientras que Intel sorprendió con una previsión de ingresos optimista, apoyada en la demanda de servidores y el impulso de la transición hacia la inteligencia artificial y el fin del ciclo de Windows 10. El Nasdaq 100 avanzó alrededor de un 1%, mientras que el S&P 500 cerró en torno a los 6,740 puntos. En paralelo, los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años subieron seis puntos básicos hasta el 4%, reflejando la presión de un repunte del crudo WTI de 5.5%, que se ubicó en 61.79 dólares por barril. El oro detuvo su caída y el dólar mostró oscilaciones moderadas. En el frente político, la administración Trump anunció sanciones contra las mayores petroleras rusas, lo que elevó los precios de la energía y generó advertencias de Moscú sobre el impacto en el equilibrio energético global. El presidente ruso Vladimir Putin advirtió que reemplazar el petróleo ruso en el mercado llevará tiempo y que una caída abrupta de su oferta provocará un alza de precios. Washington, además, envió bombarderos B-1 cerca de Venezuela, intensificando la presión militar en la región, mientras que el propio Trump expresó su descontento con Caracas. En paralelo, la Casa Blanca confirmó que el mandatario también sostendrá reuniones bilaterales con los líderes de Japón, Corea del Sur y Malasia, en el marco de su gira asiática.

En el ámbito corporativo, Ford presentó resultados del tercer trimestre de 2025 con un beneficio por acción ajustado de 45 centavos, superando la estimación de 36 centavos. Su división Ford Blue reportó ingresos de 28,000 millones de dólares y un EBIT de 1,540 millones, mientras que Ford Pro alcanzó 17,400 millones en ingresos y 1,990 millones en EBIT. Sin embargo, la división de vehículos eléctricos Model E registró pérdidas de 1,410 millones, superiores a lo esperado. La compañía redujo su previsión de EBIT ajustado anual a un rango de 6,000 a 6,500 millones, desde los 6,500 a 7,500 millones previos, y anticipó un impacto de hasta 2,000 millones en beneficios por el incendio en un proveedor clave, Novelis, que también afectará su flujo de caja libre en el cuarto trimestre. Pese a ello, Ford planea incrementar la producción de su serie F en más de 50,000 unidades para 2026. Intel, por su parte, reportó ingresos de 13,650 millones de dólares, un alza interanual de 2.8%, con márgenes brutos ajustados del 40% y un margen operativo del 11.2%, muy por encima de lo esperado. La compañía destacó que la demanda de PCs con capacidades de IA y la transición tecnológica impulsaron sus resultados. T-Mobile informó ingresos de 21,960 millones, en línea con las expectativas, con un EBITDA ajustado de 8,680 millones y un crecimiento neto de 2.39 millones de clientes, superando ampliamente las previsiones. American Airlines redujo sus pérdidas a 17 centavos por acción, frente a los 27 centavos esperados, con ingresos de pasajeros de 12,470 millones y un factor de ocupación del 86%. La aerolínea proyecta un beneficio ajustado por acción de entre 45 y 75 centavos en el cuarto trimestre y un flujo de caja libre anual superior a 1,000 millones. En el sector minorista, Target anunció el recorte de 1,800 empleos corporativos, su primera gran reestructuración en una década, mientras que Apple perdió una demanda en el Reino Unido relacionada con las comisiones de su App Store. Nvidia, en tanto, confirmó que trabaja con Uber en el desarrollo de vehículos autónomos, mientras que el presidente Trump reveló haber conversado con el CEO Jensen Huang sobre proyectos en San Francisco.

En Europa, los mercados se mantuvieron cerca de máximos históricos, aunque con cautela ante los resultados corporativos y la volatilidad del crudo. El Brent superó los 65 dólares por barril tras las sanciones de Washington y Bruselas contra Rosneft y Lukoil, lo que generó advertencias de refinerías en India sobre posibles interrupciones en los envíos. La Comisión Europea aprobó un nuevo paquete de sanciones que incluye la prohibición gradual de importaciones de GNL ruso a partir de 2027. Francia reportó un índice de confianza del consumidor en 86 puntos, mientras que en Alemania el Consejo de Expertos Fiscales proyectó un aumento de 1,800 millones de euros en ingresos tributarios para este año y 33,600 millones adicionales en el periodo 2025-2029. El índice de confianza del consumidor de la Eurozona se situó en -14.2, mejorando frente al -14.9 previo. En el Reino Unido, la canciller Rachel Reeves evalúa un aumento del impuesto sobre la renta en el próximo presupuesto, mientras que los PMI compuestos y de servicios se mantuvieron apenas por encima del nivel de expansión, en 50.5 y 51 respectivamente. El Banco de Inglaterra advirtió que los aranceles podrían ejercer presión a la baja sobre los precios. En Suiza, las minutas del Banco Nacional señalaron que los riesgos principales provienen de los aranceles estadounidenses y la demanda global, aunque descartaron una inflación persistentemente negativa.

En Asia, los mercados retrocedieron tras alcanzar máximos históricos a comienzos de la semana, afectados por la incertidumbre en torno a las tensiones comerciales y los resultados corporativos. El índice MSCI Asia Pacífico cayó 0.6%, mientras que el oro extendió su corrección, retrocediendo 0.4% y alejándose de los 4,000 dólares la onza. En China, las grandes petroleras estatales suspendieron temporalmente la compra de crudo ruso transportado por mar, ante el temor de sanciones occidentales, mientras que el Ministerio de Comercio expresó su oposición a las medidas unilaterales de Washington. El gobierno chino, en el marco del Cuarto Pleno, reiteró su objetivo de alcanzar una capacidad tecnológica significativa hacia 2035, y confirmó que el ministro He Lifeng se reunirá con el secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent en Malasia entre el 24 y el 27 de octubre, en la antesala de la cumbre Trump-Xi. En Japón, el Ministerio de Industria advirtió que la sustitución de energía rusa podría encarecer los precios, mientras que el Banco de Japón reafirmó la estabilidad del sistema financiero, aunque reconoció altos niveles de incertidumbre global. En Corea del Sur, el presidente Lee expresó confianza en alcanzar un acuerdo comercial racional con Estados Unidos, pese a las demoras en las negociaciones. En Hong Kong, el PIB preliminar mostró un crecimiento interanual de 3.1% y trimestral de 0.4%, mientras que en Australia la inflación sorprendió al alza, con un IPC anual de 2.9% frente al 2.1% esperado, lo que refuerza las expectativas de nuevas medidas del Banco de la Reserva.

El panorama global refleja una confluencia de factores que mantienen a los mercados en un delicado equilibrio. En Estados Unidos, el impulso de las tecnológicas y la expectativa de un acercamiento con China sostienen el apetito por riesgo, aunque la presión de los precios energéticos y el endurecimiento de los rendimientos de los bonos podrían limitar el avance. En Europa, la política de sanciones contra Rusia y la incertidumbre fiscal en el Reino Unido añaden volatilidad, mientras que en Asia la tensión comercial y la desaceleración en algunos indicadores generan cautela. A corto plazo, los mercados seguirán reaccionando a los resultados corporativos y a los datos de inflación, con la energía como variable crítica. A mediano plazo, el escenario dependerá de la capacidad de Estados Unidos y China para estabilizar sus relaciones comerciales y tecnológicas, así como de la evolución del conflicto en Ucrania y las decisiones de política monetaria de los principales bancos centrales. El sesgo general apunta a una volatilidad elevada, con oportunidades selectivas en sectores tecnológicos y energéticos, pero con riesgos crecientes en renta fija y divisas emergentes.

Felipe Mendoza, Analista de mercados ATFX LATAM

“Margen Chico, Gestión Grande: Cuando la Eficiencia se Vuelve Cultura”

Por Juan Carlos Valda – jcvalda@grandespymes.com.ar

Hay empresarios que viven convencidos de que los márgenes bajos son una condena. Que si el mercado paga poco o la competencia presiona, no hay mucho que hacer más allá de resistir. Pero la verdad es otra: gestionar una empresa con márgenes bajos no es imposible, es exigente. Requiere convicción, disciplina y una cultura de eficiencia que atraviese cada rincón de la organización. No se trata de hacer milagros, sino de hacer bien lo que se debe hacer, en el momento justo y con el compromiso de todos.

Cuando los márgenes son reducidos, la gestión deja de ser un ejercicio contable para convertirse en un acto de supervivencia estratégica. No hay espacio para el descuido, el derroche o la indiferencia. Cada decisión cuenta. Cada error pesa. Pero también, cada mejora, cada buena idea, cada pequeño ahorro o cada cliente satisfecho marcan la diferencia. En esos contextos, la rentabilidad no se decreta, se construye día a día, entre todos.

Gestionar con márgenes bajos: más arte que resistencia

Cuando una empresa opera con márgenes ajustados, la tentación natural es mirar el problema desde el costo o desde el precio. “Tenemos que vender más barato para competir”, “no podemos aumentar”, “el mercado no da para más”. Y claro, el empresario se siente atrapado entre lo que necesita cobrar y lo que el cliente está dispuesto a pagar. Pero el verdadero desafío no está ahí. El desafío está en gestionar con inteligencia lo que se tiene, no en lamentarse por lo que falta.

Gestionar con márgenes bajos es una prueba de madurez. Obliga a revisar cada proceso, a cuestionar cada gasto, a eliminar todo aquello que no aporta valor. No se trata de trabajar más, sino de trabajar mejor, con una mirada integral y consciente. Porque en una empresa de márgenes bajos, no hay margen para la improvisación.
El control deja de ser un castigo y se convierte en un hábito natural.
La eficiencia deja de ser una meta y se transforma en cultura.

Eficiencia por convicción, no por control

En muchas PYMES, la palabra “eficiencia” genera resistencia. Suena a auditoría, a desconfianza, a una lupa puesta sobre el trabajo ajeno. Pero en una organización que gestiona márgenes ajustados, la eficiencia no se impone: se comparte.
No es control, es conciencia.
No es presión, es pertenencia.

Ser eficiente por convicción significa entender que cada recurso tiene un valor, que cada minuto cuenta y que cada desperdicio duele. No porque alguien lo diga, sino porque todos saben que el margen de la empresa es el margen de todos. Cuando los colaboradores asumen esa mirada, dejan de actuar como empleados y se comportan como parte de un proyecto común.

Eficiencia no es correr más rápido ni hacer más con menos. Es hacer lo necesario con sentido. Es cuidar el insumo, respetar el proceso, comunicar a tiempo, anticiparse a los problemas, resolver sin excusas. Es un acto de responsabilidad colectiva que nace de la comprensión de cómo funciona el negocio. En las empresas que logran esto, la eficiencia no depende de un supervisor: depende de una cultura que todos comparten.

La rentabilidad la generamos entre todos

La rentabilidad no se construye en el área de ventas ni se define en la oficina del dueño. Se genera en cada puesto, con cada decisión, cada acción y cada omisión.
Un operario que cuida el material, un vendedor que escucha al cliente, un administrativo que revisa un error antes de que cause un problema, un supervisor que comunica con claridad: todos están generando o destruyendo rentabilidad sin darse cuenta.

Cuando los márgenes son bajos, esta realidad se vuelve evidente. No hay espacio para los compartimentos estancos ni para las frases típicas de “eso no me corresponde” o “yo hago mi parte”.
En un contexto ajustado, cada área tiene impacto directo en el resultado. El proveedor que cumple a tiempo mejora la productividad. El cliente bien atendido reduce reclamos. El mantenimiento preventivo evita costos ocultos. El compromiso de uno multiplica el esfuerzo de los demás.

Por eso, gestionar con márgenes bajos requiere involucrar a todos. No se trata de que el empresario cargue solo con la presión del resultado, sino de que toda la organización comprenda cómo se genera valor y cuál es el papel de cada uno. La rentabilidad, en las PYMES, es una cadena donde cada eslabón importa.

De la cultura del esfuerzo a la cultura del criterio

Durante años, muchos empresarios creyeron que el secreto era “trabajar más”. Pero con márgenes bajos, esa lógica se agota rápido. Trabajar más sin criterio solo acelera el desgaste.
Lo que hace la diferencia es trabajar con sentido, con foco y con método.

Una cultura basada en el criterio no mide solo horas ni velocidad, sino impacto. Se pregunta: ¿esto que estamos haciendo agrega valor? ¿Reduce costos, mejora el servicio o aumenta la satisfacción del cliente? ¿O solo nos ocupa tiempo y energía?
Cuando cada persona empieza a hacerse esas preguntas, la empresa se vuelve más inteligente, más ágil y más rentable, incluso en mercados donde la rentabilidad parece imposible.

Gestionar con márgenes bajos no significa resignarse. Significa aprender a extraer valor del detalle, encontrar oportunidades en los procesos y convertir la eficiencia en una forma de pensar. Es una evolución cultural, no un ejercicio administrativo.

Atención, agilidad y oportunidad: los tres reflejos vitales

En contextos de márgenes reducidos, las oportunidades no duran mucho.
La velocidad de reacción se vuelve clave.
Una empresa que detecta un cambio en el mercado y lo aprovecha antes que los demás puede compensar con agilidad lo que le falta en margen. La lentitud, en cambio, se paga cara.

Ser ágil no es actuar sin pensar; es pensar rápido y ejecutar sin trabas. Es tener información confiable, procesos livianos y una estructura que no dependa de diez aprobaciones para moverse. La agilidad nace de la confianza, no del caos. Y la confianza se construye cuando el equipo entiende el propósito y se alinea con los objetivos.
Por eso, estar atentos es una tarea estratégica, no una casualidad.
El que detecta primero una necesidad del cliente, un costo innecesario o una tendencia incipiente, tiene una ventaja competitiva, aunque sus márgenes sean pequeños.

En este tipo de empresas, la capacidad de escuchar al mercado, observar los movimientos de los competidores y detectar oportunidades internas se vuelve un diferencial. La gestión con márgenes bajos no permite lujos, pero sí exige visión. No se gana por volumen, sino por velocidad y precisión.

Cuando la eficiencia se vuelve identidad

Hay empresas que nacen con márgenes altos y luego los pierden. Otras, en cambio, aprenden a vivir con márgenes chicos desde siempre. En estas últimas, la eficiencia no es una estrategia, es una identidad.
Cada empleado entiende que cuidar la rentabilidad es cuidar su propio trabajo.
Cada jefe sabe que enseñar a su equipo a prevenir errores vale más que corregirlos después.
Cada proveedor sabe que cumplir con lo pactado no es cortesía, sino necesidad.

Esa mentalidad genera empresas sólidas, resistentes y competitivas. No porque tengan más dinero, sino porque saben usar bien el que tienen.
Y cuando el contexto mejora, esas empresas despegan más rápido. Porque ya aprendieron a ser rentables con poco. Cuando el margen crece, el resultado se multiplica.

Compromiso colectivo: del discurso a la práctica

Muchos empresarios hablan de compromiso, pero el compromiso real se mide cuando la empresa atraviesa momentos difíciles. Es fácil estar motivado cuando todo fluye; lo difícil es sostener el ánimo cuando los márgenes se estrechan y las exigencias aumentan.
Ahí se ve quién entiende el negocio y quién solo cumple un horario.
Por eso, en una PYME con márgenes ajustados, el liderazgo debe ser inspirador y pedagógico. No alcanza con ordenar: hay que explicar, involucrar y conectar.

El empresario que comparte información, que muestra el impacto de las decisiones y que celebra las mejoras concretas, logra que la gente sienta el negocio como propio.
Cuando el equipo entiende cómo se forma el resultado, actúa distinto.
Cada peso ahorrado se celebra, cada proceso mejorado se valora.
Esa conciencia compartida es la base de una cultura eficiente por convicción, no por obligación.

Margen chico, visión grande

Gestionar con márgenes bajos no es un castigo. Es una oportunidad para profesionalizar la gestión, fortalecer la cultura y descubrir el verdadero potencial de las personas.
Obliga a enfocarse, a priorizar lo esencial y a pensar de manera sistémica.
No permite dormirse en los laureles ni confundir movimiento con progreso.
Y, sobre todo, enseña algo fundamental: la rentabilidad no es una cuestión de tamaño, sino de inteligencia.

Una empresa con márgenes pequeños puede ser más sólida que otra con márgenes grandes si gestiona bien. Porque la rentabilidad no depende solo del contexto, sino del modo en que se lo enfrenta. Cuando el compromiso, la eficiencia y la agilidad forman parte de la cultura, el margen deja de ser un límite y se convierte en un desafío.

El margen no te define, te exige

En los negocios, el margen no es un diagnóstico, es una prueba.
Quien sabe gestionarlo demuestra madurez, liderazgo y capacidad.
Gestionar una empresa con márgenes bajos exige precisión, agilidad y una profunda conciencia colectiva. Pero también genera organizaciones más resilientes, más conscientes y más humanas. Porque cuando todos entienden que cada acto cuenta, la empresa se fortalece desde adentro.

En definitiva, los márgenes bajos no son un obstáculo, son un espejo. Reflejan cuánto valor se desperdicia, cuánta agilidad falta, cuánta coordinación se necesita. Pero también muestran cuánto puede lograr una empresa cuando decide que la eficiencia no es una obligación, sino una forma de pensar.
Y cuando esa convicción se vuelve cultura, incluso los márgenes más chicos pueden dar lugar a los resultados más grandes.